
Esto que escribo a continuación no es ningún invento mio, solo he trasladado el sentir de una chica de 25 años que deseaba pasar su "cumple" en esta herramienta social que pone en contacto a personas con sus amigos y otras personas que trabajan, estudian y viven en su entorno. Allí leí esta confidencia.
Solo era una confidencia (que todos podiamos leer) entre dos amigas que en esta fecha deseaban cambiar su mundo familiar por el otro.
En este caso yo creo que soy el menos indicado para escribir esta carta, debido a lo muy afortunado que soy en este blog , donde realmente si tengo muy buenos amigos.
Pero seguro que si vosotros leeis aquella "confidencia" esta carta también la hubieseis escrito.
Y esta es mi contestación:
Querida hija: He recibido, de una persona que se presentó como tu mejor amiga una invitación para asistir a una fiesta que han organizado tus amigos para tu cumpleaños número veinticinco. Yo al preguntarle donde se hacia la fiesta me ha dicho que en una especie de foro donde se buscan amigos antiguos y además te invitan para que tengas de nuevos. Me ha dado el nombre, pero no me acuerdo, sonaba extraño.
No puedo aceptar esa invitación, hija. Sabes cuánto te quiero; sabes cuánto te quiere tu madre; sabes cuánto te queremos todos; pero no puedo aceptar esa invitación.Yo no pertenezco a este mundo, sabes. En mi mundo, celebramos los cumpleaños con pasteles de chocolate . Ponemos unas velas, las encendemos y apagamos las luces del comedor. Entonces cantamos aquello del "cumpleaños feliz" , mientras se soplan las velas, y le besamos las mejillas
o le damos un gran abrazo, y entonces le deseamos toda la felicidad del mundo, mientras lo acompañamos de regalos. Y a veces, como en el caso de los hijos que crecen, como tu, hija mía los padres soltamos una lágrima de felicidad. Yo no entiendo eso de las fiestas virtuales, sabes. Y confieso algo más, hija mia: siento que si participo de esa fiesta que te preparan tus amigos de Internet, de alguna manera colaboro a que este Dia sea un sueño de felicidad irreal .O tal vez no; tal vez a partir de este cumpleaños y de los cumpleaños por venir sean de otra manera muy diferente y entonces goces de esa fiesta que pasará delante de ti en la pantalla de tu ordenador bajo la forma de una cascada de regalos que jamás podrás abrir, ni acariciar.
No sé que decir hija mia. Si así fuese, ni tu madre ni yo, no habremos sabido participar de esta fiesta. Pero si tengo razón; si cuando despiertes de ese sueño de fantasías y falsedades de este cumpleaños te encuentres sola y triste, yo no querré contarme entre los culpables.
o le damos un gran abrazo, y entonces le deseamos toda la felicidad del mundo, mientras lo acompañamos de regalos. Y a veces, como en el caso de los hijos que crecen, como tu, hija mía los padres soltamos una lágrima de felicidad. Yo no entiendo eso de las fiestas virtuales, sabes. Y confieso algo más, hija mia: siento que si participo de esa fiesta que te preparan tus amigos de Internet, de alguna manera colaboro a que este Dia sea un sueño de felicidad irreal .O tal vez no; tal vez a partir de este cumpleaños y de los cumpleaños por venir sean de otra manera muy diferente y entonces goces de esa fiesta que pasará delante de ti en la pantalla de tu ordenador bajo la forma de una cascada de regalos que jamás podrás abrir, ni acariciar.
No sé que decir hija mia. Si así fuese, ni tu madre ni yo, no habremos sabido participar de esta fiesta. Pero si tengo razón; si cuando despiertes de ese sueño de fantasías y falsedades de este cumpleaños te encuentres sola y triste, yo no querré contarme entre los culpables.
Estamos aquí, hija mia, en el comedor. Tu madre ha preparado el pastel de chocolate. Han venido tus hermanos, tus tíos y tus primos. Los que siempre amaste y los que nunca amaste también. Porque todos sabemos que en estas fechas vienen los que amamos y los que no. También compré las dos velas rosas de rigor: una con forma de dos; otra con forma de cinco. Te estamos esperando para que soples las velas; para cantarte el "cumpleaños feliz"; para besarte en las mejillas; para desearte toda la felicidad del mundo y para derramar una lágrima de felicidad.
Entre tu habitación y el comedor solo hay dos pasos, hija. Apaga esa máquina alimentada por personas que no ves, que no sabes cómo son porque no son como se muestran y da esos dos pasos. Solo hoy hija mía. No es tan difícil dar dos pasos, mi niña. Regresa a la realidad, hoy es tu cumpleaños.
Te quiero mucho, hija.
Papi.
Comentaris
Em sap greu que no puguis entrar al meu blog que és teu, no sé que pot passar, jo com que hi vaig des del compte, si tenim internet bé, no sol passar-me...potser està massa carregadet ja? A veure si hauré de migrar...
Petonassos, estimat!
Esta carta es genial,y si fuera mi hija se la escribiría,está genial,y es verdad que muchos se confunden y creen que se puede reemplazar la vida con la pantalla,del otro lado de la pantalla hay seres humanos buenos y malos,por fortuna nosotros encontramos infinidad de los buenos,y sabes son esos amigos los mismos que cuando te ven mucho en el pc, te dicen que vuelvas a la vida,porque asi es mejor! un abrazo Josep,me encantó este post.
Esto era una "confidencia"(palabras de ella)a una amiga.Me supo mal tener que leer aquello porque no se trataba de unos amigos, sino de unos chicos que practicamente los habían conocido hacía muy poco tiempo.
Lo que dices que son etapas...tienes razón
Un petó¡
Esta historia solo es referida a un dia puntual. Su "cumple".
Yo ya te entiendo a lo que te refieres. Muchas veces pasa que lo que se busca fuera lo que en la familia no encuentras porque sencillamente no existe, y con los amigos, estén lejos o cerca si que lo tienes.
Es esto, verdad?
Ya verás como tu hija sus "cumples" estará contigo, y a las 6 de la tarde, de repente desaparecerá para estar con los amigos.
Un beso.
Esto que cuentas ya es mas complicado. Y la verdad es que compadezco a tus amigos. Les deseo que tengan la suerte de saber como y de que manera lo pueden conseguir.
Una abraçada.
Un post muy inteligente, no olvidemos dónde estamos y que somos.
Un abrazo amigo josep, didi.
He entrat molt tard per saludar-te i desitjar-te Bona Pasqua.
Una abraçada