Recordo un llibre que tenia fa bastants anys enrera, i el trobo a falta més que mai perquè ara ells, els meus néts, el llegirien. És el que té compartir-lo amb un o altre durant anys, al final desapareix. Parlo del llibre de Charlie Brown, en Carlitos . És L'autotortura d'en Charlie Brown enfrontat al fracàs constant. És divertit d'una manera amarga, amb les inseguretats dels nens, alegra i preciós, tot alhora. El meu Carlitos segueix sent un nen genial, no en tinc cap dubte. I no té res a veure en el fet que un bon dia m'enamorés de la Mafalda. En Carlitos és un nen diferent de la Mafalda. Ell era inquiet i nerviós. En Carlitos li passaven coses com aquestes. Es presentava en algun concurs -del que fos- (posem un “Gran Dictat” per exemple), i si perdia, tornava a casa amb el cap cot, amb un amic i l' Snoopy . Ja no volia sortir de casa, i si és ficava al llit tampoc en volia sortir. I quan en sortia, s'adonava sempre qu...
Comentaris
Un beso
Yo descubrí por casualidad a estos conejitos y a su autor en una tira cómica de un periodico por Internet el otro dia. Es ahora cuando me ha llamado la atención y veo que hay editados no se cuantos libros y que por Internet está lleno de blogs, webs y todo lo que querais, y esto empezó el año 2000 o algo así. Yo no lo veo tan mal como vosotros, aunque también lo encuentro de un humor negro alto. Mirad, por alguna extraña razón nos reímos cuando vemos a alguien darse un estrepitoso golpe del que ha salido más o menos airoso Nos hace gracia la torpeza, los gestos exagerados de dolor. Creo que algo similar sucede con los conejitos suicidas. Vemos a unos dulces conejitos blancos, con cara de bonachones tratando de suicidarse de mil y una maneras estrafalarias, fallando o conseguirlo finalmente. Y nos reímos porque pasamos la página del libro y ya está, y creo, por tanto, que la cosa no pasa de aquí.
De alguna manera, la gracia también proviene de la identificación con los conejitos. Sí, he dicho identificación y es que vemos el afán de los conejitos por suicidarse y es como cuando a uno le dan ganas de mandarlo todo al carajo y no puede.
Otra cosa importante es que se trata de un dibujo, (no una foto) que si no fuese por los motivos que muy bien comentais, hasta sería un conejito sinpatico.
Un abrazo para todos.
Hay que reirse del contexto y de nosotros mismos.
Bravo, Josep!
Un abrazo.