dimarts, 28 de març de 2017

Miguel Hernández: Nuestra juventud no muere


“… Herido voy, herido y malherido,
sangrando por trincheras y hospitales…”

Miguel Hernández.

Desde el dolor de tu ausencia, que como el rayo no cesa, con tu memoria siempre viva.


“Elegía a Ramón Sijé”

En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería)
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Alimentando lluvias, caracoles
Y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas.
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.
Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.
No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.
No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.
En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofe y hambrienta.
Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte
a parte a dentelladas secas y calientes.
Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.
Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.
Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.
Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.
A las aladas almas de las rosas…
de almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández

De:  “El Rayo que no cesa”
Recogido en Miguel Hernández – Obra Completa I Poesía – Prosas
Ed. Espasa – Clásicos
Edición publicada con motivo del centenario del nacimiento de Miguel Hernández en 2010.
ISBN: 978-84-670-3294-9 (del tomo II)
ISBN: 978-84-670-3262-8 (de la obra completa)

Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela, Alicante, el 30 de octubre de 1910.
Aunque tradicionalmente se le encuadra en la generación del 36, Miguel Hernández estuvo más próximo a la generación anterior, siendo considerado por Dámaso Alonso como “genial epígono de la generación del 27″.
En febrero de 2011, la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo de España denegó la posibilidad de un recurso extraordinario de revisión de la condena solicitado por la familia.
Murió el 28 de marzo de 1942, en la enfermería de la prisión alicantina, siéndole negado su traslado a un hospital para tratar la tuberculosis que padecía, y que contrajo como complicación, tras una bronquitis y un brote de tifus mal tratado. Eran las 5:32 de la madrugada del 28 de marzo de 1942; sólo tenía 31 años de edad.
Se dice que no pudieron cerrarle los ojos, sobre lo que él que fue su gran amigo Vicente Aleixandre, compuso un poema.
Fue enterrado en el nicho número 1009 del cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante, el día 30 de marzo.

También de Miguel Hernández en este blog:


Bibliografía:
Perito en lunas, Murcia, La Verdad – 1933 (Prólogo de Ramón Sijé).
Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras – 1933.
El rayo que no cesa, Madrid, Héroe – 1936.
Viento del pueblo. Poesía en la guerra, Valencia, Socorro Rojo Internacional – 1937
El labrador de más aire, Madrid – Valencia, Nuestro Pueblo – 1937.
Teatro en la guerra – 1937.
El rayo que no cesa, Ediciones Héroe – 1936.
Seis poemas inéditos y nueve más, Alicante, Col. Ifach – 1951.
Obra escogida, Madrid, Aguilar – 1952 (Incluye poemas inéditos).
Cancionero y romancero de ausencias – 1938–1941 – Buenos Aires, Lautaro, 1958.
Antología, Buenos Aires, Losada – 1960 (Selec. y Prólogo de Mª de Gracia Ifach. Incluye poemas inéditos).
Obras completas, Buenos Aires, Losada – 1960.
Obra poética completa, Madrid, Zero – 1979
El hombre acecha, Santander, Diputación – 1981
24 sonetos inéditos, Alicante, Instituto de estudios Juan Gil-Albert, 1986 (Edición de José Carlos Rovira).
Miguel Hernández – Obra Completa – Edición conmemorativa del centenario del poeta – 2 Tomos – Ed. Espasa – Clásicos – 2010.


6 comentaris:

Mariaisabel ha dit...

Meravellós Miguel Hernández!
Avui, 75 anys de la seva mort.
Vaig "descobrir" a aquest poeta quan jo era gran, ja que en la meva infantesa i joventut poc ens varen ensenyar d'ell, més ben dit "gens". Igualment de Machado o García Lorca.
Apart dels seus poemes, he llegit la seva biografía, molt trista per cert.
Gràcies per aquesta entrada, Josep.
Una abraçada
Mariaisabel

Josep ha dit...

Tens raó, tots van descobrir aquest poeta quan ja eren grans. En aquest cas jo vaig ser una excepció gràcies a la meva mare. Era una dona que de petita havia estudiat en una escola que els professors venien de l'Escola Moderna de Francesc Ferrer i Guàrdia. Ella amb tot el silenci que calia en aquells tems sí que m'ensenyava, si més no, qui eren (precisament els mateixos que anomenes) Això entre els escriptors i poetes catalans. Els franquistes mai podran saber el mal que van fer a tothom matant a tanta gent meravellosa.
Una abraçada molt gran, Maribel

xavier pujol ha dit...

Podria dir exactament el que ha comentat la Mariaisabel. El franquisme ens va amagar aquest gran poeta. Ens avorria amb pesats com el Pemán, o l'insuportable Manuel Machado, que era un adulador de Franco i del seu règim, a banda de traïdor a la memòria del seu germà, el veritable poeta Machado, l'Antonio.
Sort vàrem tenir de comptar, entre d'altres, amb Joan Manuel Serrat, que va donar a conèixer al gran públic els poetes silenciats pel feixisme.

Mari-Pi-R ha dit...

Conmovedor y realista lo que nos dejas hoy, que Miguel Hernández, siga en nosotros con sus poemas.
Un abrazo.

Manuel Valero Ribes ha dit...

Hola, José:
En una pequeña autobiografía social escrita en mi blog, hace cinco años, en el segundo capítulo escribo.

TRABAJO Y FORMACIÓN

Empiezo a trabajar y a escuchar a gente de la edad de mis padres y comienza mi aprendizaje del oficio de impresor y adquirir una conciencia social, uno de ellos y el que más me influyó y fuimos compañeros hasta que se jubiló Wifredo Julbe, de él aprendí mucho de la guerra civil y de los campos de concentración franceses, al haber participado en la quinta del biberón como mi padre y haber vivido los acontecimientos que me contaba.
Con 16 años padecí la separación de mis padres y mi padre falleciendo 4 años más tarde, muchas de las cosas que él no pudo contarme, lo hizo mi compañero de trabajo, ideológicamente se definía como de Esquerra Republicana y me introdujo en el principio de saber las diferentes ideologías de la contienda y de los campos de prisioneros en el exilio francés de los derrotados.
Conforme iba cumpliendo años y leyendo libros, me apasionaba cada vez más por los temas sociales y con 17 años ya discutía con mi compañero que tanto me había enseñado y con mis lecturas aprendía hechos históricos más amplios de los que él había vivido, le iba superando en el conocimiento general y muchos hechos que él no conocía yo se los comentaba, ¿sabe quien era el poeta Miguel Hernández y como murió?, etc.etc...

Mi compañero y maestro no tenía ni ídea y como tú bien dices con 17 años ya conocia su poesía, su historia y su muerte...!!!
Salud del avi Manel #YOSOYAUTISTA

Tot Barcelona ha dit...

Casi todos los poetas tienen enmarcada una generación.
Eso quiere decir que se les enclava, encasilla o predispone un determinado tiempo.
No sucede así co M Hernandez.
No hay nadie con dos dedos de frente que le pueda encuadrar con otros aproximados...si, por tiempo, pero no por analogía.
Tenemos la del 98...la del 27...Incluso podemos dar por válida la del 59 en Barcelona con Castellet, Barral y Gil de Biedma....pero no se puede encasillara am Hernandez. Y eso no es malo, es muy bueno.
Un poeta libre, simplemente libre.
Salut