Señor Gregorio Morán. Ya se que usted escribe los sábados en La Vanguardia, esto no se me pasa por alto, pero la verdad es que este es el día de la semana que estoy más ocupado. Nada, cuatro tonterías, pero me gusta hacerlas, y lo que hago menos o no hago es leer el periódico, como mucho algo del ARA, y nada más. Pero hoy en la biblioteca he cogido este periódico atrasado solo para leerlo a usted. Ya se que nunca será al revés, entre usted y yo hay un mundo de diferencias en todo, menos que usted teóricamente es de izquierdas y yo también. Y que es asturiano, y parte de la familia de mi señora están a 20 km de su ciudad. Usted es muy importante y yo no soy nada. Esto supongo que servirá como adelanto por si tengo que pedir disculpas por alguna cosa que haya escrito o dicho mal. He leído “Las urnas milagrosas (y 2), de Gregorio Morán en La Vanguardia” No escribiré todo su artículo aquí, pero si algunas frases en que yo no estoy de acuerdo... [...]Antes, es decir, ...