dissabte, 6 de setembre de 2008

el amor y su verdugo

 
Posted by Picasa

martes 12 de agosto de 2008
Noticias de agost.

Muchas veces he publicado este tema.La razón principal es por supuesto el maltrato.Pero otras veces a sido como soporte a mujeres que a traves de mi correo han pedido ayuda.Otras veces como una pequeña ayuda a otros blogs amigos también interesados en este tema.
La información que siempre he tratado de dar ha sido con la ayuda de personas especializadas con este tema.
Pero hoy,por suerte leo esta valiosa opinión,que la hago mia,pues es exactamente lo que a mi me hubiese gustado decir desde el primer día.

La dramática situación en que se halla el buen ciudadano Jesús Neira por defender a una mujer del maltrato de su pareja ha dado lugar a multitud de comentarios sobre la dependencia de su verdugo que padece la mujer maltratada, que en este caso no ha agradecido el noble gesto de su defensor y que se niega a denunciar a su maltratador. Esta conducta podría compararse con la de los que padecen el síndrome de Estocolmo, pero a quienes lo sufren se les trata con una comprensión que siempre se echa de menos con las mujeres maltratadas, aunque haya que aplicarles un atenuante muy cualificado, como es la relación afectiva y sexual que mantienen con el maltratador, una circunstancia que no se produce en las víctimas de tortura.

LO QUE NUNCA explican los comentaristas y expertos en el tema es que el maltratador en el primer momento es un seductor. Se dirige a la que será su víctima mostrándose enormemente obsequioso y amable, colaborador, generoso, solidario. Cuando la ha enamorado --muchas veces ella ni siquiera sentía atracción antes por él-- y comienzan a vivir juntos, empieza la tarea de esclavizarla. El control de su vida, los ataques de celos --que ella interpreta al principio como amor--, la exigencia de que obedezca todas sus órdenes, la separación primero de sus amigas y después de su familia. Cuando ya se encuentra aislada se inicia el maltrato psicológico: las manifestaciones de desprecio, las críticas continuas, los insultos... y cuando ya ha perdido la confianza en sí misma, comienzan los golpes. El resto pueden imaginarlo fácilmente.
Escucho a menudo, incluso de mujeres, los comentarios despectivos respecto a la conducta de las víctimas. Ellos no comprenden cómo aguantan semejante situación, y ellas jamás lo soportarían, y dicen que hace falta estar mal de la cabeza o deben de ser masoquistas. Ninguno, y de momento tampoco ninguna, de quienes hablan así ha vivido una situación semejante. Parecen creer que las víctimas se entregan encantadas a una relación que comenzó a bofetadas el primer día que conocieron a su verdugo, lo que significa que desconocen totalmente el problema. Y ya no me refiero a las que son hijas de un padre maltratador, que padecen todos los condicionamientos para reproducir la conducta de su madre. Las secuencias han sido generosamente mostradas en el cine y la televisión, pero no se recuerdan.
Pero es que además de la dependencia afectiva, de la que todo el mundo habla, existen otras tres dependencias a las que nadie se refiere. La primera es la dependencia del miedo. Cuando la víctima comienza a comprender que debe huir de la esclavitud a la que está sometida, su torturador la ha convencido muy eficazmente de que no se lo permitirá, la perseguirá allí donde se encuentre, también a sus padres y a sus amigos, y, en último término, la matará. Amenazas realmente muy creíbles, tanto por su conducta anterior como porque así lo confirman las cifras cotidianas de asesinadas.
La segunda dependencia es la económica. En una mayoría de casos la mujer no dispone de medios para independizarse, mucho menos si tiene niños pequeños. ¿Cómo huir de aquella casa que paga su tirano, adónde ir, cómo sufragar su vida y la de sus hijos? Si tiene trabajo deberá dejarlo para huir lejos, sacar a los niños del colegio, perder las amistades, alejarse de sus familiares, quizá cambiar de ciudad, de comunidad incluso, si el perseguidor es tenaz. ¿Cuántas podrán hacerlo? ¿Cuántas creerán que el peligro es tan grave que vale la pena sufrir tales penalidades y cambios?
La tercera dependencia es la familiar. No todas las familias --padres, madres, hermanos-- están dispuestas a comprender a la hija o hermana, a apoyarla en su decisión de abandonar al marido, a pagarle el abogado, a acogerla en sus domicilios, acompañada de los pequeños, mientras el padre y marido --su dueño legítimo-- les llama continuamente, va a esperarles a la puerta de su casa, les arma broncas en el trabajo. No todas las familias tienen recursos económicos, o no quieren gastarlos en mantener a su hija, hermana, nietos, sobrinos, comprarles ropa y pagar el colegio, mientras se dirimen interminablemente los procesos judiciales que correspondan. Es mucho más có- modo y barato convencer a la hija o a la hermana que se encuentra en tal situación de que aguante, que algo bueno tendrá él cuando se enamoró. Esto lo dicen hasta las psicólogas que hacen los informes oficiales para el juzgado.

Y AÚN HAY una cuarta y definitiva dependencia: la judicial. Si la víctima, que ha de ser una heroína, se decide finalmente a presentar la denuncia, comenzará para ella el último e interminable suplicio. La falta de pruebas, la negativa de los testigos a implicarse, la deficiente defensa, la indiferencia --cuando no la ausencia-- del fiscal, la impaciencia y la ideología del juzgador, terminarán la mayoría de las veces con la absolución del maltratador, o condenándolo a una pena absolutamente inoperante que no cumplirá.
En cuanto a la eficacia de las órdenes de alejamiento o de protección --hay 12 policías para proteger a varios miles de mujeres--, ya la conocemos, sobre todo la última víctima desgraciada de Tenerife que confió en ella.
¿Y todavía les exigimos a las víctimas que denuncien?
Lidia Falcón
*Abogada

Lidia,te he seguido mucho desde hace muchos años .Hoy te doy las gracias y perdona que copie tu artículo.

10 comentaris:

.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ ha dit...

Del mismo modo que debemos preparar a nuestros niños para identificar las actitudes de un abusador y así prepararlos para defenserse o alejarse de esa persona ,así debemos preparar a nuestras hijas para ser bien amadas,ellas deben saber identificar ciertas conductas no aceptables en sus parejas,para a tiempo salir de esa relación o evitar que lleguen al punto que no deseamos,a la violencia,todas decimos como es posible que se dejen maltratar?,y sentenciamos están enfermas!no las comprendo!
es tal cual como dice este texto,entonces además de ayudar a la mujer que hoy padece este mal,tambien debemos educar a nuestras hijas para evitarlo y asi erradicarlo,pues si no hay victima ,no hay victimario,y no es decirles que jamás deben pegarles pues eso lo saben y bien,lo que debemos enseñarles es que si su pareja comienza a ocupar todos sus tiempos eso no es bueno,si comienza a influenciarla sobre sus amistades y consigue sutilmente alejarla eso tampoco está bien,que si no respeta sus estudios y cuando ella debe por ejemplo estudiar para un exámen y el se presenta con una cena romántica aunque sea bonito está mal,o si influencia en su modo de vestir,o si la cela eso no es amor y así es el comienzo,si queremos evitar la violencia de genero debemos educar a nuestras hijas y asi hacemos prevención , teniendo por seguro que un maltratador no se presentará a ellas con la verdad,obviamente no les declarará su amor diciendo"amada mía te ofrezco una vida de padecimientos y humillaciones,te prometo que te dejaré tan sola e indefensa que no seas capaz de reaccionar ante mi,he de violarte cada día,cada tarde,cada noche y finalmente cuando seas un despojo te trataré con desprecio y a los golpes"pues no ,este joven será una ternura ,un perfecto seductor,que de a poco transformará a nuestras niñas en victimas de violencia y cuando nos demos cuenta será tarde para sacarla.
Ah y con las actuales victimas la sociedad debe contenerlas,siempre hablamos del tema ,pero cuando lo tenemos de cerca por comodidad nos lavamos las manos,nadie quiere problemas,en cuanto a las leyes es dificil que se cumplan pero no es imposible.Eso si la sociedad acompaña ,pero somos de hablar mucho y cuando las papas queman en nuestras manos inmediatamente las soltamos.
Josep gracias por tocar estos temas siempre es bueno ,compartir opiniones y aprender,por eso me gusta tanto vivencies,aqui podemos poner un granito de arena y tu pones un montón,un abrazo amigo y buen fin de semana.

Maria Jesús Rodríguez Melero ha dit...

Es un tema delicado y difícil.
La educación en casa siempre empieza con el ejemplo de las madres. Si una niña tiene un padre que pega a su madre, la qual tiene encima toda la carga de la imposibilidad material de separarse de su marido, resulta comprensible que la criatura acabe entendiendo que su padre no es malo, que de alguna manera quiere a la madre, que la madre de alguna manera merece ser castigada por su mala conducta.
Y los niños son como cera virgen sobre la que derramamos agua caliente, las primeras marcas del agua seran las que irremediablemente marcan el surco por donde circulará el agua la próxima vez que intentemos vertir agua caliente en ella.
Esa huella quedará fuertemente gravada en su conciencia de niña y en su comprensión del mundo.
Una madre que no puede alejarse de su maltratador puede explicar a su hija la biblia en verso! pero la niña comprenderá mejor el ejemplo que le brinda.
No es culpa de las madres el haber llegado a esa situación. La cultura de las nuevas generaciones y su nueva visión del mundo es el único consuelo que tienen esas niñas, que necesitarán toda su inteligencia, habilidad, comprensión, fuerza de voluntad y lucidez para romper el círculo.
Susi

María Teresa ha dit...

Lidia Falcón con toda su energía ha ayudado mucho con su ejemplo y su trabajo a que muchas mujeres salgan de malas influencias.Es una mujer muy valiosa y como abogada supongo que tiene que ser insuperable porque pone en todo tanta fuerza como si le fuera la vida en ello.
Creo que le falta una característica a esta relación de dependencias varias y es la de que muchas personas,hombres y sobre todo mujeres en este caso,es la de tener un carácter débil,que se mantiene poco firme en las convicciones,que depende mucho de las opiniones de los demás para sentirse bien.
Conozco varios casos de mujeres maltratadas que nunca tuvieron padres maltratadores.
Hace pocos días oía como la periodista-escritora Rosa Montero decia que ahora son asesinadas porque las mujeres se alejan del maltratador,porque han aprendido a liberarse de ellos,antes,en otras épocas el maltratador golpeaba fuerte durante toda una vida pero mataban menos porque sabían que no había salida para ellas.
Una de las frases típicas de estos maltratadores es "Yo saldré de la cárcel,pero tú no saldrás del cementerio".
Es barato matar en este mundo.Hay delitos a los que no se les debería atenuar los años de condena.
Un abrazo,enhorabuena y gracias por acercarme las palabras de esta abogada,una no puede estar en todas partes y es bueno conocer según qué cosas.

josep estruel ha dit...

Estoy contigo en cuando a mujeres maltratadas nunca tuvieron padres maltratadores.Y también en que morían menos.
Es que antes la mujer no tenía ni ayuda ni escapatoria.
Teresa,el sufrimiento de aquellas mujeres tenia que ser infinito.O quizá ya lo encontraban tan normal,que los mismos padres ya transmitian la sumisión a las hijas.
Habían hasta frases horribles.
Y si en alguna conversación defendias a las mujeres estabas mal visto.Había que estar callado hasta en esto.
Pero aun falta mucho.A pesar de lo mucho que se ha ganado.
El otro dia aun lo comentaba con mi mujer lo que hacían los hombres los domingos:Ir al bar por las mañanas,mientras la mujer a fregar
El aperitivo también con los amigos
Ella la comida.
Tarde de futbol,y ella a esperarlo a la salida.
Y la de paises que aun es así¡
Un beso.

Anònim ha dit...

Señor Estruel soy una mujer maltratada en mi pais no es facil luchar contra esto vivo en Argentina y aunque las leyes me amparan no en realidad porque los policias y jueces no estan de mi lado,además es cierto que uno esta tan envuelta en esta vida asi que no se encuentra salida y para quienes no lo viven es muy dificil entender cuanto miedo se siente.gracias por escribir de esto,es bueno que se sepa como empieza todo para que otras mujeres no terminen como yo.sabe tengo cuatro hijos a veces esmejor aguantar golpes a que ellos pasen hambre,no es facil le juro que no es facil.

.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ ha dit...

anónimo por las banderitas en el blog creo que eres de mi provincia o de Santa fé,me gustaría que te pongas en contacto conmigo,asi no estas sola te doy mi correo es lali_yo35@hotmail.com espero tu correo, te puedo ayudar mucho.

Diana Puig ha dit...

Me he quedado sin palabras, además todo esta claro pero es verdad que no se dice ni se explica todo esto, se acusa de que lo permiten y de que no denuncian pero la realidad es la que cuenta el artículo de tu amiga, muy bueno por cierto, porque aclara dudas y conceptos que aunque creamos saber nos falta mucho por aprender, sobre todo no debemos de juzgar y lo hacemos. Me ha ayudado a entender mejor las cosas, gracias josep, didi.

Anònim ha dit...

Cuando se sufren amenazas uno se calla, luego dando vueltas y más vueltas acaba creyendo incluso que es su propia culpa, después el miedo, sí, miedo a contar nada porque parece que todos van a apoyar a esa otra persona agradable, simpatica, "celestial" y amiga de puertas afuera, cuando es todo lo contrario. El comienzo es justo así como se describe en el artículo, y cuando las tornas cambian, uno no sabe ni por donde empezó ese cambio ni la causa cuando incluso se piensa que es demasiado tarde. Pero ellos se valen de eso, de las amenazas, de los insultos, de la degradación y cuando se ven perdidos entonces ya empiezan a amenazar con los hijos, con la familia...

FUGAZ

josep estruel ha dit...

Hola FUGAZ¡
Y aun te quedas corta.
Cuando la mujer no puede mas y trata por todos los medios de salir de esta tortura(nunca mejor dicho), él sabe que esto puede ocurrir(forma parte de su plan)y se queda quieto,esperando que su victima se rinda un momento u otro.
Un saludo.