dissabte, 22 de juny de 2013

Dubtes raonables sobre l'administració de justícia//Dudas razonables sobre la administración de justicia


català
Què està passant a la justícia? La decisió de l'Audiència Provincial de Madrid d'anul·lar la causa que el jutge Edipio José Silva segueix contra l'expresident de Caja Madrid, Miguel Blesa, per la concessió d'un crèdit de 26,6 milions d'euros al grup Marsans és certament sorprenent i s'afegeix a un seguit de situacions estranyes que s'han donat en altres casos coneguts, com ara el Nóos. Jutges contra jutges, fiscals contra jutges i fiscals contra fiscals. És inevitable que algú vegi la mà de l'Estat darrere de certes decisions, com la de suspendre la imputació de la infanta Cristina (a instàncies del fiscal del cas, Pedro Horrach, contra el criteri del jutge José Castro) o ara la d'anul·lar la causa contra Miguel Blesa, el primer banquer espanyol que ha entrat a la presó pels excessos financers que van provocar la crisi.
Tot plegat augmenta la percepció de la ciutadania que la justícia no és igual per a tothom, i que quan un jutge apunta cap a algú molt concret topa amb un munt d'obstacles dins mateix de l'administració de justícia. És evident que és preferible viure en un sistema garantista, que permet que totes les decisions puguin ser recorregudes davant una instància superior, però hi ha un dubte raonable: ¿realment la fiscalia posa el mateix zel protector en tots els casos?
A Catalunya l'últim escrit del fiscal del cas Palau també ha provocat polèmica perquè no és evident que, en l'actual moment processal, hi hagués necessitat de fer públic un document amb greus acusacions però sense petició de penes ni arsenal provatori. ¿Hem de pensar que és una decisió innocent quan fa uns mesos el fiscal general de l'Estat va fer dimitir el fiscal en cap de Catalunya, Martín Rodríguez Sol, per haver-se mostrat favorable al dret a decidir?
Per acabar-ho d'adobar, ahir va prendre possessió com a nou president del Tribunal Constitucional el senyor Francisco Pérez de los Cobos, conegut pels seus exabruptes anticatalanistes. ¿Aquest és l'àrbitre que ha de garantir l'equanimitat del sistema? La justícia no és aliena al descrèdit d'un sistema institucional espanyol que grinyola per tot arreu i es resisteix a reformar-se.
castellà
Qué está pasando en la justicia? La decisión de la Audiencia Provincial de Madrid de anular la causa que el juez Edipio José Silva sigue contra el ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, por la concesión de un crédito de 26,6 millones de euros al grupo Marsans es ciertamente sorprendente y añade a una serie de situaciones extrañas que se han dado en otros casos conocidos, como el Nóos. Jueces contra jueces, fiscales contra jueces y fiscales contra fiscales. Es inevitable que alguien vea la mano del Estado detrás de ciertas decisiones, como la de suspender la imputación de la infanta Cristina (a instancias del fiscal del caso, Pedro Horrach, contra el criterio del juez José Castro) o como la de anular la causa contra Miguel Blesa, el primer banquero español que ha entrado en prisión por los excesos financieros que provocaron la crisis.
Todo ello aumenta la percepción de la ciudadanía que la justicia no es igual para todos, y que cuando un juez apunta hacia alguien muy concreto topa con un montón de obstáculos dentro mismo de la administración de justicia. Es evidente que es preferible vivir en un sistema garantista, que permite que todas las decisiones puedan ser recurridas ante una instancia superior, pero hay una duda razonable: ¿realmente la fiscalía pone el mismo celo protector en todos los casos?
En Cataluña el último escrito del fiscal del caso Palau también ha provocado polémica porque no es evidente que, en el actual momento procesal, hubiera necesidad de hacer público un documento con graves acusaciones pero sin petición de penas ni arsenal probatorio. ¿Debemos pensar que es una decisión inocente cuando hace unos meses el fiscal general del Estado hizo dimitir el fiscal jefe de Cataluña, Martín Rodríguez Sol, por haberse mostrado favorable al derecho a decidir?
Por si fuera poco, ayer tomó posesión como nuevo presidente del Tribunal Constitucional a don Francisco Pérez de los Cobos, conocido por sus exabruptos anticatalanistas. ¿Este es el árbitro que debe garantizar la ecuanimidad del sistema? La justicia no es ajena al descrédito de un sistema institucional español que chirría por todas partes y se resiste a reformarse.
L'EDITORIAL  - ‘ARA’ – 20-6-2013
fotos d’Internetseran retirades a petició

8 comentaris:

Miquel ha dit...

Más que dudas, son casi aclamaciones ¡¡¡
Salut

KRT ha dit...

El problema és que la teòrica separació de poders no existeix a la pràctica. La teoria suposa que cada poder exerceix les seves funcions amb independència de criteri i sense ingerències en els àmbits dels altres poders, però l’experiència demostra que no és així. La “prova del cotó” és fàcil: només cal provar d’imputar persones importants i mirar què passa.

Gràcies, Josep, com sempre reflexionant i fent-nos reflexionar sobre coses rellevants. Jo penso el mateix que el personatge del teu acudit: “només vull que sigui justa”. Ai.

Alfonso Robles Motos ha dit...

Josep, siempre se ha dicho que el poder judicial no ha realizado ninguna transición a la democracia. De otra parte la fiscalía depende del gobierno, solo cabe recordar el conocido fiscal general que iba en silla de ruedas, o el mismo caso Garzón. También el poder judicial es el único que no tiene el control externo. El gobierno podemos hablar del parlamento, el legislativo de los votantes, pero el judicial no cuenta con control ajeno, ellos mismos tienen sus propios órganos de control. Desde muchos sectores se ha reclamado el acceso a la carrera a partir de pruebas administrativas, no controladas por los mismos, que hace que en la mayoría de los casos sean sagas familiares. Por último las formas de las nominaciones de los miembros de los distintos estamentos se ha politizado y no sé como se las arreglan que siempre coinciden con las grandes mayorías de la derecha. Ya sabes el dicho popular de no toparte con la justicia pues saldrás escaldado.
Una abraçada. Alfonso

sentir1907 ha dit...

Una vez el que era alcalde de Jerez de la Frontera , un tal Pedro Pacheco no se si te sonará , pues dijo . Que la justicia es un cachondeo y tuvo muchas repercusiones negativas , pero dijo una verdad como un templo:
LA JUSTICIA A LA MIERDA .
O si no que se lo digan a los padres de Marta del Castilla y otros tantos....., en fin .
Un saludo.

Josep ha dit...

Miquel.Y lo que es peor, es que no existe voluntad política de arreglarlo. A los políticos no les interesa, ya que les favorece la lentitud y la falta de trato igual con todos los ciudadanos. Es decir, funciona implacablemente sobre los ciudadanos "normales" y sin embargo, está lleno de fisuras con los poderosos.

Salut

Josep ha dit...

Y es que en todo es igual. Falta de indicios, falta de pruebas, falta de todo para imputar a la infanta Cristina. Damos por hecho que los correos no han servido para nada. Pero, ¿y si esos correos llegan a afectar a un individuo sin ningún poder? ¿Habrían sido tan rápidamente desestimados? No lo creo. Rubalcaba afirmó que tras la imputación de la Infanta, hace varios meses, se confirmaba que “la justicia es igual para todos”. ¿Ahora también es igual? A diario se ven casos en los que una madre es condenada a años de cárcel por haber robado para mantener a sus hijos. ¿Ese juicio cuánto puede durar? Nada comparado con casos como Gürtel o el caso Bárcenas.
Gràcies, KRT.

Josep ha dit...

Hola Alfonso, tienes razón, la justicia nunca se ha movido, siempre ha estado en el mismo sitio. Casualidad o no, todo queda en la opinión de cada individuo, una imputación por parte del juez Castro hacia la hija del Rey ha sido suspendida. Qué casualidad que sea un alto cargo, ¿no?
La justicia no es igual para todos. Bárcenas sigue andando por las calles de Madrid, sin pasaporte, pero andando tranquilamente, y Urdangarin tiene derecho hasta a salir del país cuando crea oportuno; “no hay riesgo de fuga”, dicen. Esperemos que tampoco haya “riesgo de fuga” para personas que no duermen sobre fajos de billetes. Si se ha suspendido la imputación de la Infanta, ¿qué nos espera ahora? ¿La absolución de Bárcenas en su propio caso? ¿Se está convirtiendo España en un país con una justicia tercermundista?

Un abrazo.

Josep ha dit...

Y quien no se acuerda de Pacheco, José Manuel. Claro que tenia razón, y esto que lo dijo en un tiempo en que las cosas no se sabian tanto como ahora, ni habian tantos casos importantes. Los ciudadanos lo tenemos claro: la Justicia en España no funciona adecuadamente. Su excesiva lentitud y decisiones a menudo polémicas, como la excarcelación de banqueros provocan malestar. Amén de los que no están entre rejas.

Un abrazo.