Dos jóvenes emprendedores han inaugurado en la localidad turística de Cullera (Valencia) un bar en el que los clientes pueden insultar a los camareros, con la finalidad de que puedan "desahogarse en tiempos de crisis". Según han indicado los dueños del negocio, Bernard Mariusz y Michal Lotocki, ambos de origen polaco, si un insulto les parece "original y divertido", el cliente obtendrá una consumición gratis. Mariusz ha manifestado que la idea surgió porque la gente está "estresada con la crisis" y así podrían venir al bar "para desahogarse" y evitar "soltar las broncas a su familia". Los clientes insultan en español, en polaco, en francés y en rumano, según ha comentado Mariusz, quien ha añadido que les contesta, en tono de broma, con la pregunta "¿Y tú familia bien?". Vaya porquería de emprendedores¡¡ No son dos jovenes emprendedores, son dos descerebrados , que deberían saber que detrás de cada uno de sus empleados hay una ...