divendres, 24 de febrer de 2017

23 mujeres asesinadas en lo que va de año.





Es evidente que sufrimos un retroceso en el combate contra la violencia de género y por la igualdad. Es un retroceso visible no sólo en el número creciente de asesinatos machistas, sino también en que estos se producen en un ambiente social, legal, mediático, ideológico, diferente. Si nunca fue mucho el interés social hacia la violencia de género, ahora parece haber caído aún más. 
Los medios de comunicación, si alguna vez intentaron informar correctamente acerca de los asesinatos machistas, han vuelto a su querencia por informar de manera morbosa y apolítica, por privatizar esta violencia y por volver a intentar justificarla. Los neomachistas, cada vez más organizados, están continuamente en las redes atentos ante cualquier noticia que tenga que ver con los derechos de las mujeres o con el feminismo; desatan campañas de desprestigio contra cualquier feminista, se infiltran en los partidos y las asociaciones para boicotear cualquier tema relacionado con la igualdad de género. 
Si antes se escondían, ahora se hacen visibles. Esta visibilidad de los activistas del neomachismo ha dado alas a todos los machistas silenciosos, que son multitud y que antes callaban porque el ambiente no les era propicio. Basta con leer los comentarios en cualquier artículo que tenga que ver con el feminismo, con los derechos de las mujeres, con la igualdad, para darse cuenta de la rabia y la violencia que anida en la mayoría de los comentarios.
Más que en los comentarios de los medios, más controlados, es en las redes sociales, allí donde no hay control, donde los neomachistas desatan una enorme violencia verbal. 
 Basta con colgar la noticia de un asesinato machista, de una violación, para que ésta noticia atraiga decenas de comentarios que lo justifican o que incluso parecen alegrarse. Eso en cuanto a la violencia, pero si de lo que se debate es de igualdad, entonces aparece una legión de machistas que van a por todas, que discuten todo, incluso logros que parecían asentados o, por lo menos asumidos socialmente, como la necesaria paridad en política. Y no hay distinción entre partidos de izquierdas o de derechas, entre gente conservadora o supuestamente progresista.
23 mujeres asesinadas en lo que va de año. 


diumenge, 5 de febrer de 2017

No hay tanto pan, pan, pan... (Te roban y te gritan,/ y lo que no tienes también te lo quitan)

Sílvia Pérez Cruz ha guanyat el Goya a la millor cançó original amb Ai, ai, ai. El tema forma part de Cerca de tu casa, la pel·lícula que ha retratat el drama i la impotència dels desnonaments, i en què a part de cantar també actua. Per homenatjar i donar veu als que han patit aquesta situació, a l'entrega del premi va cantar un fragment d'una altra de les cançons de la banda sonora: No hay tanto pan


TRADUCCIÓN

Sílvia Pérez Cruz ha ganado el Goya a la mejor canción original con Ai, ai, ai. El tema forma parte de “Cerca de tu casa”, la película que ha retratado el drama y la impotencia de los desahucios, y en el que además de cantar también actúa. Para homenajear y dar voz a los que han sufrido esta situación, a la entrega del premio cantó un fragmento de otra de las canciones de la banda sonora: No hay Tanto pan.


Hay un gallo que llora y que grita:
"despierta, despierta, despierta, despierta", prudente.
Que esto duele, te arrasa, te mata, te irrita.
Qué suerte la tuya tan cruda y maldita.

Reza de día de noche y no almuerza.
Se cree mala madre y también mala hija.
¿Dónde está la suerte? La mía, poquita.
Alguien se lo da y después se lo quita.

Y no hay tanto pan, pan, pan.
No hay tanto pan, pan, pan...
No hay tanto pan, pan, pan.
No hay tanto pan, pan, pan...

Unos son grandes y otros valientes,
unos traicionan y otros son fuertes.
Despierta Mercedes, ai mi Patricia,
Tomás, Martín, Juan, Lola, Pablo y Cristina,
que esta gran culpa no es tuya ni mía.

Mentiras, sonrisas y amapolas,
discursos, periódicos, banqueros y trileros.
Canciones, manos y pistolas,
bolsos, confeti, cruceros y puteros.

Te roban y te gritan. 
Te roban y te gritan.
Te roban y te gritan,

y lo que no tienes también te lo quitan.
Y no hay tanto pan, pan, pan.
No hay tanto pan, pan, pan...
No hay tanto pan, pan, pan.
No hay tanto pan.

Y es indecente, es indecente,
gente sin casa, casas sin gente.
Es indecente.
No, no hay tanto pan.