dilluns, 2 de maig de 2016

La Barcelona que vio Cervantes (II)



“—Yo —dijo don Quijote— no sé si soy bueno, pero sé decir que no soy malo. Para prueba de lo cual quiero que sepa vuesa merced, mi señor don Álvaro Tarfe, que en todo los días de mi vida no he estado en Zaragoza, antes por haberme dicho que ese don Quijote fantástico se había hallado en las justas de esa ciudad no quise yo entrar en ella, por sacar  las barbas del mundo su mentira, y, así, me pasé de claro a Barcelona, archivo de la cortesía, albergue de los extranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos, y correspondencia grata de firme amistades, y en sitio y en belleza, únicas; y aunque los sucesos que en ella me han sucedido no son de mucho gusto, sino de mucha pesadumbre, los llevo sin ella, sólo por haberla visto. “
El Quijote, II,  Cap. LXXI


Si es cierto que Cervantes hizo una estancia en Barcelona, habría visto una ciudad cerrada por murallas y con un aspecto todavía medieval. El primer recinto amurallado había sido construido por los romanos, pero durante la Alta Edad Media, la ciudad había crecido más allá de sus límites y los reyes de la Corona de Aragón tuvieron que construir un primer recinto amurallado (Jaume I, 1249), que englobaba la Vilanova del Mar, y aunque un segundo recinto (Pedro III, 1340) incluyendo el Raval, poco densamente poblado hasta el siglo XVIII. Más allá de las murallas, se extendía el Plan de Barcelona, un extenso territorio explotado agrícolamente, donde en el siglo XIX se edificaría el Eixample, ampliación de la ciudad. No existían aún ni la Ciudadela militar ni el barrio de la  Barceloneta, construidos en el siglo XVIII. Barcelona, ​​que había sido un puerto activo hasta el siglo
XV, había perdido parte de su intensa actividad económica, porque ya no era suyo de ninguna corte y, además, estaba apartada del comercio con América, pero aún mantenía un cierto papel comercial en el Mediterráneo por la oferta de sus productos artesanales. Se dice por tradición que Cervantes durante su estancia en Barcelona habría alojado en una casa cercana al Portal de Mar (puerta de la muralla de mar), desde donde sería un testigo privilegiado de la actividad mercantil y los peligros que venían desde el mar.








la única celosia que se conserva en Barcelona

picaporte mediaval

El bandolerismo

 Levantose Sancho y desviose de aquel lugar lugar un buen espacio; yendo a arrimarse a otro árbol, sintió que le tocaban en la cabeza y, alzando las manos,  topó con dos pies de persona, con zapatos y calzas. Tembló de miedo, acudió a otro árbol, y sucediole lo mismo. Dio voces llamando a don Quijote que le favoreciese, Hízolo así don Quijote, y preguntándole qué le había sucedido y de qué tenía miedo, le respondió Sancho que todos aquello9s árboles estaban llenos de pies y de piernas humanas. Tentolos don Quijote y cayó luego en la cuenta de lo que podía ser, y díjole a Sancho:
No tienes de qué tener miedo, porque estos pies y piernas que tientas y no ves sin duda son de algunos forajidos y bandoleros que en estos árboles están ahorcados, que por aquí los suele ahorcar la justicia , cuando los coge, de veinte en veinte y de treinta en treinta; por donde me doy a entender que debo de estar cerca de Barcelona
y así era la verdad, como él lo había imaginado.
Al partir alzaron los ojos y vieron los racimos de aquellos árboles, que eran cuerpos de bandoleros. Ya en esto amanecía, y si los muertos los habían espantado, no menos lo atribularon más de cuarenta bandoleros vivos que de improviso les rodearon, diciéndoles en lengua catalana que estuviesen quedos y se detuviesen hasta que llegase su capitán.
[…]
No estéis tan tristes, buen hombre, porque no habéis caído en las manos de algún cruel Osiris, sino las de Roque Guinart, que tiene más de compasivas que de rigurosas.
[…]





El Quijote interactivo./libro no dejeis de verlo, es una maravilla.

Sonidos del barrio gótico

    Cervantes murió un 23 de abril de 1616, la misma fecha que Shakespeare

Fotografias cedidas del archivo http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/. de Mª Trinidad Vilchez  Bloc 

Alguna fotos son de internet, y no corresponden con la época.


Siempre procuro dar la referencia editorial, y espero que se entenderá que lo hago desde la admiración y con ánimo de recomendarles -no con ningún ánimo de lucro, obviamente, ni con intención de perjudicar los derechos de nadie, todo lo contrario-.

 Si en algún caso se detecta en este post conflicto de copyright o de cualquier otro tipo, agradeceré que me lo hagan saber y  lo suprimiría inmediatamente. 

8 comentaris:

Rodericus ha dit...

Hay un edificio en el Paseo de Colón donde la tradición dice que se alojó en su estancia en Barcelona. Incluso hay un placa en la fachada que lo recuerda.

Hace unos meses leí un articulo de Lluis Permanyer donde criticaba un rotulo comercial desafortunado colocado en los bajos de este edificio.

Un abrazo.

Tot Barcelona ha dit...

Dicen que Alonso Quijano anduvo por Barcelona, y que Perot Lo Lladre, Pedro Rocaguinarda fue el que salió a recibirle.
Dicen que el nombre le venía porque habitaba en una masía del Guinardó, no lo se, ni se mucho más, salvo la entrada que le ofreció Perot.
Siempre es un halago que Cervantes ¿o Cerbantes ? como también se firmaba nombrase nuestra ciudad.
Con referencia al palacio al que se refiere RODERICUS, decir que es la actual sede de la SGAE, y que si, que el cartel rojo del badulake hindú aún está presente.
Salut

Mari-Pi-R ha dit...

En estos días se leer un poco de todo de los andares de Don Quijote con lo cual siempre es agradable ver lo que vio en la zona de Barcelona.
Un abrazo y espero que todo vaya bien para ti.

Josep ha dit...

Si, Rodericus, he puesto una doble foto de este edificio, una es la fachada y la otra la ventana, lo que desconocia era lo que dices de Lluis Permanyer, que por cierto me gusta siempre, tanto cuando escribe como cuando habla.

Un abrazo.

Josep ha dit...

Miquel esto de Perot lo Lladre tampoco lo tengo muy claro, porque en otros sitios no dice que fue Perot Lo Lladre, Pedro Rocaguinarda fue el que salió a recibirle.Dice que
la calle parece que no está precisamente dedicada al bandolero sino a un caballero aragonés llamado Pedro Ladrón Ridaure.
Esto de la masia del Guinardó no,lo habia escuchado ninguna vez.

Lo que es interesante, Y quizás tu lo puedes comprobar es esto: Uno de los más conocidos es la Imprenta Cormellas, situada en el número 14 de la calle del Call. La fachada del edificio presenta un esgrafiado en el que aparece representada la imprenta. Si el Quijote nos hubiese visitado y hubiera vivido las aventuras que le atribuye Cervantes, se hubiera trasladado aquí en su visita a una imprenta, el mágico lugar donde salían los libros que le volvieron loco. “Sucedió, pues, que yendo por una calle, alzó los ojos don Quijote, y vio escrito sobre una puerta, con letras muy grandes: Aquí se imprimen libros, de lo que se contentó mucho, porque hasta entonces no se había visto imprenta alguna y deseaba saber cómo fuese”.

Salut.

Josep ha dit...

Muchas gracias por el interés, Mari-P-R. Espero que si que todo me vaya bien, y que dure...
Es verdad que ahora se lee algo más, pero los datos oficiales son pobres. 2 de cada 10 personas lo han leido. Pero mi queja está en la desidia, en el olvido y la ingratitud de esta España que siempre olvida a sus figuras más importantes. El Reino Unido hace mucho tiempo que está con Shakespeare, mientras nosotros solo hemos hecho alguna conmemoración sin ser gran cosa y ya está. No quiero que sea una carrera para saber quien gana o quien es mejor, no esto no, pero olvidalo menos.
Muchas gracias.
Un abrazo.

Tot Barcelona ha dit...

Iremos este fin de semana a dar un paseo por allí. Antes volveré a releer esa parte del Quijote, por donde los apuntes (que tengo una buena pila) y a ver si me aclaro un poco más
Un abrazo

Josep ha dit...

Perfecto, Miquel! Y si sabes alguna cosa más, dimelo, siempre es importante.
Salut.