divendres 17 de maig de 2013

sobre la clonación




¿Qué es un clon?
Un clon es una copia genética idéntica de otro individuo, lo que no significa que sean idénticos en personalidad.

Ha vuelto a todas las portadas el tema de la clonación humana, las células madre y las promesas y los peligros de estas técnicas. El motivo ha sido la publicación de un trabajo donde anunciaban que habían conseguido "Células madre embrionarias humanas derivadas de una transferencia nuclear de células somáticas".
La parrafada quiere decir que han conseguido coger un óvulo, quitarle el núcleo, y reemplazarlo por un núcleo proveniente de una célula de la piel de otra persona. Entonces, esta célula ha empezado a dividirse como si fuera un embrión. Y de ahí han podido sacar células madre (que por eso las llaman "embrionarias").
La técnica inicial, sustituir el núcleo de un óvulo y hacer que empiece a crecer como si fuera un embrión, es, básicamente la que se utilizó para clonar a la oveja Dolly hace ya varios años. En ese momento se habló mucho de los problemas éticos de la clonación humana, pero a pesar de que en otras especies animales se fueron haciendo clones, en el caso de los humanos la técnica no funcionaba, sin que sepamos los motivos.
No funcionaba hasta ahora, porque este equipo sí lo ha conseguido. Una de las cosas que se iban probando eran los factores de crecimiento, las hormonas, las proteínas que añadían al medio de cultivo. Parece que añadir cafeína ha resultado esencial para que la célula empiece a dividirse, de manera que podremos hacer unas cuantas bromas sobre las utilidades insospechadas del café.
La gracia es que han conseguido células madre que son genéticamente idénticas a las del donante del núcleo, de manera que con ellas se podrían rehacer (en teoría) neuronas, células pancreáticas, células musculares ... de hecho, como son embrionarias, en teoría se puede conseguir cualquier tipo de célula para reparar cualquier tejido enfermo.
Técnicamente es un avance fantástico. Desde el punto de vista de la medicina regenerativa abre unas expectativas inmensas al menos a medio plazo. Pero, naturalmente, reabre el debate sobre la clonación humana. Y aquí me han sorprendido un poco los argumentos de los científicos. He oído decir que no hay que sufrir porque el objetivo no es clonar humanos. Porque, ¿qué sentido tendría? Porque la técnica todavía no es nada fiable ni eficiente. Porque la legislación de la mayoría de países no lo permite...
En realidad, ninguno de estos argumentos me parece muy sólido. Había un obstáculo técnico que impedía clonar humanos y parece que han encontrado la manera de resolverlo. Por cierto que lo que pretendían era otro tema, pero el caso es que la veda a clonar humanos se ha abierto, al menos hasta topar con el próximo obstáculo técnico, que seguro que los habrá. Que no sea el objetivo de este trabajo no implica que otros grupos no lo planteen como objetivo. ¿Sorprendería que alguien lo hiciera simplemente para poder decir: "fui el primero en hacerlo"? De hecho, lo que me parece poco racional es pensar que los humanos somos muy racionales.


Que qué sentido tendría? Para mí ninguno, pero la gente clona sus gatitos y perritos, de modo que ¿qué no harán para clonar los seres queridos? Estrictamente será una tontería y no podrán recuperar aquellas personas en concreto. Pero esto es un argumento racional y sospecho que habrá quien lo hará igualmente. Y si una empresa ve la oportunidad de ganar dinero, alguien duda que lo hagan? Sólo habría un poco de propaganda confundida que empuje a personas sin conocimientos técnicos a pagar por ello.
Que la técnica no es fiable? Esto es un argumento válido hoy, pero enseguida dejará de serlo. Al ritmo que mejoramos las técnicas, en muy poco tiempo será fiable y funcional. Si en menos de dos décadas hemos pasado de necesitar diez años y tres milmillones de dólares para secuenciar un genoma a hacerlo actualmente en una tarde y por mil dólares! No hay motivo para pensar que las cosas irán diferentes en el caso de la clonación?



Y que sea o no sea legal... bien, no hay ni que comentarlo.
En realidad hay un acuerdo bastante amplio en considerar la clonación humana éticamente inaceptable. Hay acuerdos internacionales y leyes nacionales que lo dejan claro. Pero los humanos solemos comportarnos de manera irracional. Muchas, muchísimas veces hacemos las cosas por motivos completamente absurdos, erróneos e incluso perversos. En muchas ocasiones lo hacemos simplemente porque podemos y luego ya pensamos alguna excusa para justificarlo. Clonar un ser humano será una excepción? Yo tengo muchísimas dudas.
Por cierto. Se ha pensado cuánto dinero podría ganar alguien que tuviera la patente de la tecnología para hacerlo? Y qué presiones que harían para conseguir leyes que lo justificaran? O que las autoridades miren para otro lado? No. No es un debate sencillo y harán falta argumentos de más peso y también bastante sensatez, porque no hay que olvidar que al otro lado hay quien se opone a cualquier aplicación de esta tecnología, aunque sea para curar enfermedades de todo tipo.

dilluns 13 de maig de 2013

el conocimiento


La gran revolución de nuestro tiempo ha sido internet. El acceso fácil e inmediato a todos los conocimientos imaginables, toda la información posible, en todo lo que haga falta, ha revolucionado nuestras vidas de una manera que los jóvenes de hoy en día no pueden imaginar. Cierto que gran parte  de la información es dudosa, que una parte considerable del ancho de banda se dedica a enviar pornografía y que la mayoría de los correos que se envían son spam. Pero aun así, el hecho de disponer de todo el conocimiento de la humanidad al alcance de un par de clics puede enriquecer de una manera extraordinaria y como nunca ninguna generación ha podido imaginar.
Y a pesar de todo...

A veces encuentras algo que te activa un interruptor mental y te hace mirar las cosas de otro punto de vista. En mi caso se ha tratado de un anuncio de una compañía de teléfonos. La idea del anuncio no es mala. Un padre va con su hija quien le va  haciendo preguntas sin parar, como hacen la mayoría de niños. Porque explotan las palomitas? Porque flotan las nubes? Qué diferencia hay entre meteorito, planeta y galaxia? El padre no dice nada y sólo sonríe. Y en un momento dado, saca el móvil, se conecta y va respondiendo a todo gracias a la información disponible en  internet.
La pregunta es: Este tío no sabe nada de nada? Por cualquier cosa debe mirarlo en internet? Porque una cosa es profundizar en la información gracias a la red y otra diferente es ser incapaz de responder preguntas de niños sin consultar la Wikipedia. Es exagerado, claro. Pero a estas alturas ya no considero exagerado ningún  anuncio. Demasiadas veces he visto que al final las cosas acaban por ser iguales o peores de lo que la publicidad anticipaba.


Una de las charlas TED más brillantes la hizo Ken Robinson y defendía que la escuela mata la creatividad. El sistema educativo está pensado para educar a los niños de determinada manera muy concreta, favoreciendo determinados conocimientos, determinadas formas de pensar, e inhibiendo a otros. Tiene parte de  razón, pero eso no es nada comparado con el efecto que puede ejercer internet. En la escuela, por lo menos, hay maestros que ven como son los alumnos, que pueden influir en ellos, que pueden valorar las diferentes capacidades y que pueden modular un poco el efecto del sistema educativo sobre las criaturas. Con internet no hay nada de eso. Sólo cantidades inmensas de información de las que en la práctica sólo se aprovecha la primera página que aparece en Google.

Cada vez más nos encontramos con la pregunta: Por qué me tengo que esforzar a aprender cosas que en realidad puedo encontrar en Internet sin más? Si sólo valoramos la cantidad de conocimientos, la respuesta sería que no hay ninguna razón. Ahora bien, los humanos mejoramos base de la creatividad, de conectar los conocimientos que adquirimos, analizarlos de diferentes maneras, relacionarlos con otros cosas aparentemente lejanas y de todo ello hacemos un cóctel mental que nunca sabemos que resultado nos ofrecerá. Así se generan cosas nuevas, nuevas ideas, nuevas teorías científicas, nuevas formas de arte, nuevas maneras de expresarse. Pero para ello, es necesario que estos conocimientos los tengamos en la cabeza. Disponer de ellos en algún rincón de la red es extraordinariamente útil, pero no sirve para según que.
La ciberdependéncia la empezamos a vislumbrar cuando los profesores se topan con trabajos hechos a base de copiar y pegar fragmentos de Wikipedia. Pero eso sólo es el principio y no parece un camino que nos interese recorrer. Al menos, si queremos formar las nuevas generaciones con capacidades para pensar, por saber y para interpretar. Internet es una de las herramientas más poderosas que nunca hemos tenido para acceder al conocimiento. Pero no es el conocimiento.

imagenes de internet. serán retiradas a petición.


divendres 10 de maig de 2013

El darrer home que parlava lapao



En el millor dels seus somnis, quan la nit era la seva millor aliada, el nostre protagonista es va despertar de sobte. Una fiblada que va començar al seu cervell va acabar per esclatar-li a la llengua. Amb la boca seca i un regiment de cavalleria al seu cor, va decidir obrir el llum de la tauleta i aixecar-se en direcció al lavabo. Un cop davant del mirall es va sentir estrany, diferent, com si en un no res la llum d’una nova habilitat s’obrís pas a la seva ment. Unes dècimes de segon després es va adonar del que realment estava experimentant. Va recordar al simi de 2001 que llença l’os cap al cel, quan descobreix les possibilitats que li ofereix aquell nou coneixement, i va exclamar amb joia: SÉ PARLAR EN LAPAO!
No cal dir que ja no va poder recuperar la carícia de Morfeo. Cinc minuts abans de que sonés el despertador, el va apagar i va encendre la ràdio de la tauleta.
-   Collons! ,-va deixar anar -. Parlen en lapao!
Va encendre la televisió i es va adonar que també feien servir el lapao. Va veure llibres escrits en lapao, diaris en lapao… Inclús en el seu mòbil tenia missatges en lapao. Tanmateix, un pressentiment li va enfosquir el rostre.
-    No trobo diccionaris en lapao, ni llibres de gramàtica.
Llavors va pensar que estava dins d’un somni; potser el somni d’una altra persona, d’algú que s’havia inventat una llengua per caprici. La idea, no obstant, era realment absurda. Les llengües no s’inventen perquè sí, per decret. Els idiomes necessiten molt temps per aconseguir aquest estatus.
Quan va arribar a la feina tenia por de fer el ridícul. Volia explicar a tothom el seu secret però no semblava molt normal parlar una llengua que ningú coneixia. Va decidir que no parlaria amb ningú aquell matí. No assistiria a cap reunió, no comentaria el partit de futbol del dia anterior amb els companys, no respondria a les preguntes del seu cap… Evidentment, la seva jornada laboral es va complicar de mica en mica. El segon dia tot va empitjorar… i el tercer… Al quart va haver d’anar al psicòleg. Ell li va cobrar 60 euros després d’haver estat fent sudokus mentre el nostre protagonista plorava desconsoladament.
Al sortir de la consulta de Mr. Sudoku va fer un intent d’aproximació amb la societat. Es va creuar amb un ciutadà xinés i li va dir:
-  Vostè sap el que és el lapao?
-  Lapao? Es cuando te coltas el pelo al celo, no?
CONTINUARÀ…


castellano
En el mejor de sus sueños, cuando la noche era su mejor aliada, nuestro protagonista se despertó de repente. Una punzada que comenzó en su cerebro terminó por estallarle en la lengua. Con la boca seca y un regimiento de caballería en su corazón, decidió abrir la luz de la mesilla y levantarse en dirección al baño. Una vez delante del espejo se sintió extraño, diferente, como si en nada la luz de una nueva habilidad abriera paso a su mente. Unas décimas de segundo después se dio cuenta de lo que realmente estaba experimentando. Recordó al simio de 2001 que tira el hueso hacia el cielo, cuando descubre las posibilidades que le ofrece ese nuevo conocimiento, y exclamó con alegría: SE HABLAR EN LAPAO!
No hace falta decir que ya no pudo recuperar la caricia de Morfeo. Cinco minutos antes de que sonara el despertador, lo apagó y encendió la radio de la mesita
- Joder! , - Soltó -. Hablan en LAPAO!
Encendió la televisión y se dio cuenta de que también utilizaban el LAPAO. Vio libros escritos en LAPAO, diarios en LAPAO ... Incluso en su móvil tenía mensajes en LAPAO. Sin embargo, un presentimiento le oscureció el rostro.
- No encuentro diccionarios en LAPAO, ni libros de gramática.
Entonces pensó que estaba dentro de un sueño, tal vez el sueño de otra persona, de alguien que se había inventado una lengua por capricho. La idea, sin embargo, era realmente absurda. Las lenguas no se inventan porque sí, por decreto. Los idiomas necesitan mucho tiempo para conseguir ese estatus.
Cuando llegó al trabajo tenía miedo de hacer el ridículo. Quería contar a todo el mundo su secreto pero no parecía muy normal hablar una lengua que nadie conocía. Decidió que no hablaría con nadie aquella mañana. No asistiría a ninguna reunión, no comentaría el partido de fútbol del día anterior con los compañeros, no respondería a las preguntas de su cabeza... Evidentemente, su jornada laboral se complicó paulatinamente. El segundo día todo empeoró... y el tercero... el cuarto tuvo que ir al psicólogo. Él le cobró 60 euros después de haber estado haciendo sudokus mientras nuestro protagonista lloraba desconsoladamente.
Al salir de la consulta de Mr... Sudoku hizo un intento de aproximación con la sociedad. Se cruzó con un ciudadano chino y le dijo:
 -Usted sabe lo que es el LAPAO?
- ¿Lapao? Si- lo- se. Cuando te coltas el pelo al celo, ¿no?
CONTINUARÁ

ese ser insensible llamada cospedal



La democracia real nos hace conocer, comprender y criticar todo tipo de opiniones. Hasta ahora solo opinan los políticos, los periodistas, los que tienen los medios, pero internet ha puesto a disposición de la humanidad un medio para que puedan ser oídos los marginados, los “ciudadanos de a pie” que quieran expresar sus opiniones. Eso sí entra en el concepto de democracia real…
Hoy quiero hacer un  pequeño acto democrático y publicar la opinión de este señor que bajo su identificación, asume la responsabilidad de expresar sus sentimientos, sus razones y opiniones sobre una realidad actual. Es justo escucharlo quien quiera hacerlo y sacar las propias conclusiones. De entrada no se le puede negar las agallas para decir lo que dice y para argumentar lo que argumenta. El resto corre por cuenta del lector o espectador.

dimecres 8 de maig de 2013

Seguridad Alimentaria




El programa "Salvados" es de los que encuentro más interesantes hoy en día. Pero claro, siempre hay excepciones, y el del pasado domingo sobre la seguridad de los alimentos fue de los que marcaría como ejemplo de mala comunicación en temas relacionados con la ciencia y el consumidor. No es extraño ya que casi siempre que se habla de cosas como la salud, la alimentación y la química pasa lo mismo. Se mezclan cosas que deberían tratarse por separado, porque de lo contrario pueden caer en el atractivo de la quimiofóbia.
El primer problema es fácil de entender. Una cosa es discutir hasta qué punto es tóxico un producto.
La respuesta estricta es que todo es tóxico. Sólo depende de la dosis. Administremos una cantidad determinada de sal, de azúcar, de proteínas o de grasa a una persona y la matarás. Incluso tomando demasiada agua en muy poco tiempo se puede matar a alguien. Cuando un producto decimos que es tóxico simplemente queremos decir que hay muy poca cantidad para causar problemas.
De modo que lo que hay que hacer es definir esta cantidad. Fácil de decir, pero muy difícil de hacer. Se hacen estudios "in vitro", aplicando el producto a cultivos celulares, y también estudios en animales. Con esto podemos tener estimaciones relativamente fiables, que siempre se pueden rectificar si aparecen nuevos datos. Y todo esto se aplica tanto a los aditivos como los contaminantes. Técnicamente es lo mismo decidir la cantidad máxima permitida de aditivos como un colorante, un conservante o de contaminantes, como un pesticida o el mercurio.


 Que de esto último si se habló mucho.
Esto es un tema. Otro tema diferente es si se hace caso de estos datos. La industria, los controles de sanidad, los intereses empresariales, las presiones de los políticos, la honestidad de los científicos... todo ello también afecta la salud y hay que estar muy encima, pero es un problema diferente. Cuando se mezclan pasa lo que pasa. Sale alguien a decir que los aditivos químicos no son un problema en sí mismos y parece que esté a sueldo de la perversa industria química.
Pero el problema de base es la quimiofòbia. Una percepción sesgada de lo que es realmente la química. Una muestra de ignorancia que debería preocuparnos un poco. Afirmar que algún alimento tiene química como si esto fuera un motivo para inquietarse es muy absurdo. A ver quién es el guapo que consigue un alimento libre de ningún tipo de química!
En realidad quizás sea sólo un caso típico de miedo a lo desconocido. No entendemos los nombres de los productos químicos, pero suenan muy mal. Ni que decir si encima les ponen aquellas siglas E-300 y similares que tanto nos inquietan. Yo siempre pongo el ejemplo de la E-300 porque se que  es la vitamina C y simboliza perfectamente la manera de responder que tenemos los humanos.


 [Me parece que es de las pocas siglas que conozco]. Dices que un alimento contiene vitamina C y parece que tiene que ser más saludable. Dices que contiene E-300 y todo el mundo pone cara de preocupación.
Supongo que resulta demasiado emocionante jugar a asustarnos creyendo que nos están intoxicando con oscuras intenciones. Hablamos de la amenaza de algún producto que aún no hemos identificado y que quizás nos afectará en forma de epidemia dentro de un puñado de años.
 Este es el caso del DDT, que lo nombraron pasando de puntillas.  Pero en realidad, de que hablamos? No lo sabemos. Sólo jugamos a hacernos miedo a nosotros mismos, que resulta muy emocionante y luce mucho mejor en la tele.Y con esto no quiero decir que no haya que poner el máximo de controles y aplicar el principio de precaución sin manías. Que con las cosas de comer no se hacen bromas y la seguridad debe estar por encima de cualquier interés industrial. Y un problema importante es que sino exageras el tema, las autoridades seguramente no harán caso. Pero cara al público en general es necesario encontrar el punto que diferencia la precaución de la paranoia. Una línea que no siempre está demasiado clara pero que demasiado a menudo la cruzamos, adentrarnos en el apasionante mundo de la quimiofòbia sin tomarnos la molestia de aprender algo de lo que hablamos. Porque sino, al final acabas sufriendo incluso por el "peligroso" monóxido de dehidrógeno!

 En Florida hicieron una broma por radio hablando de la presencia de monóxido de dehidrógeno en el agua de bebida y la gente comenzó a llamar preocupadísimos a las autoridades.

“Profes” de química, tenéis mucho trabajo!

dimarts 7 de maig de 2013

la vergonya en nom d’Espanya.




Identitat nacional i nazisme. No hi ha pitjor lloc comú, tan demagògic. Tant de bo només fos lleugeresa, incompetència, però aquests símils constants que tant valen per als escraches com per a la defensa de l’ús del català aconsegueixen que tot empal·lideixi. Tot significa història i memòria. No cal repetir les conseqüències que va tenir el genocidi més gran de la humanitat –sis milions de jueus exterminats–. Ni que poc els va valer a molts ciutadans jueus de Frankfurt o Berlín la seva alemanyitat –ni tan sols el fet d’haver brandat el sabre pel seu país en la Gran Guerra– per evitar la cambra de gas, demostrant com de subjectiva pot ser la qüestió identitària segons la càrrega ideològica que la sostingui.
Però aquest no és el tema. El nus es podria explicar amb la llei de Godwin, la que s’ha utilitzat per identificar trolls als ciberfòrums i que ara surt d’internet per instal·lar-se a la vida, no tant la quotidiana –afortunadament– com la mediàtica. Godwin assenyala que a mesura que una discussió en línia s’allarga, la probabilitat que hi aparegui una comparació en què s’esmenti Hitler o els nazis augmenta exponencialment. Aquesta màxima, aplicada a Espanya, no té parangó ni en la quantitat ni en la rellevància dels personatges que s’hi afegeixen. Amb quina frivolitat hem sentit a alguns omplir-se la boca amb la paraula nazi, de forma gratuïta, buida de contingut. Des dels programes del cor fins als “arguments” polítics com el de Francisco Vázquez –que comparava els jueus amb l’estrella groga amb els nens a Catalunya castigats per parlar castellà al pati–, o el de Cospedal, que relaciona Ada Colau i els escraches amb el “nazisme pur”, s’evidencia diàriament l’escàs rigor històric i l’escassa consciència objectiva sobre l’holocaust en un país que ha tingut problemes seriosos amb la seva memòria històrica. Una Espanya entre melindrosa i temorosa de reobrir tombes i expedients, de reviure el passat, que es permet frivolitzar amb el terror aliè. I que a diferència de la resta d’Europa, va evitar qualsevol temptativa de reparació històrica.

Després de la II Guerra Mundial, als cinemes europeus projectaven imatges dels morts apilats a les fàbriques de mort nazis, pedagogia que, en canvi, no es va impartir mai en el franquisme fins a l’extrem que la primera lliçó sobre la xoà arriba amb la transició gràcies a la sèrie Holocaust, protagonitzada per Meryl Streep i James Wood, i bé que ho recordem, ja que aquell dia ens deixaven anar a dormir tard perquè era una “sèrie educativa” per a pares i fills. Per això resulten tan amorals aquests jocs de paraules aparentment innocents que, lluny de qüestionar una política lingüística, fins i tot de satanitzar-la, queden enterrats en la seva pròpia perversitat. És cert que aquí la banalització de l’holocaust no és delicte, però això no és excusa per creuar la línia entre la decència i la vergonya en nom d’Espanya.




artículo.joana bonet. la vanguardia

dilluns 6 de maig de 2013

Any Espriu, 2013 (V)



“Que els homes guardin tothora, com a virtut suprema, la lliure serenor de l’esperit”

Salvador Espriu (1913-1985), poeta i narrador, fou un dels escriptors més significatius de la postguerra a Catalunya i sens dubte un dels poetes catalans més importants de tots els tems.

PERQUÈ UN DIA TORNI LA CANÇÓ A SINERA
El meu somni lent
de la gran pau blanca
sota el cel clement.

Passo pels camins
encalmats que porten
la claror dels cims.

És un temps parat
a les vinyes altes,
per damunt del mar.

He parat el temps
i records que estimo
guardo de l'hivern.

Però tu riuràs,
car veus com es tanquen
llavis catalans.

I es baden al sol
boques de captaires,
plagues de leprós.

Ningú no ha comprès
el que jo volia
que de mi es salvés.

Mai no ha entès ningú
per què sempre parlo
del meu món perdut.

Les paraules són
forques d'on a trossos
penjo la raó.

Branden a ple vent
cordes que no poden
suportar més pes.

El càntic és lluny,
i la greu campana
toca pels difunts.

Ha cessat el ball
de l'altiva monja
i de l'embriac.

La dansa també
del pelut dimoni
amb la reina Esther.

Ja no volta l'ós.
He llegit el llibre
del Predicador.

Deso a poc a poc
dintre de la capsa
tots els meus ninots.

Ara he de callar,
que no tinc prou força
contra tant de mal.

D'un mal tan antic
aquesta veu feble
no et sabrà guarir.

En un estany buit,
manen el silenci
i la solitud.

Sols queden uns noms:
arbre, casa, terra,
gleva, dona, solc.

Només fràgils mots
de la meva llengua,
arrel i llavor.

La mar, el vell pi,
pressentida barca.
La por de morir.

  

 DE TAN SENZILL, NO T'AGRADARÀ
Cansat de tants de versos que no fan companyia
-els admirables versos de savis excel·lents-,
i de mirar com passa l'emperador tot nu,
i del gran plany del vent, aquest vell adversari,
i de l'excés de mi, sense missatge,
ara us diré, amb paraules ben clares,
amb crit elemental, lluny d'artifici,
que vull només parar-me en el camí,
ja decantat amic de l'última injustícia,
i ajaçar-me per sempre, sense recança, mort,
damunt la bona terra.

Salvador Espriu. El caminant i el mur (1954)

De tan senzill, m'encanta aquest poema de Salvador Espriu!

M'encanta perquè sí, hi ha tants versos que no fan companyia!
I també per l'excés de mi, que a voltes també em cansa...
I perquè des que va morir, els dos darrers versos em recorden no la vida, sinó la mort de  mort de Lluís Maria Xirinacs



divendres 3 de maig de 2013

2666 roberto bolaño



Roberto Bolaño Ávalos (Santiago de Chile28 de abril de 1953 – Barcelona15 de julio de 2003) fue un escritor y poeta chileno, autor de más de una veintena de libros, entre los cuales destacan sus novelas  Los detectives salvajes,  ganadora del premio Herralde  en 1998 y  Rómulo Gallegos en 1999, y la póstuma 2666.  
Luego de su muerte se ha convertido en uno de los escritores más influyentes en lengua castellana, como lo demuestran las numerosas publicaciones consagradas a su obra y el hecho de que tres novelas —además de las ya citadas Los detectives salvajes  y   2666, y la breve  Estrella distante  — figuren en los 15 primeros lugares de la lista confeccionada en 2007 por 81 escritores y críticos latinoamericanos y españoles con los mejores 100 libros en lengua castellana de los últimos 25 años.



Su obra ha sido traducida a numerosos idiomas, entre ellos el inglés, francés, alemán, italiano y holandés, teniendo al momento de su muerte contratos de publicación con 37 países, y póstumamente extendiéndose a otros más, entre ellos Estados Unidos. Además el autor goza de excelentes críticas tanto de escritores como de críticos literarios contemporáneos, siendo comparado con escritores de la talla de Jorge Luis Borges y Julio Cortázar  

barcelona

  Era 1980 y Roberto Bolaño quería dejar Barcelona, después de tres años de haber llegado desde México. La calle Tallers, donde estaba su piso, quedaba en un barrio muy bullicioso. Pero, sobre todo, "había tenido miles de historias y necesitaba salir de todas ellas", diría en una entrevista casi dos décadas después el autor de Los detectives salvajes. Bolaño precisaría: "Necesitaba irme a algún sitio donde no conociera a nadie".

carrer tallers, barcelona

El lugar elegido fue la ciudad catalana de Girona, hacia el norte de Catalunya. Ahí conoció a su futura esposa, Carolina López, con quien tuvo dos hijos.

Hace ya varios años que quería leer 
2666: desde su publicación en 2004 y tras leer varias opiniones de los lectores de varios blocs y algunos artículos de la crítica literaria, todos ellos alabando la obra póstuma del chileno Roberto Bolaño. Algunos críticos consideran esta ingente novela, de 1.120 páginas, como una obra maestra de la literatura en español. Traducida al inglés en 2008, Ha sido galardonada con el premio a la mejor novela de ficción de 2008 por el Círculo Nacional de Críticos Literarios de Estados Unidos 


( Por no poder leerla yo mismo tengo que decir que  me la han leído y quizás no sea lo mismo. Tengo que decir que está escrita en una letra muy pequeña, tanto es así que hubiese necesitado una lupa para hacerlo yo mismo, y entonces podríamos pasar de 1120 páginas a otras sin exagerar. 
Yo no puedo decir que su lectura me haya decepcionado, no, no es esto, pero lo cierto es que no ha llegado a engancharme tanto como esperaba. En 2666 no se cuenta una historia, sino muchas historias que funcionan como piezas de un mismo puzzle que el lector debe ser capaz de montar. Esta multiplicidad de historias, personajes, lugares e incluso épocas, junto a una estructura compuesta por cinco capítulos cuasi independientes y final abierto, hacen que 2666 sea una novela de no fácil lectura y de múltiples interpretaciones, tantas como lectores. Además, conviene saber que en 2666 se alude con cierta frecuencia a elementos o situaciones de obras anteriores de Bolaño, por ello hay quien recomienda leer primero cualquier otra novela del autor, de dimensiones más asumibles, como Los detectives salvajes (1998) o Amuleto (1999), antes de adentrarse en "un oasis de horror en medio de un desierto de aburrimiento", que supone 2666, según cita de Baudelaire que aparece al comienzo del libro. Esto es justamente lo que he hecho,  dejar que también me lean Los detectives salvajes (1998)
De forma muy resumida algunos críticos consideran que el argumento de la novela gira en espiral alrededor de dos ejes: uno es la literatura, encarnada en el escritor alemán Beno von Archimboldi, y el otro la violencia, presente principalmente en la descripción de los asesinatos de mujeres ocurridos en Santa Teresa, trasunto literario de Ciudad Juárez.
En cuanto al significado de su enigmático título nada se dice en la novela; pero podemos encontrar una pista de lo que puede significar 2666 en otra novela de Bolaño, Amuleto, (esta no la he leido) basada en otro hecho violento, la matanza estudiantil de Tlatelolco, ocurrida en México DF el 2 de octubre de 1968:
“Los vi caminar a paso ligero por Bucareli hasta Reforma y luego los vi cruzar Reforma sin esperar la luz verde, ambos con el pelo largo y arremolinado porque a esa hora por Reforma corre el viento nocturno que le sobra a la noche, la avenida Reforma se transforma en un tubo transparente, en un pulmón de forma cuneiforme por donde pasan las exhalaciones imaginarias de la ciudad, y luego empezamos a caminar por la avenida Guerrero, ellos un poco más despacio que antes, yo un poco más deprisa que antes, la Guerrero, a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero no a un cementerio de 1974, ni a un cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio de 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo”.


fotos de internet. serán retiradas a petición