dimecres, 26 de juny de 2013

los despidos.

Judas por lo menos tuvo la elegancia de despedir a Jesús con un beso. Un final casi lírico para el acto fundacional de la Historia Universal de la Traición ejecutado con una escenografía austera pero cuidada hasta el detalle. No le llega a la suela del zapato a GeorgeClooney reconvertido en Up in the air en ejecutivo que vive en los aviones y sólo desembarca para comunicar a los trabajadores de la empresa que lo contrata que están despachados. Mirada indiferente, convicción gélida. Del primero se han hecho incluso musicales y el segundo caso es una película. La realidad, en cambio, es profundamente mucho más prosaica. Explica Maruja Torres que la despidieron de El País, después de treinta y dos años de ser una de las plumas más valoradas del diario, porque no la querían en la sección de Opinión y ella no aceptó ni que le propusieran una alternativa como parecía que tenían pensado ofrecerle.

 En un tono divertido que expresa tanto la tristeza del momento como la despreocupación de quien saca el cadáver del armario y se lo endosa al vecino del segundo, la periodista manifiesta la sensación que experimentó el interlocutor: «después de escucharme , seguro que habría preferido comunicármelo por correo electrónico ».
Los individuos viven en colectividad para no matarse. Convivencia y represión para proteger el presente y asegurar el futuro. Pero si hay jugadores que vulneran las normas de la partida, el pacto se rasga y el riesgo de quiebra de la organización comunitaria es evidente. Hoy en día se despiden trabajadores a cientos. Empresas pequeñas y grandes entran en crisis y engrosan las listas del paro con más o menos pesar según el sueldo propio que el patrón y su corte deben defender. La gran lección de la situación actual es la auto-delación del sistema: se otorga a la economía un papel que no le corresponde. Dice Jaume Barberà que no nos debemos dejar decir más que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. La cuestión no es si hay dinero, al fin son sólo unos papeles que se pueden fabricar fácilmente. 

El tema radica en los recursos. Hay suficiente agua? Y petróleo? Y gas? Y minerales? Y tierras para labrar? Pero el tablero de juego ha sido tomado al asalto por la economía y la ética y se ha ido por el pedregal. Es grave que una sola persona se quede sin trabajo y tenga muchos problemas para encontrar otra. Aún más, sin embargo, la miseria moral que sustenta un sistema que sirve de excusa a comportamientos de lesa ignominia. La realidad puede ser cruel, pero no se deben perder nunca las formas.


fotos de intermet, serán retiradas a petición.
toni mata. regió 7 

5 comentaris:

KRT ha dit...

El sociólogo Fausto Miguélez, premio Catalunya de Sociología 2013, apunta que detrás de la crisis financiera y económica, lo que hay en juego es una nueva estructura del poder que hace años que se está imponiendo en Europa y a escala mundial, al margen de toda democracia. La crisis financiera es la consecuencia de una estrategia iniciada con la globalización, a finales del siglo XX, cuyo propósito es modificar el modelo social europeo, y concretamente en lo que se refiere al sistema laboral. Se criminaliza al empleo como culpable de la crisis, cuando al contrario, generar más empleo sería la solución razonable. La semana pasada, el FMI pidió al gobierno español que continúe profundizando en la reforma laboral y abarate aún más el despido. El objetivo es disponer en Europa de una mano de obra barata que permita a las multinacionales competir, en Europa y a escala mundial, con los países emergentes, que tienen unos costos brutalmente más bajos que aquí. (Artículo de Sara Moreno, ‘Avui’ 25-6-2013)

El capitalismo (sin entrañas, por definición), por la vía indirecta y anónima de “los mercados”, está dando un golpe de estado a nivel mundial para hacerse con el poder (que cada vez tienen menos los estados teóricamente soberanos) de controlar la economía: las condiciones de trabajo, el estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones, subsidio de paro, becas…), es decir: de controlar la democracia, la libertad y la vida de las personas. Éste es, a mi modo de ver, el problema de fondo.

Gracias, Josep, por apuntar siempre donde más duele. Entre la troika, los mercados, los bancos y el PP nos están destrozando el país, pero el objetivo es más amplio: destruir las clases medias y volver a las estructuras del siglo XIX en Occidente. Eso sí, nos lo venden “con un poco de azúcar”, con palabrería bonita (y falsa), como bien dices, cuando nos piden más y más sacrificios y nos culpan de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades”. No tengo palabras para definir la sinvergüencería de quienes predican eso mientras se hinchan de sobres y comisiones y corruptelas. Está todo podrido.

Miquel ha dit...

Completamente de acuerdo con el contenido. Creo que estamos perdiendo sensibilidad.
Cuidate mucho. Un abrazo

Josep ha dit...

Si, KRT, ya estoy al corriente de este tema que tan bien explicas. Lo que no se es como harán para que los trabajadores europeos sean como los chinos, indios o brasileños, que los pobres duermen y mal viven dentro de la misma fábrica. A ver si va a resultar que cuando nosotros nos acostumbremos a ser como ellos y --no todos, solo unos cuantos países entre ellos el nuestro,- entonces ellos ya sean europeos a base de ganar conflictos como han ganado ahora los brasileños. Me parece que será más complicado de lo que ahora mismo me parece.
Una abraçada.

Josep ha dit...

Miquel, aparte de perder sensibilidad, que un dia ya lei las palabras de un empresario, a la pregunta de un periodista, decia que según a quien despides es mejor que lo haga su inferior o mandar el despido por correo electrónico. Es insultante de verdad.

Salut.

Josefa ha dit...

En todos los sistemas sale perdiedo el pobre
¿cuando será lo contrario?

esta es la direción de mi correo.

mafual@hotmail.com

Una abrazada