diumenge, 31 d’octubre de 2010

Miguel Hernández (en su centenario)

      (En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha muerto como el rayo Ramón Sijé, con quien tanto quería.)


Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.
     (10 de enero de 1936)
     

7 comentaris:

Diana Puig ha dit...

Te esperaba Josep, el día aclamaba tu voz y pedía un homenaje a Miguel Hernández, como tú solo sabes y consigues.
Verso a verso reclama la muerte y la vida la mismo tiempo, que lejana queda la muerte pero que cercana se sienten sus letras.

Tu amiga del alma.
didi.

Hada Isol ♥ ha dit...

Me ha emocionado mucho este post,como escribía Miguel Hernandez! con cuanta pasión, con cuanto sentimiento,al leerlo pienso en todo lo que nos perdimos,en todo lo que habría escrito si no fuera por la voluntad de otros de arrebatar al mundo entero esta flor que tantos aromas exquisitos!
Un abrazo Josep!

Eastriver ha dit...

Me sumo al homenaje del gran poeta.

Alfonso ha dit...

No hay rebelión contra la muerte más grande que la escribió Miguel. Qué grande. Un saludo, Josep

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Me uno a tu homenaje a Miguel Hernández y estoy contenta de verte por aquí.Un beso.

Josefa Casas ha dit...

QUE BONITO ....JOSEP !!! y que alegría leerte de nuevo, ya ves todos extrañamos tus palabras, todos necesitamos saber que estas allí, con tu poesia, con tu optimismo, con tu pasion por la vida !!! un fuerte abrazo y hasta pronto, Josefa

Antonio ha dit...

Este poema es uno de los más grandes tributos a la amistad que he conocido. Cuando tenía 18 años murió un amigo en accidente y lo leyeron en su entierro... la piel se me pueso de gallina y empecé a interesarme por Miguel Hernández. Después descubrí su obra para el pueblo y por el pueblo.
Un saludo