Colliure Volví a Coulliure una vez más. Regresé a este hermoso pueblo marinero de la Catalunya francesa hasta donde el destierro empujó a Antonio Machado... para encontrarse con la muerte. Paraje tan bello como solitario cuando el turismo hiberna en las ciudades de la lluvia, aguardando tiempos mejores. Volví para encontrarme de nuevo con la vida, destierro y muerte del poeta y recorrí de nuevo como un Vía Crucis, todos y cada uno de los lugares que marca el ritual: el puerto de pescadores, el soberbio e inútil castillo sobre el mar, y cómo no, el cementerio, lugar de peregrinación que mantiene viva la memoria del poeta, hasta el punto que hay instalado junto a la tumba un buzón que acoge la correspondencia que diariamente recibe Machado. Volví a Coulliure y volveré otra vez aunque solo sea para recordar y hacer recordar a los demás una terrible lección de la historia que no deberíamos de repetir, aunque el hombre, ya se sabe, es un animal ta...