dimecres, 27 de juliol de 2016

Necessitem més gent com ara en Roto. El món funcionaria millor.
La ineficàcia d'uns, la lucidesa i el rigor d'uns altres saltan a la vista




Necesitamos más gente como el Roto. El mundo caminaria mejor.
La ineficacia de unos, la lucidez y rigor de otros saltan a la vista.




Les fotos són baixades d'internet, de diferents webs i llocs 
i les poso no pas per menyscabar els drets de ningú,ans amb la intenció de retre 


No cal dir que els retiraré, igual que els textos, si algú se'n sent perjudicat.

diumenge, 24 de juliol de 2016

Capital Barcelona, de Enric Juliana en La Vanguardia



ENRIC JULIANA, Madrid 
23/07/2016 01:55 | Actualizado a 23/07/2016 12:18Lea la versión en castellano
Fa menys d’un any, en una conversa sobre el moment que està vivint Catalunya, un ministre de l’actual Govern em va dir el següent: “Barcelona és una ciutat molt important, és la ciutat més potent de la Mediterrània. Espanya té una gran vocació atlàntica i alhora té la capital de la Mediterrània. Cal reconèixer i enfortir aquesta capitalitat, però el problema és que s’ha de fer sense que es noti massa, perquè no s’enfadin les altres autonomies...”.
Em vaig quedar parat. A una Espanya que exhibeix sense manies la seva dimensió atlàntica –Madrid, capital indiscutible de les connexions polítiques, econòmiques i culturals amb el continent americà– li costa admetre la capitalitat mediterrània de Barcelona “per si algú s’enfada”. Vaig quedar sorprès per la descarnada sinceritat del meu interlocutor i vaig pensar en el mal que ha fet la rivalitat mimètica a l’ Espanya de les disset autonomies. El famós cafè per a tothom. El disbarat del 1980.

La transició es va assentar amb el reconeixement de la capitalitat política de Barcelona. Sinó perquè va tornar el president Josep Tarradellas l’octubre del 1977? El sorprenent empelt de la Generalitat republicana en l’ordre democràtic preconstitucional suposava el reconeixement implícit de la nació catalana. La monarquia parlamentària reconeixia Catalunya i Catalunya ajudava a legitimar la monarquia parlamentària. Aquest era el tracte. Què hi duia Tarradellas, a la maleta? La nació catalana. Què significava la gentada que va sortir a rebre’l? L’afirmació de Barcelona com a capital política. Aquell reconeixement, però, no va poder escriure’s de manera clara a la Constitució, per la pressió dels militars i l’onada destructiva d’ETA. Les nacionalitats van quedar inscrites a l’article dos. Després va venir la rivalitat mimètica. El cafè per a tothom. L’aplanament.

La capitalitat de Barcelona va tornar a tenir un moment excepcional durant l’estiu del 1992, amb l’indiscutible èxit dels Jocs Olímpics. Diguem-ho clar: l’esdeveniment més positiu per al prestigi d’ Espanya al món després de la Guerra Civil es va forjar, es va gestar i es va executar a Barcelona. Sense comissaris estatals. Amb un comitè organitzador realment autònom del poder central. Com li va costar a Pasqual Maragall!
Aquell era el moment de replantejar algunes coses. La doble capitalitat d’ Espanya. Maragall va treballar en aquesta direcció i va llançar la idea del Senat a Barcelona (1991) i el van tractar de guillat. Aviat va venir la crisi econòmica derivada de la reunificació alemanya, va començar el declivi electoral del PSOE i Felipe González –conservador en aquest i en altres assumptes–, va ficar els maragallismes al congelador perquè estava a punt de necessitar el suport parlamentari de Jordi Pujol. Durant el trienni 1993-1996 va morir el moment Barcelona. 

Després va venir Aznar i a l’interior de les seves turbulències va fermentar l’impuls independentista, que pren força a Barcelona amb el canvi generacional, la decepció zapaterista (amb l’Estatut) i la crisi econòmica.
Han passat més de trenta anys i ara reapareix la Barcelona capital. El PSOE ha reprès la idea del Senat (ara tova, sense empenta) i ahir la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría va dir que “Barcelona és la segona capital d’ Espanya”.
Quina setmana més curiosa. El Govern del PP recita maragallismes i Convergència dóna vots a Rajoy.

TRADUCCIÓN

Capital Barcelona, de Enric Juliana en La Vanguardia
ANÁLISIS
Hace menos de un año, en animada conversación sobre el momento de Catalunya, un ministro del actual Gobierno me dijo lo siguiente: “Barcelona es una ciudad muy importante. Es la ciudad más potente del Mediterráneo. España tiene una fuerte vocación atlántica y a la vez tiene la capital del Mediterráneo. Hay que reconocer y fortalecer esa capitalidad, pero el problema es que debe hacerse sin que se note demasiado, porque puede haber enfados en otras autonomías…”
Me quedé pasmado. Una España que exhibe sin inhibición su dimensión atlántica –Madrid, capital indiscutible de las conexiones políticas, económicas y culturales con el continente americano– le cuesta admitir la capitalidad mediterránea de Barcelona “por si alguien se enfada”. Quedé asombrado por la descarnada sinceridad de mi interlocutor y pensé en el mal que ha hecho la rivalidad mimética en la España de las diecisiete autonomías. El famoso café para todos. El disparate de 1980.

La transición se consolidó y se asentó con el reconocimiento de la capitalidad política de Barcelona. ¿Qué fue sino el regreso de Josep Tarradellas en octubre de 1977? El asombroso injerto de la Generalitat republicana en el orden democrático preconstitucional fue el reconocimiento implícito de la nación catalana. La monarquía parlamentaria reconocía Catalunya y Catalunya ayudaba a legitimar la monarquía parlamentaria ¿Qué llevaba Tarradellas en la maleta? La nación catalana. ¿Qué significaba aquella marea humana que salió a recibirle? La afirmación de Barcelona como capital política. Ese reconocimiento, sin embargo, no pudo plasmarse de manera explícita en la Constitución, por la presión intimidatoria de los militares y la onda destructiva de ETA. Ahí están las “nacionalidades” en el artículo dos. Luego vino la rivalidad mimética. El café para todos. El aplanamiento.

La capitalidad de Barcelona volvió a tener un momento excepcional en verano de 1992, con el indiscutible éxito de los Juegos Olímpicos. Digámoslo claro, el acontecimiento más positivo para el prestigio de España en el mundo después de la Guerra Civil se fraguó, se gestó y se ejecutó en Barcelona. Sin comisarios estatales. Con un comité organizador realmente autónomo del poder central. ¡Lo que le costó a Pasqual Maragall!
Aquel era el momento de replantear algunas cosas. La doble capitalidad de España. Maragall trabajó en esa dirección, lanzó la idea del Senado en Barcelona (1991) y lo trataron de chalado. Pronto vino la crisis económica derivada de la reunificación alemana, empezó el declive electoral del PSOE y Felipe González –conservador en este y otros asuntos–, metió los maragallismos en el congelador porque iba a necesitar el apoyo parlamentario de Jordi Pujol, al que le tocó la lotería política.
En el trienio 1993-96 murió el momento Barcelona. Luego vino Aznary en el interior de sus turbulencias fermentó el impulso independentista, que toma fuerza en Barcelona con el cambio generacional, la decepción zapaterista (Estatut) y la crisis económica.
Han pasado más de treinta años y ahora reaparece la Barcelona capital. El PSOE ha retomado la idea del Senado (ahora blanda) y ayer la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría dijo que “Barcelona es la segunda capital de España”.
Qué semana más curiosa. El Gobierno del PP recita maragallismos y Convergència presta votos a Rajoy.


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i les poso no pas per menyscabar els drets de ningú,ans amb la intenció de retre 

No cal dir que els retiraré, igual que els textos, si algú se'n sent perjudicat.

divendres, 22 de juliol de 2016

Pare (Padre) Joan Manel Serrat





Cuánta razón tenias, amigo Joan Manel, cuando escribiste esta canción.
Y pensar que hubo gente aquí, en este blog, que me llamaron fatalista por poner esta canción hace unos años  mientras teníamos un gran incendio en Montserrat y otro aquí, cerca de casa. Especialmente cuando el diario decía que el incendio había afectado a una de las zonas considerada reserva de la biosfera.

Estos días pasados los hemos sufrido de nuevo pero en muchísima menor intensidad.
Hoy lo hago mientras oigo a lo lejos  en dirección al Pirineo unos truenos (muy pocos)  y  muy cerca el ruido de dos helicópteros dels  Mossos d'Esquadra.
 No llueve.
Se puede decir (yo a veces también lo digo) que quizás no se ponen todos los medios suficientes.   Pero en este caso los que están matando la tierra son los que la queman, los que tal vez por ignorancia, codicia  o  simplemente por mala leche nos dejan sin nada.

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La letra de la canción es la que a continuación escribo traducida, naturalmente, porque está cantada en catalán por lo que me imagino que muchos de vosotros  no la entenderéis

Pare. Padre
Joan Manuel Serrat
 
Padre, decidme qué le han hecho al río que ya no canta.
Resbala como un barbo muerto bajo un palmo de espuma blanca. Padre, que el río ya no es el río.

Padre, antes de que vuelva el verano esconda todo lo que tiene vida. Padre, decidme qué le han hecho al bosque que no hay árboles.
 En invierno no tendremos fuego ni en verano sitio donde resguardarnos.
Padre, que el bosque ya no es el bosque.

Padre, antes de que oscurezca llenad de vida la despensa.
Sin leña y sin peces, padre tendremos que quemar la barca,
 labrar el trigo entre las ruinas, padre,
y cerrar con tres cerraduras la casa y decía usted, padre,
 si no hay pinos no se hacen piñones, ni gusanos, ni pájaros.

Padre, donde no hay flores no hay abejas, ni cera, ni miel.
Padre, que el campo ya no es el campo.
Padre, mañana del cielo lloverá sangre.
El viento lo canta llorando.

Padre, ya están aquí... Monstruos de carne con gusanos de hierro. Padre, no tengáis miedo, decid que no, que yo os espero.
 Padre, que están matando la tierra.
Padre, dejad de llorar que nos han declarado la guerra.

La canción de Joan Manel describe muy bien estos paisajes quemados, los ríos sucios y las consecuencias que todo esto pueda tener en la estrofa que dice: “Si no hay pinos no se hacen piñones, ni gusanos, ni pájaros; donde no hay flores no hay abejas, ni cera, ni miel”.
Sé que es repetitivo este escrito, pero también son repetitivos los incendios que cada día parecen resurgir sin que nadie sepa cómo. Incendios  próximos cuyos vecinos, como siempre, han tenido que desalojar sus viviendas con la angustia de dejar sus pertenencias y muchas veces sus animales o su sembrado.


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diumenge, 10 de juliol de 2016

Johann Trollman " Rukeli" que en la lengua de los gitanos centroeuropeos significa “árbol joven“.


Hace un tiempo que se rememora el aniversario de la espectacular victoria de Jessie Owens en las olimpiadas de Berlín de 1936. Este rotundo éxito de la potencia norteamericana en manos de un afroamericano consternaba al régimen nazi que no podía negar la superioridad atlética de su contrincante “No-Ario”. Lo curioso es que pese que la Alemania nazi no admitía la igualdad de las personas en Estados Unidos  que presumía de modernidad y democracia, los ciudadanos negros eran tratados como ciudadanos no de segunda sino de tercera clase.
Imaginemos a un joven Jessie Owens que tras superar muchas dificultades y tener una fuerza de voluntad enorme llegó a ser un plus-marquista  internacional, a pesar de todas la trabas sociales y todas las dificultades económicas que suponía ser de origen africano y humilde en Estados Unidos de mediados de los años veinte.


Mientras Jesse Owens recibía el reconocimiento de todo el mundo por sus merecidos triunfos, otro atleta de otra disciplina y otra minoría étnica se sumergía en el mayor de los anonimatos… me refiero al desconocido Johan Trollman “Rukeli”.
Johann Trollman tuvo la mala suerte de ser gitano en la Alemania nazi. La mala suerte de ser una figura demasiado radiante para el oscuro tercer Reich. Johann Trollman, apodado “Rukeli”, se crió en la zona industrial de Hannover donde pronto llamó la atención del que sería su entrenador Erich Seelig. Seelig y Trollman desarrollaron un estilo de boxeo marcado por un armonioso baile de piernas que chocaba con el estilo tosco de boxeo parado propio del pugilismo de principios de siglo XX.

En 1933 con la llegada del nazismo al poder, los medios deportivos comenzaron a criticar los éxitos de Trollman tildando su estilo de “afeminado” o de “no ser propio de un boxeador ario”. En Junio de ese mismo año Johan Trollman disputa el título nacional de peso semi-pesado con veinticinco años de edad. Trollman ganó con diferencia al campeón Adolf Witt por una marcada diferencia a los puntos, pero los jueces no podían reconocer la victoria y decretaron el combate nulo, las quejas de los espectadores aclamaban a Trollman como ganador…Trollman lloró de la emoción en el ring.
Ocho días bastaron para que la federación deportiva alemana retirará el título nacional y requiriera un nuevo combate para dar la validez del título ya que alegaron que llorar en el ring no era propio de un atleta alemán. En este segundo combate contra Gustav Eder, la federación le prohibió hacer su juego de piernas, es decir tenía que perder el combate o le quitaban la licencia de boxeo.

Cuando llegó el día del combate, y para ridiculizar la política nazi del guerrero ario, Trollman se subió al ring con el cuerpo embadurnado en harina y el pelo teñido de rubio burlándose del estereotipo de guerrero ario. Durante el combate se quedó parado sin moverse aguantado los golpes del rival hasta el quinto asalto.
Después de este combate la carrera de Trollman no se repuso. Las leyes anti-gitanas del tercer Reich hicieron esterilizar al púgil junto a miles de gitanos. Pocos años después, en 1939, la Wehrmacht lo moviliza al frente del este, para hacer su “servicio desinteresado al III Reich”.
El calvario de Johann Trollman “Rukeli” no hizo más que empezar ya que en 1942 Himmler firma el decreto de Auschwitz y Trollman es recluido en el campo de Neuengamme, donde acabaría falleciendo. Hay varias versiones sobre su muerte, la primera es a causa de una herida de bala y otra versión nos lleva a pensar que murió tras un combate de boxeo fraudulento contra un Kapo (prisionero que colaboraba con los carceleros) que tras ser noqueado por Rukeli, apaleó hasta la muerte a Johann con la complicidad de los carceleros. Tenía treinta y cinco años.

En 2003 la familia de Johan Trollman Rukeli recibió el título de campeón de peso semi-pesado alemán, a título póstumo. En Hamburgo hay un monumento a su memoria.

Además de todo el castigo sufrido Trollman, la falta de reconocimiento de su figura se hace si cabe aún más grave. Mientras Jessie Owens tomaba la medalla de oro de los juego Olímpicos de Berlín de 1936, superando las barreras que implicaba ser un ciudadano negro en Estados Unidos, Johan Trollman “Rukeli” era esterilizado y llevado a un campo de concentración después de luchar por un estado que lo condujo de una condena a otra por el mero hecho de ser gitano. Y es que en una sociedad cada vez más mediática el mayor daño que se puede hacer a un colectivo como el gitano es el olvido.

dissabte, 9 de juliol de 2016

La Barcelona del XIX


ramblas. segunda muralla mediaval barcelona
Un passeig impossible per la ciutat que estava a punt d'enderrocar les muralles medievals
Aquest vídeo ens convida a recórrer la Barcelona de meitat del segle XIX.
La peça audiovisual forma part d'un portal d'internet multimèdia que reprodueix digitalment els anomenats Quarterons Garriga i Roca amb les eines d'avui, a l'estil Google Maps. El web de la iniciativa és Barcelona darrera mirada i ha estat coproduït per l'Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona (AHCB) i el Departament de Sistemes d'Informació (DSI). A través del conjunt de mapes que va elaborar l'arquitecte Garriga i Roca entre 1856 i 1862, ens acostem a una Barcelona a punt d'enderrocar les muralles medievals i que està travessant el llindar de la modernitat. La unió d'aquests plànols representa la reproducció cartogràfica més detallada de Barcelona realitzada fins aquell moment. 



Traducción
portal Santa Madrona. Muralla medieval. Barcelona

Un paseo imposible por la ciudad que estaba a punto de derribar las murallas medievales
Este vídeo nos invita a recorrer la Barcelona de mitad del siglo XIX.
La pieza audiovisual forma parte de un portal de internet multimedia que reproduce digitalmente los llamados Cuarterones Garriga y Roca con las herramientas de hoy, al estilo Google Maps. La web de la iniciativa es Barcelona última mirada y ha sido coproducido por el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona (AHCB) y el Departamento de Sistemas de Información (DSI). A través del conjunto de mapas que elaboró el arquitecto Garriga y Roca entre 1856 y 1862, nos acercamos a una Barcelona a punto de derribar las murallas medievales y que está atravesando el umbral de la modernidad. La unión de estos planos representa la reproducción cartográfica más detallada de Barcelona realizada hasta ese momento.

Les fotos són baixades d'internet, de diferents webs i llocs 
i les poso no pas per menyscabar els drets de ningú,ans amb la intenció de retre 
No cal dir que els retiraré, igual que els textos, si algú se'n sent perjudicat. homenatge.   http://www.catorze.cat/noticia/3276/barcelona/xix