diumenge, 16 d’agost de 2009

el sapo

Fábula del sapo

Hace un par de días llegó hasta mi jardín un sapo, feo, verde y viscoso, pero sapo a fin de cuentas y con derecho a vivir también bajo el refrescante follaje. Así argumentaron mis dos perros y el gato, y de inmediato lo instruyeron en las reglas generales de convivencia. Se trata de no jorobarnos los unos a los otros y de colaborar a la mantención del habitat. Nosotros, por ejemplo, mantenemos alejados a los cacos, señaló un perro. El gato detalló su tarea de mantener la alacena libre de ratas, y el otro perro, más didáctico, le explicó los acuerdos suscritos conmigo. El tío no nos pega, nos alimenta, dejamos que se sienta nuestro amo y nosotros, además de cumplir con las tareas asignadas, somos simpáticos, no mordemos ni rasguñamos a las visitas.

Como los perros y el gato creen en la nobleza de ganar el sustento, al sapo lo nombraron inspector general de moscas. Su tarea consistía en tragarse cualquier mosca que se acercara a la casa. El acuerdo funcionó los primeros días, pero descubrí a unas ratas en la alacena, roían con entusiasmo un chorizo, y de inmediato increpé al gato por su negligencia. Esa tarde los animales se reunieron en el patio para tratar el asunto, y uno de los perros tiró a los pies del sapo unas bolsitas de plástico verde que había encontrado en su madriguera. Con esto te sobornaron las ratas, sapo corrupto, ladró el perro. El sapo tomó una de las bolsas, enseñó la ridícula etiqueta en la que se leía “forever sapo” y alegó que eran pellejos comprados con sus ahorros. Como es natural en animales honestos, le exigieron que mostrara las facturas, pero el sapo acusó a un perro de espiar su intimidad, al otro de perseguirlo nada más que por el hecho de ser verde, húmedo y viscoso, y al gato lo denunció como instigador de la violación sistemática de sus derechos batracios. Desde sus escondites, las ratas chillaron que vivían en la peor de las dictaduras y el sapo, envalentonado, afirmó que pediría la colaboración de otras alimañas para terminar con ese régimen soviético.

Los dos perros y el gato se miraron consternados, se sintieron ridículos porque no podían expulsar al sapo del jardín ya que eso sería violar un acuerdo de convivencia, y se sintieron muy tristes cuando el sapo, dirigiéndose al jefe de las ratas, le dijo: amiguito de la cloaca, te quiero un huevo.


lluis sepúlveda

14 comentaris:

Isabel ha dit...

Es una fábula graciosa, por el mensaje, pero la corrupción que ahora mismo hay en España, no tiene ni pizca de gracia, los electores siguen premiando a los corruptos, porque no tienen "conciencia de propiedad". Cada traje que se pone "el sapo Camps", y cada euro que han recibido por favores los mas de 50 implicados en asuntos corruptos del PP, es dinero nuestro. Es lo mismo que si entran en casa y se llevan la tele o el frigorífico, pero la gente piensa que se lo roban a las instituciones, sin pensar, que las instituciones, se nutren de nuestros impuestos, de nuestro trabajo y nuestro esfuerzo. Un beso amigo

Alfonso ha dit...

Qué historia, nos recuerda a la vida misma. Lo único que hacía falta en el cuento era que alguien besara al sapo, ¡y se nos convirtiera en príncipe!
jj

* HADA ISOL ha dit...

Y lo peor es que los sapos son universales Josep,nosotros llevamos tanto conviviendo con la corrupción que ya estamos curtidos,resignados etc y eso es malo,ellos hacen lo que quieren! después se ponen al frente de un microfono y unas cámaras y nos dán discursos haciendonos creer que hacen algo y burlandose de cada uno de nosotros,total a costa de los que laburan ellos viven como reyes,no sabes lo cansada que estoy de tanta bosta!
A veces tengo que ver a los sapos hacerse escaleras que cuestan fortunas en sus mansiones riquissimas y recuerdo que ese sapo en especial hace no mucho vivía en una casa más humilde que la mía y hoy es rico,dá rabia!.un abrazo!

josep estruel ha dit...

Hola Isabel.

Rajoy: "Ha ganado la Justicia, ahora que hable la inquisición"
El presidente del PP felicita a Francisco Camps después de que se haya archivado la causa contra él.
Y tienes razón, parece que la gente no se entere de nada, y salen a la calle para felicitarlos.
Y volverán a votarlos.
La madre que los parió¡

Una abraçada/Un abrazo.

josep estruel ha dit...

Ostras Alfonso¡¡
En esto no había caido yo. Claro que tienes razón.
y este principe no es como el de Blancanieves.
Es como el Principe de las Tinieblas.
Un abrazo.

josep estruel ha dit...

Hola Isol.
Los sapos de tu pais también los conozco. Dios los cria y ellos se juntan. Y nosotros tontos, aun además de volverlos a votar, ni siquiera sabemos unirnos. A veces es todo al contrario, criticamos a los que por lo menos tratan de superar la situación.
Un beso.

Groucho ha dit...

HERMOSA FABULA-PARABOLA.
SALUD.

Alejandro Kreiner ha dit...

La política nunca deja a todos satisfechos.

Saludos.

Josefa ha dit...

Lo curioso es que el corrupto siempre se cree
inocente y acaba por pensar que es una victima.
Un saludo con cariño.

josep estruel ha dit...

Hola Groucho.
ya veremos como acaba esta fabula-Parabola.
Todo será que tengamos que hacer una segunda parte.
Una abraçada.

josep estruel ha dit...

Hola Alejandro.
Es verdad que la política nunca deja contentos a todos.
Pero la corrupción es otra cosa. Y venga de donde venga no tendríamos que permitirlo.
Un saludo.

josep estruel ha dit...

Hola Josefa.
Pues yo creo que no es así. La persona que es corrupta tratará de engañar,de acuerdo, pero él sabe muy bien que además de corrupto es mentiroso.
Y en todo caso se hará la victima, que no es lo mismo.
Un beso.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Bonita fábula Josep, me suena muy mucho la historia, demasiado diría yo, lo de Camps se veía venir, el juez era amigo suyo, que asco !!

josep estruel ha dit...

Hola Gènia.
Esto no es más que la táctica de un partido facha.
El no a todo.
Si la justicia les pide cuentas, ya tienen el amigo a punto.
Y así todo. Ya veremos como sigue la cosa.
Una abraçada.