dilluns, 10 de juny de 2013

Maravillaros con la vida futura y así comprenderéis vuestra lucha

Diana Puig.


 EDUCADOS, AMAESTRADOS, MANIPULADOS...igualmente siempre queda la mirada del que queramos mirar, observar, aprender, depende de nosotros mismos y nosotros mismos somos la expresión de la cara que queramos ofrecer al mundo, tal vez pensando en el futuro de nuestros pequeños, lo tengamos mucho más fácil y sea la causa de la motivación para poder comenzar sin que nos asuste.

 La máxima prioridad es la opresión que podemos percibir en la información, en los diarios, sin embargo la sensatez, la intuición nos ofrece la posibilidad de no dejarnos convencer por simples titulares, en la letra pequeña es donde hay que buscar las trampas, lo que no interesa explicar, estamos en una especie de transición, subidos en una especie de tarima resbaladiza que se mueve hacia un lado y hacia otro y sin amarre para poder atarlo en algún lugar que podamos sentir que estamos seguros.
Esa sensación es motivo de una desconfianza hacia todo lo que nos rodea y no prestamos atención sintiendo pereza por la propia desilusión que sentimos hacia las cosas que nos están robando, sin más, también sentimos la presencia de los muertos tan vivos hoy, que han luchado incesantemente por conseguir o conservar aquello que de alguna forma nos trataba en iguales condiciones, los perdedores hoy lo son mas y los ganadores también hoy son mucho más. 
La cuerda que nos mantenía aferrados solidarizados con los que necesitaban mayor comprensión, ayuda, tanto económica como emocional, no es que la estén quitando sin más, es que han tirado de la cadena como si aquello fuera inservible, han humillado nuestros derechos hasta dejarlos tan quebrados que será difícil restaurarlo, pero tengo una esperanza tan grande como el mismo EIGER, de que lograr significa luchar y creer en que somos menos que más es lo que nos puede animar a intentarlo al menos.

Observar las pinceladas finas y descoloridas que nos enseña este martirio de gobierno también debe de servirnos para dar un significado a este combate de resistencia, competición que tenemos que batallar.


Muchas gracias Didi.




8 comentaris:

Miquel ha dit...

y no rendirse jamás...
salut

KRT ha dit...


Josep, me prestaste hace poco el libro de Jaume Barberà 'S'ha acabat el bròquil', que recomiendo mucho. En él, entre muchas cosas sobre el panoramo que nos toca vivir, habla del concepto de “indefensión aprendida” (learned helplessness), sobre un experimento del psicólogo americano Martin Seligman.

En una jaula con dos compartimentos separados pone a dos perros, A y B. En el compartimento de A hay una palanca, en el de B no la hay. Los somete (pobres bichos) a unas descargas eléctricas (espero que suaves). Al principio los dos animales se vuelven como locos. Pero muy pronto el perro A descubre que dándole a la palanca la descarga cesa. Así, en sucesivas descargas, el perro A enseguida se va a la palanca y detiene el tormento. El perro B no hace nada: para él, los daños “vienen porque sí” y “se van porque sí”, como si fuese una calamidad del cielo o una voluntad divina.

Después pone a ambos perros en otra jaula, sin ninguna palanca, pero con una pequeña tapia que permite saltar a un espacio anexo donde no hay descargas eléctricas. Al sentir la descarga, el perro A busca en vano la palanca; B ni se mueve, esperando la solución divina. A no encuentra la palanca, pero como reacciona activamente, pronto se da cuenta de que basta con saltar la tapia para ponerse a buen recaudo, y lo hace. Mientras que B sigue aguantando impertérrito, esperando que el daño se detenga por sí solo, sin hacer nada por su cuenta.

Dejando aparte el tema de la experimentación con animales, que daría pie para otros debates éticos, el tema de la “indefensión aprendida” es lo que nos inculcan a la sociedad hoy. Nos dicen que la crisis es “lo que está cayendo” como si cayera del cielo, sin culpables; y que no podemos hacer otra cosa que aguantar la destrucción de empleo, el exilio de jóvenes preparados, los impuestos crecientes y los recortes en el bienestar sin hacer nada, como por ejemplo pedir responsabilidades a los que se enriquecieron con el boom y se siguen enriqueciendo con la crisis, y los políticos, banqueros y empresarios que viven bien con eso.

Perdona el rollo, pero creo que venía a cuento. Gracias Diana, y Josep por descubrirme su blog: un abrazo a los dos.

Diana Puig ha dit...

Hola Josep, como estás, muchas gracias por todo a ti, cuanto hubiéramos hecho juntos si existe otra vida seguro que coincidiremos jóvenes, valerosos y aprendices.

Graçis amic meu la teva estimada didi.

Josep ha dit...

Lo recuerdo perfectamente KRT esta conversación, y es cierto. Si aprendes que no puedes... No podrás.
Si aprendes que puedes... Podrás.
Partiendo de los experimentos de Seligman, se inauguró una línea de de investigación hoy todavía vigente y que se puede resumir (en malos tratos en la mujer) en que: repetidos malos tratos disminuyen la motivación de la mujer a responder .Ella llega a ser pasiva. Secundariamente, su habilidad cognitiva para percibir éxitos está cambiada. No cree que su respuesta acabará en un resultado favorable.
No hace mucho encontré en un periódico, en el espacio de humor, esta gran verdad. Hablaban dos ovejas: “El amo es bueno...nos deja alimentarnos a cambio de nuestra leche, carne y pelo. Es cierto que a veces el perro nos muerde, pero a cambio nos protege del lobo y de la libertad”
Beeee???!!!
O aquel otro que era un señor que va al medico:”Y usted de que padece?
--De desesperanza doctor”
El escrito de Didi es perfecto y esta en la línea de como es ella.
Y tendriamos que aprender lo que ya nos advertía John Dewey, que una sociedad libre debe producir personas libres. Es decir, personas con capacidad de elección y de discernimiento; de comprender lo que les pasa y de ser capaces de cambiar su situación si así lo deciden. Para que esto sea posible, es necesario que las personas tengan garantizado el acceso al conocimiento, y sepan además manejar de forma crítica la información que recibe. Mediante el poder actual de los medios de comunicación como nuestra principal fuente de información y análisis de la realidad, es posible inducir este estado depresivo en buena parte de la población para mantenerla en un estado de pasividad. A esta sutil estrategia debemos sumar muchas más aunque entre ellas, también destacan el efecto “cortina de humo” para desviar nuestra atención. Y Didi creo que nos muestra el camino de la “indefensión aprendida” es lo que deberíamos conocer para no tonar jamás este camino.
Muchísimas gracias por el comentario, KRT, y no ha sido ningún rollo, todo lo contrario, sino señalar lo que está ocurriendo, en definitiva una lección, y a ti Didi te respondo igual que lo hice en tu blog.” Los poderosos tiene la estrategia del percebe, aferrarse y no moverse” Y tu eres la persona que actúa como estos peces de rio que van siempre a contracorriente, que remonta hasta la cumbre desde la desembocadura del río. Siempre con el esfuerzo constante en contra del que practica el mínimo esfuerzo.
Un beso.

Susi ha dit...

Carai gent! Aquí hay nivel! Me ha resultado muy interesante la lectura de vuestros comentarios. Felicitats!!

Josep ha dit...

Querida Didi, cuenta conmigo, pero el la otra vida. Mira lo que esperan de los "abuelitos" ahora mismo o dentro de poco tiempo. Esta contestación no es mia, la he copiado de otro blog, pero esto ya lo lei el otro dia el "La Vanguardia"

Estos inteligentes de los números nos dicen que los que han producido toda la vida, ahora reciben cuatro veces más de lo que aportan.
La solución es sencilla. Acabar con ellos.
Ahora, eso si; si acabamos con los que reciben cuatro veces más de lo que aportan nos podemos encontrar con algún problema; por ejemplo, que hayan familias que no tengan a quien dejar sus niños al cuidado de nadie; o que existan hogares donde no entre la aportación mensual que hacen los viejos de la casa para poder subsistir; y mas, incluso casas en donde se queden si la dación total de la pensión para poder poner garbanzos en la olla común...Y de seguro , si los eliminamos, nos quedaríamos sin manos altruístas para los innumerables centros sociales que abren sus puertas en estos momentos tan complejos.
Pero estos idiotas de los números, ponen todo en un saco y dicen que lo único que saben hacer los viejos es ponerse enfermos y dar gastos a la Tesorería.

Hubo una vez un tipo bajito, con bigotito y mucha gomina en el pelo. No pasó de sargento y se creyó salvador. Hablaba, no te engaño, de los seres improductivos...Creó un nombre para aquello, le llamó la solución final.

Un beso.

Josep ha dit...

Ven ven, Susi, nos hace falta gente como tu que no haya caido en “indefensión aprendida”.
Un beso.

Francesc Cornadó ha dit...

Te doy la bienvenida como seguidor de mi blog, leo los tuyos y observo que compartimos intereses.
Seguiremos.
Salud
Francesc Cornadó