dilluns, 25 de juny de 2012

Bon Dia, Catalunya


Franja de Ponent



Desde hace unos días  deseaba hablar de  la nueva imposición española sobre nuestra lengua, que,  poco a poco,  esta España que esta en sus genes el querer hacer las cosas suyas, solo suyas, domina a una Catalunya que no se siente querida, que es  incomprendida en sus necesidades específicas,  y es impotente para avanzar como ella quisiera.
 Pero  para hablar de  ello hay muchas personas  con mucha más preparación que yo  para explicar el porqué de este nuevo abuso, de esta nueva chapuza en la Franja de Ponent.
Y a mi solo permitidme que os  diga, que os explique en dos palabras que es Catalunya.


Catalunya es un país pequeño, minúsculo, arrapado a la carcasa de una península que cuelga de un continente viejo y enclenque, y sobre la costra inestable de un planeta cerúleo, que gira modestamente en equilibrio hidrostático, junto con siete planetas más alrededor de una esfera de plasma formada mayoritariamente por hidrógeno y helio, una estrella discreta que llegará a su fin de aquí a 5.000 millones de años, para perderse definitivamente en los rincones de una galaxia que se pasea por un universo que se expande.
En Catalunya se habla una de las seis mil lenguas del mundo. Muy probablemente un día de cada siete muere la última persona que habla una de estas unidades lingüísticas, catalogadas en el estándar internacional ISO 639. Seguramente antes de 115 años la lengua utilizada para escribir este artículo (si lo hubiese escrito en catalán) ya habrá caído definitivamente en desuso y estas palabras, que vosotros ahora podéis leer, sólo podrían ser interpretadas dificultosamente por algún especialista en lenguas muertas de la Universidad de cualquier lugar.

A pesar de todo, los catalanes continuamos bregando incansablemente con nuestras cosas. Al igual que todos.  Porque es evidente que no somos mejor que nadie. De hecho, nadie es mejor que nadie. Somos iguales al resto. Pero sí que hay una certeza: en España quieren que los catalanes seamos españoles y mudos. Y mira tú, lo segundo no nos gusta, y lo primero cada día menos.
Nos preocupamos por las cosas nuestras que no llegan. Por el desanimo. Por los impuestos que nos hacen pagar de más. A veces doble (autopistas por ejemplo). Por la crisis financiera mundial, y por las operaciones de cirugía estética de una señora malcarada que no podrá comprender nunca ni el sentimiento de nuestra lengua ni tampoco nuestra cultura.
 Catalunya, esta tierra arrapada a la carcasa de esta península es como una clase de peonza que rueda curiosamente sobre la mesita rinconera de la historia que vamos estirando entre todos la cuerda de nuestras cosas, una vez detrás de la otra.
Por la mala leche de los unos o por la mala traza de los otros, algún día la peonza caerá. Todos lo sabemos, es el destino trágico de las peonzas, pero mientras tanto estamos embobados contemplando cómo gira. Que triste.


ODA A ESPANYA
joan maragall
Escolta, Espanya, – la veu d’un fill
que et parla en llengua – no castellana:
parlo en la llengua – que m’ha donat
la terra aspra:
en’questa llengua – pocs t’han parlat;
en l’altra, massa.
T’han parlat massa – dels saguntins
i dels que per la pàtria moren:
les teves glòries – i els teus records,
records i glòries – només de morts:
has viscut trista.
Jo vull parlar-te – molt altrament.
Per què vessar la sang inútil?
Dins de les venes – vida és la sang,
vida pels d’ara – i pels que vindran:
vessada és morta.
Les Homilies d'Organyà
Massa pensaves – en ton honor
i massa poc en el teu viure:
tràgica duies – a morts els fills,
te satisfeies – d’honres mortals,
i eren tes festes – els funerals,
oh trista Espanya!
Jo he vist els barcos – marxar replens
dels fills que duies – a que morissin:
somrients marxaven – cap a l’atzar;
i tu cantaves – vora del mar
com una folla.
On són els barcos. – On són els fills?
Pregunta-ho al Ponent i a l’ona brava:
tot ho perderes, – no tens ningú.
Espanya, Espanya, – retorna en tu,
arrenca el plor de mare!

Salva’t, oh!, salva’t – de tant de mal;
que el plo’ et torni feconda, alegre i viva;
pensa en la vida que tens entorn:
aixeca el front,
somriu als set colors que hi ha en els núvols.
On ets, Espanya? – no et veig enlloc.
No sents la meva veu atronadora?
No entens aquesta llengua – que et parla entre perills  
Has desaprès d’entendre an els teus fills?
Adéu, Espanya!

Colegiata de Santa Maria d'Organyà, on es van trobar les esmentades Homilies. 


En la Plaça dels Árbres d’Organyà se levanta un bonito edificio erigido como Monumento a Las Homilías d'Organyà, que son el documento literario más antiguo escrito en catalán y el más viejo de todos los escritos en cualquiera de las lenguas peninsulares.


En el año 1898, inmediatamente después de la guerra, uno de los grandes poetas catalanes, Joan Maragall, escribió una "Oda a Espanya" que se ha convertido por muy diversas razones en uno de los poemas más citados de la literatura catalana. Un poema que comienza con una declaración explícita de españolidad. "Escucha España la voz de un hijo que te habla en lengua no castellana. Te hablo en la lengua que me ha dado mi tierra áspera. En esta lengua te han hablado muy pocos. En la otra, demasiado”. Pero un poema que termina con una frase contundente, más contundente tal vez que su propia intención: "Adiós, España". Este poema es todo un símbolo y todo un manifiesto. Es un programa político poetizado. Es el programa político con el que nace el nacionalismo catalán y con el que atraviesa todo un siglo, hasta nuestros días.

Maragall propone a España dos cosas. La primera, cuando le dice que le va a hablar en su propia lengua, simplemente que le entienda en esta lengua. En una España uniformizada, en la que oficialmente sólo ha existido una lengua española, en la que se ha querido reducirlo todo a los usos y costumbres y leyes de Castilla, pidió a España que entienda a alguien que le habla en catalán es pedir una España fundamentalmente distinta, refundada, convertida en un Estado capaz de acoger todas las culturas. Un Estado a la suiza, plural, abierto. Maragall le pide a España que reconozca la lengua y la cultura catalanas, es decir, que reconozca su propia pluralidad y sus propia diferencias internas. Que no imponga a todos una lengua única y una cultura castellana.

Pero Maragall hace en paralelo otra petición: "Pensabas demasiado en tu honor y demasiado poco en tu vida" o "Dentro de las venas, la sangre es vida, vida para los de ahora y para los que vengan; derramada , está muerta ". En otras palabras, un cambio de valores. Dejar atrás los valores preindustriales, predemocráticos, pre burgueses, del honor y el valor y adoptar los valores de la Europa contemporánea, de la Europa mercantil e industrial, la vida, el trabajo, la transformación del mundo por las propias manos, la creación de riqueza. Maragall está pidiendo, con palabra poética, que España deje de ser diferente, que se convierta en un país europeo como los demás, que se modernice y se regenere, que deje de vivir de glorias pasadas y se adapte al presente.

Este ha sido durante cien años el proyecto político del catalanismo para España. En primer lugar, refundar España para pasar de un Estado uniformista a un Estado plural, para aceptar el derecho a la existencia normal de la lengua y la cultura catalanas, así como de la vasca y de la gallega. En segundo lugar, modernizar el Estado para hacerlo eficiente, para que garantice el bienestar de los ciudadanos, para que se adapte al modelo democrático y mercantil que es hegemónico en toda Europa. Y contra este modelo pluralista y regeneracionista se han levantado los generales a lo largo de este siglo. Se levantó Primo de Rivera y se levantó Franco. Contra este concepto nuevo y distinto de España se alzó la teorización fascista de la Falange y los vencedores de la guerra civil. Muchas páginas de literatura filo fascista sirven para probarlo. Y la reacción de Cataluña ante este rechazo está también en el propio poema de Maragall: si España no escucha esta petición, si España no se transforma bajo este impulso que le viene de Cataluña, el catalanismo responde con un "Adiós, España". El catalanismo nace como un regeneracionismo de España. Es en la medida en que España lo rechaza, es en la medida que su proyecto se convierte en imposible, que se radicaliza hacia la independencia. Cabríamos en una España democrática, industrial y plural, en la que se pueda ser ciudadano del Estado sin dejar de ser culturalmente, lingüísticamente, catalán. No cabríamos en un Estado uniforme en el que el catalán estuviera reducido a la categoría de una identidad folclórica y que no fuera capaz de dar a sus ciudadanos la libertad y el bienestar que necesitan. 

fotos de internet. serán retiradas a petición


9 comentaris:

KRT ha dit...

Com sempre tens raó, Josep.
L'aparent encaix o comprensió que les forces democràtiques antifranquistes van demostrar en la Transició s'han anat diluint i ara els espanyols s'han tret definitivament la màscara: agressions a l'Estatut aprovat pel Parlament de Catalunya i pel Congrés i el Senat espanyols, ivotat majoritàriament pels catalans en referèndum; atacs on fa més mal, la llengua (desprotegint-la a València i a les Balears, menyspreant-la a la Franja d'Aragó i carregant-se el modèlic model d'immersió lingüística que garanteix la cohesió), i l'economia (espoli fiscal escandalós, impagament de deutes compromesos, incompliment de compromisos en infraestructures...). "España y yo somos así, señora", se'n foten, ens roben, ens apallissen i encara ens titllen d'insolidaris. Contra això, només hi ha una solució: fora pegats, fora mitges tintes: INDEPENDÈNCIA. Jo ja m'he fet membre de l'Assemblea Nacional Catalana (ANC), web: assemblea.cat

Amelia ha dit...

La verdad es que poco se conoce a Cataluña, yo desde que te sigo querido Josep me he dado cuenta de muchas cosas que desconocía. Al igual que yo muchísima gente. Eso no quita para reinvindicar vuestros derechos, faltaría más.
Yo ya te he dicho en alguna ocasión que yo siento que nos llevais años luz en muchas cosas.
Gracias a tus post se comprende más el movimiento o la postura de ser nacionalista, excelente post y excelente tu lucidez Josep.

Aprovecho para comentarte que en "Acompañame" va a ver una sección de entrevistas de personas y me han indicado que yo sería la indicada para realizartela a tí, o sea que si me das permiso me pongo a elaborarte una entrevista que pueda dar a conocer alguna cosita más de mi querido Josep, que ayude a mucha gente a conocer a un hombre para mí muy muy INTERESANTE, jejeje.

Un besazoooooooooo y ya me dices algo. Amelia.

pd: no te sientas obligado, si no te apetece sabés que tú y yo hablamos el mismo idioma, con un: no amelia, a mí me vale no se necesita justificar cuando ambos decimos las cosas muy claritas jejeje. ;) Amelia.

Josep ha dit...

No podem aguantar més aquest atac sense fre a la nostra llengua i cultura que ja dura tantíssims anys.
Si, crec que podem sortir nosaltres sols amb l'economia catalana que tenia, –i per sort encara té– uns puntals molt més sòlids. Aquí l'exportació continua sent motor en molts de sectors industrials, alguns de reconvertits, com el tèxtil i l'automòbil, d'altres, amb molta més tradició, com el químic i el farmacèutic i, sobretot darrerament, sectors innovadors com el biomèdic o l'alimentació gurmet. També hem aguantat molt bé en el sector turístic, però no en el turisme dels anys 80 de sol i platja, sinó en el cultural de creuer i de visita pel modernisme i per altres propostes culturals úniques al món. Val a dir que en aquest cas, el nostre model sí que és una continuació del que sempre s'ha sabut fer en aquest país però adaptat al moment. Catalunya va saber fer la revolució industrial des del primer moment i ha continuat liderant molts sectors productius al llarg dels segles i ha demostrat que se sap adaptar a cada situació. És cert que en els últims anys, emmirallats pel fenomen espanyol de la construcció, molts empresaris van abandonar la fàbrica per especular amb les promocions d'habitatges, però la realitat els ha posat a lloc, i molts ja tornen d'on no haurien d'haver marxat: l'esforç per aconseguir els resultats. A l'altre costat de l'Ebre es pensaven que es podia fer fortuna amb quatre totxos i uns quants immigrants, però quan això els ha caigut, ara no saben on agafar-se. Que no ens enganyin, continuaran així molt de temps, fent veure que es reformen per retornar la confiança dels inversors; però si una cosa tenen aquests és que són llestos i no tornaran fins que vegin que invertir aquí és sinònim d'èxit.
A que esperem?

Josep ha dit...

Amelia, te contestaré con mucho gusto sin pretender que nos des la razón. Simplemente te diré un párrafo de lo que esta vez he escrito. Juzga tu misma.
Como no quieres que deje de contestar a alguien que nació en tierras de quien para mi es el mejor poeta en lengua castellana.

En cuanto a la entrevista lo puedes hacer ahora mismo. Supongo que según que preguntes aun me acordaré. Sea como sea tienes garantizada la verdad.

Un beso.

Montse ha dit...

Josep, es que cada día sale alguna noticia sobre el tema que me pone de mala llet. Hoy he leído que un señor de L'Ametlla de Vallés ha sido denunciado por un policía nacional en el aeropuerto del Prat por hablarle en catalán y negarse a dirigirse a él en castellano, la mare que el va parir ¡Que no era en Madrid ni en Murcia, era en Catalunya! Es que esto ya está pasando de castaño a oscuro.
Por otro lado me reconforta oír en las noticias de tv3 que el número de catalanes que quieren la independencia va aumentando. Si es que no hay otra, no nos quieren, y nosotros a ellos cada vez menos.
Desconozco totalmente la obra de Maragall(y eso que nació en la misma calle que yo, ya sabes), pero este poema me ha encantado, gracias a tí Josep, estoy conociendo a los autores catalanes aunque sólo sea de oídas ya que me falta tiempo para leerlos.

Un petó.

genetticca ha dit...

Ja se mol mes que abns,gracies a tu.

No se que mes dir-te, si tu ho has dit tot,nomes afegir que mol aviat es parlarà tan sols el Rajoyense,que es un dialecte del Francociense,llengüa que sembla no vol desapareixer ni morir,la parlen encara a tot els llocs més ignorants de Espanya.

Una abraçada amic

Josep ha dit...

Hola Montse. Estas formas de actuar son muy propias de este pais. Desde cuando han tenido la buena costumbre de respetar algo tan importante como el sentimiento a otra lengua y manera de ser. Pero esta vez la cosa ya no es como cuando vivia Franco. Ahora cada vez hay más gente que "le hacen" independiente.
En cuanto a los escritores catalanes se muy bien que te pasa porque yo he sido igual que tu. Nos hemos pasado la vida trabajando y estudiando. Hemos hecho aquello que nos interesaba dejando de lado (no habia más remedio) buena parte de las cosas propias. Durante años hemos leido lo justo sobre cualquier escritor, pintor o lo que sea. Y hasta ahora no podemos retomar todo aquello. En mi caso he sido muy afortunado, me he visto rodeado de personas con unos conocimientos muy altos y sábias en consejos que han coincidido con mis gustos. Ya verás Montse como a ti también te pasará algo parecido.

Un petó.

Josep ha dit...

Genetticca, pero estas lenguas no habían desaparecido? La Francociense se que viene directamente de las tribus que adoraban el sol. Buena prueba la tienes cuando los veias cantando aquella canción de Cara al sol.
La Rajoyense ya es más moderna, esperemos que no se enquiste en esta España de la charanga y pandereta. Cómo disfrutaria Pepe Rubianes con "su" querida "España".
Un petó.

Josefa ha dit...

Hola querido josep: Gracias por este magnifico escrito sé más de Mi querida Cataluña. Hace ya cerca de cincuenta años que vivo en esta generosa y humana tierra, y aunque no olvido mis raices andaluzas, para mí Cataluña es mi segunda patria. Por eso me ofende infinito que algún mal educado ofenda la lengua materna de un ciudadano catalan con el pretexto de que esto es España. Me averguenzo de este comportamiento y como andaluza española y catalana pido disculpas.
A ver cuando nos damos cuenta todos, que no se puede obligar a nadie a sentir y pensar según el criterio de cada uno.
Que bonito sería. En primer lugar no humillar a nadie.
Segundo convivir aportando cada uno su cultura y virtudes.
Por mi edad no lo veré pero espero que algún día sea así.
Mientras tanto trabajemos cada uno en su entorno por una feliz conviencia.
Ahora con los recortes estoy indignada y cada día que oigo las noticias me acuerdo de tí y pienso cuanta razón tienes cuando escribes.
Un abrazo.