dissabte, 14 de novembre de 2009

fotoperiodismo

One hundred of a second es un impactante corto sobre el fotoperiodismo actual y los amargos momentos que han de pasar los reporteros de guerra en el campo de batalla y lo que es peor.. a su vuelta a casa.
Premiado cortometraje de la directora Susan Jacobson y el productor Alex Boden.



En marzo de 1993 el fotógrafo Kevin Carter llegó a un Sudán azotado por la hambruna. Al bajarse del avión encontró la que sería la fotografía de su vida y de su suicidio: sobre el suelo duro y reseco del desierto había una niña rendida por el hambre, extenuada, doblada en posición casi fetal y con la cabeza apoyada en la tierra, esperando la muerte. La criatura carecía de fuerzas para levantarse y un buitre esperaba el momento para darse un festín.

El buitre no necesitaba que la niña muriese, sólo quería que Kevin Carter se alejara de su presa. Pero Carter aguardaba paciente el momento: quería que el buitre comenzase a caminar hacia la niña con las alas desplegadas, porque sabía que entonces la fotografía sería perfecta. El buitre y el fotógrafo observaban a la niña impasibles, esperando cada uno de ellos el movimiento del otro. Al final el fotógrafo se cansó o le apremiaron sus compañeros, y disparó la cámara congelando para siempre la imagen de la niña moribunda y del buitre que acecha. Después, sencillamente, se marchó y dejó solos al buitre y a la niña, y su fotografía fue publicada en la portada del The New York Times. En abril de 1994 Kevin Carter obtuvo el Pulitzer de Fotografía por la foto de Sudán. Dos meses después se suicidó, sin poder resistir más que le preguntasen qué hizo por la niña después de disparar la foto.
Despues del suicidio me acuerdo de los numerosos debates que hubieron en torno a esta foto. Al final dijeron que todo era un montaje. Que el buitre estaba mas lejos y la niña no corría peligro porque no estaba sola.
Pienso yo, que si lo hubiese sido un montaje no se habría suicidado.

Sea como sea, mi pregunta después de ver el video es la misma que cuando vi la foto en 1993.
¿Todo vale por un premio?

5 comentaris:

Alfonso ha dit...

Lo vi no hace mucho... es muy duro. ¿Todo vale? Para algunos 'periodistas' todo vale. Aunque no habría que culpar a los periodistas en sí, si no a las empresas que les pagan.

Isol ha dit...

Yo siento que tiene que estar en primer lugar la humanidad,algun sentimiento al ver que esa vida se apaga y de ese modo,en el caso de ese fotografo aunque esa niña hubiera muerto en sus brazos aun así al menos no habría estado sola,cuando veo fOtos de guerra yo siento que no podría estar con una camara captando tanta desgracia,y si el mundo no estuviera tan saturado de imagenes así podría decirte que quizás estas sirvan para ayudar a tomar conciencia,pero no Josep,son tantas las imagenes de dolor que vemos que el efecto es el contrario,te quitan la sensibilidad, te hacen una coraza y contribuyen a la indiferencia,mira, para mi es suficiente con saber que hay muertes y el número para que me duela,punto,el video es muy crudo y la historia que cuentas de esa foto igual ficción y realidad son iguales,a veces la realidad es aun mas cruda.
Siento que yo premiaría la mejor foto ,si,pero mi idea de mejor foto tiene que ver con otras cosas,porque yo puedo mostrar una imagen de alguien muriendo,puedo mostrar pedazos de gente que vuelan por los aires,pero tambien podría llevar mi lente hacia un grupo de personas que intentan salvar a alguien en medio de esa misma escena,no sé algo que cree en las mentes de quienes lo vean la idea de humanidad,de solidaridad,de piedad,si ese señor sacaba esa foto de la niñita,y después la levantaba del suelo,esa segunda foto no sería perfecta',si al menos hubiera intentado salvarla y lo lograra,no sería maravilloso verla después sana y feliz,no dejaría acaso en todos la idea de que podemos hacer algo por el otro?
Ser fotografo en situaciones extremas es terrible,porque hay una exigencia y es la de conseguir la foto que más venda,y lamentablemente compramos muerte,sangre,penas,etc,etc.
Un abrazo Josep ,como siempre tu post es muy bueno,hace pensar mucho.

Cecilia ha dit...

Por mucha vocación o mucha ambición que uno tenga, lo profesional no debe prevalecer en el comportamiento de una persona frente a una situación así. ¿Se marchó porque quiso marcharse o no le quedó más remedio que irse? Si se marchó voluntariamente, sin auxiliar a la niña ni espantar al buitre, no me extraña que acabara mal.

María ha dit...

Es horrible cómo puede ser posible que puedan llegar a hacer eso, cuando lo primero deben ser los valores humanos, ante nada.

Un beso.

Isabel ha dit...

Es horrible la fotografía de la niña y el buitre, tantas veces como la he visto, tantas veces me he preguntado. ¿porqué no se la llevó de allí?. El video es impresionante. No creo que merezca la pena el premio, yo también me hubiese suicidado. Un beso