dijous, 13 de març de 2008

reflexiones

Las dimensiones de nuestra vida empiezan y acaban en nosotros mismos. Pero a veces queremos ampliarnos y por eso buscamos compañías. Pensamos que la adhesión a otros nos aportará algo que ellos tienen y nos apetece; buscamos conexiones que extiendan nuestro existir.
La experiencia la iniciamos muy pronto: los amigos de la escuela, los del barrio... Con ellos, todo era divertido y mejor.
Después llegaron las primeras grandes amistades, esos nudos de vegetación virgen que entrelazados buscan luz y senda en la selva. Con otros sumamos aficiones, ideas, intereses e incluso sentimientos. Compartir era nuestra forma más bella de ampliar nuestro crecer.
Hasta que un día, muchos decidieron crecer unidos a otro ser. Como si no fuésemos enteros, alguien se convertía en nuestra otra mitad: dos medias naranjas de árbol y raíz distinta, gajos y jugos insertados envueltos en una piel común que debía protegernos de un clima llamado "la circunstancia".
Pasaron los años. Unos se mantuvieron unidos y jugosos; otros, esposados por el aburrimiento.
A la pareja cada día hay que añadir le energía y sal de vida. Y cuando el aburrimiento asoma, agarrarlo por el cuello y ahogarlo entre libertades, sorpresas, complicidades, admiraciones y risas. Para creceren compañía, hay que crecerse y ayudar a crecer. Esposarse con el aburrimiento es aceptar vivir en la jaula sin salida de la desolación.

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“Salvo aquellos momentos en los que tenemos conciencia de no estar haciendo nada, lo cierto es que nos pasamos la vida haciendo.

El hacer llena todo nuestro espacio vital. Cada día es una suma encadenada e interminable de haceres y deshaceres, un permanente ir tejiendo los segundos con los minutos y las horas.

A veces conseguimos que sea con hilos y tejidos propios. Nos gusta la pintura y pintamos; nos encanta un trabajo y lo hacemos; vibramos por ayudar y ayudamos; nos fascina la alegría y reímos; queremos amar y amamos. Cada vez que ocurre, sentimos que todo fluye de forma natural y agradable, porque lo que hacemos es la prolongación de lo que sentimos y somos. Hacemos lo que somos.

Pero demasiadas veces nuestra vida la vamos tejiendo con materiales ajenos, alejados de nuestros intereses. Y como hay que sobrevivir, acabamos recurriendo a las finas agujas del cinismo o el fingimiento, a los hilos descoloridos del desinterés y de las rutinas sin esperanza, a los retales sin historia que otros nos imponen. Nos toca hacer lo que no somos.

Ese íntimo aleteo frágil y mágico que conocemos como felicidad, siempre lo percibimos, a veces de forma muy tímida, a veces impetuosa, cuando lo que hacemos es consecuencia directa, sin frenos, comedias ni falsos respetos, de lo que realmente somos.

Si "ser o no ser" es la cuestión, "hacer de acuerdo con el ser" es la plenitud”

ESTAS REFLEXIONES Y OTRAS MUCHAS,LAS RECIBO DE MI BUENA AMIGA MªJESUS RODRIGUEZ MELERO(SUSI)

6 comentaris:

Xesca ha dit...

Pues son unas muy buenas reflexiones, a veces creo que sería bueno aprender a crecer pero manteniendo nuestro propio espacio vital, de sueños, libertades y aficiones. Porque también pasa que cuando uno va cediendo el terreno, llega un momento en el que no tiene más que continuar adelante pero con el espacio justo para poner un pie delante del otro.

Diana Puig ha dit...

Son una reflexiones inteligentes y completamente llenas de vida, las imprimiré y las guardaré porque creo que necesita una lectura pausada y repetitiva para poder apreciar palabra por palabra, me ha gustado y me he maravillado; Las palabras consiguen que tu interior ese que no se ve pero que es mucho más fuerte que cualquier cosa, se mueva, y estas palabras salidas de un corazón sabio me han conmovido, gracias de verdad por estas palabras, didi.

Mariaisabel ha dit...

Josep, anoche leí estas reflexiones, pero no te puse comentario porque quise leerlo hoy de nuevo.
Es tan bueno este escrito que creo que no tener palabras suficientemente buenas para contestarte.
He visto en él tanto reflejado, tanto de la vida misma, tanto que nos ocurre a casi todas las personas, por no decir todas!
Tengo las mismas sensaciones todos los días y la conclusión que he sacado es que mi vida es mía y debo vivirla, siempre intentando hacer felices a los que estan a mi lado, amar a mis seres queridos, pero no olvidarme de que yo también existo.
No sé si me he explicado bien, ya te he dicho que es un tema que me veo casi incapaz de contestar por escrito.
Gracias por todo lo que nos das a través de tu blog.
Una abraçada

Mariaisabel ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
isol ha dit...

Querido Josep:estas reflecciones me llegan mucho,es tan dificil a veces mantener el espacio vital,por lo menos para mi que mis niños son chicos y siempre veo que mis desiciones y momentos son en función de mi esposo o de mis hijos,me cuesta darme mis tiempos,lo que si en este mundo es donde soy plenamente libre,pues escribir y conocer otras culturas,otras ideas otros mundos me fascina,me hace feliz.
De a poco a medida que mis niños crezcan sé que me sobrará tiempo para mi por eso es que me dedico asi a ellos,son pequeños.
Gracias pues venir aqui siempre me enseña algo,de aqui siempre me voy con algo bueno,gracias.

isol ha dit...

Gracias Josep me alegra que te haya gustado,cuando aprenda más te dejaré otro saludo en tu lengua que por cierto es muy bonita.