dimarts, 9 de juliol de 2013

objetos perdidos


Hace muchos años, un día de verano estábamos mi hijo y yo  esperando que abriesen la comisaria de la calle Santaló (Barcelona) para renovar mi DNI. y observo que el niño está jugando con un  sobre de una carta en el suelo. Lo iba chutando de un lugar a otro, hasta que lo dejó. Voy a recoger el sobre para tirarlo a la papelera y enseñarle al niño que aquello ensuciaba la calle y que el tenía que hacer lo mismo que yo. Cual sería mi sorpresa cuando veo que dentro del sobre había dinero. Cuando voy a cogerlo me encuentro con la bota del policía que controlaba la entrada y la cola de gente que esperaba turno. Él había visto lo mismo que yo. En aquel sobre había 4000 pesetas. Solo dinero, sin nombre ni dirección. Me indicó que subiera al primer piso para entregarlo al comisario. Supongo que no se fió de mi porque veo que viene detrás mío.
Subimos los dos a las oficinas del primer piso y entrego el dinero. El comisario alucinado por la acción tan cívica indica que nos hagan un papel de buena conducta a mi hijo y a mi, con la amable recomendación de que otra vez que me encuentre alguna cosa no lo lleve a una comisaría sino a  Objetos Perdidos del Ayuntamiento, y al cabo de dos años, si no aparece el dueño me será devuelto el objeto o en este caso el  dinero.
Siempre he sido honrado, pero en aquella ocasión pensé durante los dos años que había hecho mal. Aquel dinero era mío, y una de dos, o se lo quedarían en la comisaria o en Objetos Perdidos del Ayuntamiento. Pero que yo no lo vería más, y que si no es por el policía, aquel dinero me lo quedo. Otra cosa hubiera sido si hubiese habido un nombre y dirección. En este caso si que lo devuelvo

Oh la la!! A  los dos años me llamaron del Ayuntamiento  para devolverme el dinero. No me lo podía creer. Me fastidio la risa burlona de la señora que me los entregó, pero me los entregó con el sobre incluido.

Ya casi no me acordaba de esta anécdota, hasta hoy que leo la contestación que me ha hecho  Lluís en su blog Mil Dimonis  sobre un post que ha hecho. Y también porque el otro día vi esto en un periódico: "Un gran rótulo preside la entrada del local de objetos perdidos"."Quien va a Sevilla pierde su silla"
...Quien va a Sevilla pierde su silla? Es así? Y según que  cosas, quien las devuelve?

-Que se le devuelve a un  párroco que ha perdido el oremus?

-O el general que ha perdido su guerra.

-El señor que ha perdido los mejores años de su vida.

También hay el profesor que sus alumnos le han perdido el respeto, o el enamorado que ha perdido a su novia.

Un abogado que ha perdido el juicio, y un jinete que ha perdido los estribos

El emigrante que busca sus papeles (que seguramente nunca tendrá)

Una brújula que ha perdido el norte y una cañería que pierde agua

¿A qué paraíso perdido va a parar lo que perdemos?  Los sueños rotos,  las ilusiones perdidas y las lágrimas que ya se secaron…
Y  los kilos de más, y  la fe, la  credibilidad, el turno, el apetito, las apuestas, el paso, los valores, el compás,  la memoria, el último tren, las oportunidades...

Ostras!!

¡Y pensar que yo recuperé 4000 pesetas, que no eran mías¡


15 comentaris:

sentir1907 ha dit...

Pues sí , la honradez es la virtud más importante que puede tener cualquier ser humano , fíjate que ya ni te acordabas del sobre cuando te llamaron del ayuntamiento .
Si la honradez la llevase todo el mundo consigo , habría un mundo mejor.
Yo por ejemplo que ocupo un cargo importante dentro de Cáritas debo o tengo la obligación de ser honrado claro , pero vamos que no me hace falta ningún cargo en ningún sitio para tener honradez, mi abuelo me enseñó ese factor y me decía el pobre siempre " El hombre honrado puede ir con la cabeza bién alta ".
Un saludo .

Hada Isol ♥ ha dit...

A donde irán?????? a un lugar mejor? y cuando pasen los años ,alguien los regresará a su dueño? bueno los kilos de más que nunca me los devuelvan,pero los sueños rotos o la esperanza ,vaya,vaya me vendría bien que un día alguien me las devolviera eh! Igual no me quejo,que haber perdido tantas cosas me enseñó a estar más atenta y hoy en día no pierdo nada,aunque bueno,desearía que me devolvieran algo de mi memoria,jejejejejejeje la menos para no perder tan seguido mis llaves.Ja y si me pudieran devolver la fe en los políticos,seria genial aunque creo en en dos minutos la volvería a perder!
Me encantó tu póst,te advierto que aqui no pasa que nadie te devuelva nada eh,lo perdido,perdido.Te dejo un abrazo grande y te deseo un buen día!

Mari-Pi-R ha dit...

Hay veces que hay que creer en el buen funcionamiento, pero no sé hasta que punto hoy en día funciona también, me imagino que te debió de dar mucho gusto las 4000 ptas después de dos años olvidadas.
Un abrazo

Josep ha dit...

José Manuel, pienso que aunque te enseñen estos valores, que hay que enseñarlos seguro, estos y otros, pero creo que uno también nace con ellos. En todo caso creo que si, que he sido honrado. Declarán a Hacienda todo, todo, hasta un sello es serlo verdad? Pero estas cosas que se pierden, donde van? este es el secreto.

Un abrazo.

Josep ha dit...

Milagro, milagro!!, Ayer llame por telefono a tu compatriota Sor Lucia Caram para que me dijera por donde andabas y ves apareces de sorpresa. Sor Lucia además de ser catalana y un poco de Tucumán tiene algún contacto.
Yo lo siento mucho pero las cosas que pides no se pueden devolver. No es serio pedir unas llaves. Como tampoco es serio pedir fe en los políticos.
Que te devuelvan las lágrimas por algún novio lo encuentro bien, pero lo de las llaves no. Atate una cinta en el vestido y la otra punta las llaves. Antes las modistas lo hacian. Seguro que era para esto.

Un beso Isabel, y vuelve más a menudo. No esperes a que yo llame a sor Lucia.

Una abraçada.

Lluís Bosch ha dit...

La anécdota es muy buena, y me siento muy bien por haberla recordado a través de un texto que habla de otras cosas... la vida es así de rara...!

Josep ha dit...

Mari-Pi-R, no te lo puedes imaginar, después de pensar lo peor de unos y otros...
Pero todo esto no nos engañemos, no es ni mucho menos por el buen funcionamiento. Si vieras las miles de maletas que se acumulan en los aeropuertos quedarias asombrada. Incluso creo que cuando pasa un tienpo las regalan...

Un beso.

Josep ha dit...

Lluis no es una anecdota aunque lo parezca, es verdad. Esto mismo sin guardia me quedo el sobre, y no me da vergüenza decirlo. En otras muchas ocasiones he sido honrado y toda la vida me he sentido orgulloso, pero ahora hay como una especie de run-run que me dice:"estas seguro que no hay una línea en esto de la honradez?" Hablando de Alta Honradez, claro.

KRT ha dit...

Hace unos años, saliendo de la Mezquita de Córdoba, eché en falta mi cartera. Llevaría unos 300 euros en efectivo y dos tarjetas de crédito, además del DNI, el permiso de conducir y la tarjeta sanitaria. Llamé al banco para cancelar las tarjetas ipso facto, denuncié el robo o extravío (no estaba seguro) en la comisaría y renové la documentación. Al cabo de dos años y medio, en el Ayuntamiento de mi pueblo recibieron, del Ayuntamiento de Córdona, la cartera con su contenido íntegro. Se ve que en Objetos Perdidos la guardaron en un cajón y se olvidaron de ella (pues mis datos personales constaban claramente allí) hasta que, mucho después, alguien se acordó de devolverla. En todo caso, además de dar las gracias al Ayuntamiento, quedé muy especialmente agradecido por la honradez de la persona anónima que la encontró y la entregó sin quedarse con nada (otros se hubieran quedado el efectivo. Aún queda gente honrada en el mundo, sí. Maravilloso.

Hada Isol ♥ ha dit...

He tenido tantas cosas en estos días,tareas de hija con padres viejecitos no muy bien de salud y con hermanos que no solo no me ayudan sino que me hacen pasarlo mal,más la enfermedad de José a los riñones,en fin andaba bajita de animos para venir a la pc como tiene que ser,pero hoyaunque todo está igual yo decidí ponerle onda y empezar a ser como soy,que es fuerte!

Miquel ha dit...

Una de las frases de la Biblia que he tenido siempre presente, y que es atribuida a Salomón, dice así : Quien es fiel en lo poco es fiel en lo mucho.
En tu lugar hubiera hecho exactamente igual, si no pone nombre, me lo quedo. Si lo pone, lo devuelvo.
También mi señora encontró una cartera con muchos papeles, y dinero. Lo fuimos a devolver, y como el hombre quiso darnos parte del dinero que había dentro y no lo aceptamos, nos pagó una cena en un restaurante de postín con su señora y él...y esa si que la aceptamos.

Salut

Josep ha dit...

Si que hay gente honrada, creo que más de lo que pensamos, pero como todo siempre ganan los que más "ruido hacen" Yo este dinero que me encontré me lo hubiese quedado, sin embargo varias veces me han devuelto cosas como otras he devuelto.Una vez por Noche Buena perdimos en el "metro" el bolso con todo el dinero, la paga y la mensualidad, las llaves...
Recurimos a todos los que nos podian ayudar. Oficina principal del "metro", estaciones, Guardia Urbana, comisaria..y más. Desesperados llegamos a casa de noche y en la puerta de la calle nos encontramos con la portera y un matrimonio con el bolso!!
Ya era hora, grito la famosa señora Marcelina!!..la portera.

Josep ha dit...

Isabel, siento lo de tus padres, y se por experiencia propia lo que es tener que cuidar de los padres y tener unos hermanos que lo único que hacen es estorbar, o ir de visita los domingos por la tarde. Parece ser que esto no tiene fronteras. Tendrás que tener paciencia. Lo que ocurre es que a veces con esto no hay bastante. Espero que se recuperen todos lo más rapidamente posible. Y tu también cuidate.

Un beso.

David ha dit...

Hola Josep,
Hola lectores de su blog!

Fantástica tu historia. Ojalá existiera gente tan honrada como tú. Felicidades.

Queríamos hacer un apunte, pensamos que las oficinas de objetos perdidos están bastante anticuadas. ¿No lo pensáis vosotros también?
Es por eso que estamos apunto de lanzar ouner.com - Una plataforma de objetos perdidos en Internet.

Echar un vistazo y darme vuestro feedback. Gracias!

David

Josep ha dit...

Miquel, no conocia la frase, pero es muy real. Pienso que ha todos nos a ocurrido alguna vez encontrarnos cosas y devolverlas, o al revés. No tiene mucha importancia porque no habia dinero en una cartera que me encontré, solo papeles y un carnet militar y el DNI. Esto fue en la calle Princesa y me acerqué primero a su casa, y no habia nadie, pensé en un buzón, pero me decidí por la triste comisaria de Via Layetana para entregarla. La policia al no ver dinero creyó que yo me habia quedado el dinero y luego fui a entregar la cartera. (una monumental estupidez, claro) pues me tuvieron como detenido unas cuatro horas. Patético!
Pero generalmente cuando devuelves algo siempre tienes un premio. Como tu.