diumenge, 22 de desembre de 2013

Sin Plácido, no parece Navidad!


Necesitamos el concurso de todos, de pobres y de ricos, porque para la caridad no hay fronteras. Toda la ciudad debe sumarse a nuestra campaña Cene con un pobre. Que por una noche seamos todos hermanos, que por una noche los duros de corazón sean generosos, que por una noche cenen los pobres…”



Si en Estados Unidos cuentan con el cásico navideño por antonomasia como es ¡Qué bello es vivir!, nuestro clásico, muchas veces olvidado o relegado a un segundo plano y que debe ser reivindicado, es Plácido, una obra igualmente localista en su forma pero universal en su fondo, que nos ofrece un retrato mucho más cruel sobre la época más negra de la historia española.


La película  surge a partir de una campaña ideada por el  régimen  franquista  que, bajo el lema «siente un pobre a su mesa», pretendía hacer crecer en el pueblo un sentimiento de  caridad cristiana  hacia los desheredados, pero que, en realidad, y como Berlanga consigue mostrarnos, esconde una manera de limpiar las conciencias burguesas, algo de lo que hoy se encargan los «tele maratones de Navidad»

La historia no podría ser más simple, original y surrealista. Plácido Alonso, humilde padre de familia, es contratado para pasear su motocarro, rematado con una imponente estrella de oriente, en la cabalgata que se celebra el día de Nochebuena en una ciudad de provincias. El slogan de la campaña es "Siente a un pobre en su mesa" y ha sido organizada por un club de señoras ricas, bajo el patrocinio de ”Ollas Cocinex", que quieren predicar (más que practicar) la caridad más absurda, ante la mirada de un pueblo desilusionado y hambriento.
Plácido (Cassen) y Gabino Quintanilla (José Luis López Vázquez), el hijo del dueño de la serrería, deben encargarse de ir a la estación a recoger a unas artistas de segunda que vienen desde Madrid para ser subastadas en el Casino, a fin de recaudar fondos para los pobres, quienes igualmente van a ser sorteados a las familias pudientes para pasar la noche del 24 de diciembre al calor de la lumbre de un hogar digno y comiendo los ricos manjares que les ofrezcan.

Los problemas no se hacen esperar, ya que Plácido debe acudir al Banco a pagar la primera letra del motocarro, que vence precisamente ese día, si bien para ello debe recibir primero el pago que le corresponde por sus servicios. Esta imperiosa necesidad se une a otros "obstáculos" que van a ir surgiendo a lo largo del metraje, entre ellos la muerte de uno de los pobres que participan en el sorteo.

Se trata de una comedia negra/drama social, en la que el director no quiere hacer destacar a ningún actor en particular, a pesar de haber reunido a lo más granado del panorama español de la época. 
La película, que consiguió salvarse de la censura, El título del guion era, al principio, «Siente un pobre a su mesa», pero el realizador se vio obligado, por problemas con los censores, a hacer un cambio de última hora, dándole finalmente a esta obra maestra el nombre de su principal personaje masculino, Plácido.  A diferencia de la anterior obra de Berlanga Los jueves milagro, hace un ejercicio de perfecto funambulismo entre lo que podría parecer una comedia amable e inocente y el fondo mordaz, irónico y crítico con las "fuerzas vivas" que participan en el largometraje, que con 85 minutos se basta y se sobra para dar unas buenas patadas en el estómago al espectador, mientras que los personajes, como piezas de un belén, se afanan en lograr sus objetivos, las más de las veces egoístas e insolidarios.

 Un aspecto a destacar es que aquí no se salva nadie de la crítica. No pensemos en un drama edulcorado con "happy end" al estilo estadounidense, pues ofrece una desgarradora visión del fariseísmo moral, la inoperante burocracia e incluso del mundo artístico y cinematográfico. Incluso los desheredados de la sociedad tienen su parte de egoísmo (el hermano de Plácido que no quiere ayudarle a pagar la letra y que se queda con una de las cestas que debe repartir, la pobre Concheta que cuando recibe tres paquetes de la cesta navideña escupe las ¿garrapiñadas? y se queda con el turrón duro cuando Plácido y los demás la han dejado en su casa con el muerto...).

Destacar también una música seductora que nos recuerda las composiciones de Nino Rota para Fellini y que suena durante los títulos de crédito en donde se hace burla y escarnio de la campaña de caridad navideña que sustenta la trama de la película, mostrándonos un pobre algo parecido a Carpanta.

En resumen, que si no la habéis visto aún, no sabéis lo que os estáis perdiendo. Yo reivindico Plácido como clásico navideño, pues no nos muestra ese espíritu solidario, altruista de pureza de espíritu propio del Bedford Falls de ¡Qué bello es vivir!, sino que también nos enseña la hipocresía de una sociedad (extrapolable a cualquier tiempo) que sólo se acuerda de los demás en días señalados.


El rodaje se llevó a cabo en decorados de Manresa (Barcelona) aunque Berlanga buscaba poder hacerlo en interiores naturales, pero ningún rico se lo permitió, a excepción de un director catalán, amigo de Berlanga, que le dejó el comedor de su casa de  Barcelona.

 La historia, aunque un poco exagerada y en ocasiones esperpéntica, es una auténtica gozada, el guión es una auténtica joya y los diálogos son un auténtico lujo. Todo es auténtico en esta película en la que lo mejor que se puede hacer es verla y no perderse ni una sola frase. (Según las iba escuchando, he ido apuntando y tengo un montón, pero no voy a ponerlas todas. Aunque no me puedo reprimir de poner unos ejemplos):

1) ¿A usted qué le ha tocado, señor de la Clase Alta? ¿Anciano de asilo o pobre de la calle?

2) - Tenga, va!,  un langostino.
    - Sapos, no! Que mala suerte! Que no me gustan

3) - Anda, Paquito, cómo te vas a poner de jamón.
     - Yo lo que quiero es una zambomba.
     - ¡Cállate, caprichoso!

4) -No tengo nada, no tengo nada!! Siempre estáis pidiendo. Y sois vosotros los que me tenéis que dar a mí…

5) -  En el momento de su estreno tuvo problemas con el villancico final de la película, donde dice: «Madre en la puerta hay un niño y gritando está de frío, ande dile que entre y así se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido ni nunca la habrá.»

Real y verdaderamente imprescindible.

16 comentaris:

KRT ha dit...

Una gran pel·lícula! La vaig veure per primer cop que devia tenir 12 anys i em va impressionar, com em va impressionar poc després 'El verdugo'. En canvi, quan vaig veure per primer cop 'Calle mayor', de Bardem (que és una mica anterior), no la vaig entendre: devia ser massa petit. En aquells temps, als cines del meu poble, si hi anaves amb els pares no miraven gaire prim amb les classificacions "morals".

He trobat curiós que diguis que 'Plácido' és una puntada de peu a l'estómac de l'espectador; perquè recordo que en una classe de Formación del Espíritu Nacional em va tocar fer una redacció de tema lliure sobre una pel·lícula, i vaig escollir 'Plácido'; i justament hi vaig posar que el film li donava "una patada en el estómago a una sociedad hipócrita". Vaig posar "estómago" per no posar una altra part del cos que m'hauria suposat problemes; i vaig parlar de la "societat" perquè vaig pensar que si parlava del "capitalisme" o del concepte de religió que la pel·lícula decsriu també podia sofrir algun entrebanc. Val a dir que el professor (un "padre" claretià jove, a qui la FEN li suava tant com als alumnes) em va donar per bona la redacció sense discutir-m'hi res.

Josep ha dit...

KRT. Doncs havia d'haver posat "una societat hipòcrita" com tu vas fer. En el meu cas jo he posat espectador però posaré "espectador hipòcrita"(qui ho fos) perquè així queda millor definit. Vas ser molt valent en triar precisament aquesta pel·lícula, que es va escapar de la censura de miracle. Jo hauria tret el tema de Roberto Alcazar i Pedrin que deien que semblava a José Antonio Primo de Rivera. Si no has vist els vídeos, mira'ls, si us plau, duren mig minut i em sembla que coneixeràs coses de Manresa.
Ah! Calle Mayor jo tampoc la vaig entendre, i ja no l'he vist mai més.

Una abraçada

Rodericus ha dit...

Berlanga es un genio irrepetible, un cruce entre Fellini y Billy Wilder.

Y un tipo con una biografía sorprendente. Se apuntó a la división azúl para evitar que mandasen a su padre ( gobernador civil de Valencia republicano ) al paredón.

Lamentablemente, la miseria, el egoísmo y la cicatería que refleja en Placido siguen siendo actuales.

Un abrazo, y felices navidades.

Josep ha dit...

Berlanga era genial, y aun no comprendo en que bar estaban los de la censura cuando le dejaban pasar esta y otras películas. Esta misma pelicula la hacen en color y con vestidos actuales y parece del 2013, sin duda alguna.
La musica la he puesto en video porque es muy buena, y creo que fue a ver a Fellini para hablar de ella. Solo se escucha cuando ponen los títulos de credito.

"-No tengo nada, no tengo nada!! Siempre estáis pidiendo. Y sois vosotros los que me tenéis que dar a mí…" Esta frase la oiremos de aquía a cuatro dias, y si no ya lo verás, como también verás como vuelve la Sección Femenina gracias a esta iglesia tan bien parida y a este ministro tan progre.

Feliz Navidad, Rodericus.

Mª Trinidad Vilchez ha dit...

¡¡¡BON NADAL, FAMILIA ESTRUEL...!!!


https://www.youtube.com/watch?v=U3xU07kaNpE#t=15

Loreto Giralt Turón ha dit...

Ara de la caritat en diuen solidaritat. Prenc nota del títol de la pel·lícula.

princesa_ ha dit...

Una entrada estupenda. Un clásico que siempre es actualidad.
Algo que no pasa, aún queriendo.

Aprovecho para desearte que Navidad sea todos los días ó nos olvidemos de ser buenos solamente en estas fechas.

princesa_ ha dit...

Una entrada estupenda. Un clásico que siempre es actualidad.
Algo que no pasa, aún queriendo.

Aprovecho para desearte que Navidad sea todos los días ó nos olvidemos de ser buenos solamente en estas fechas.

Miquel ha dit...

Ahora , a las 7,30, voy pa donde siempre voy desde hace 6 años los lunes y los miercoles...la vida es dura pero estos dias la vida es mas dura ...
Muchos dias se me rompe el corazón...no damos abasto...no damos.
por cierto , ya no hay gran recapte ni banco de alimentos ni nada de nada, ahora ya se ha hecho la caridad...y hasta el año que viene.
Salut

Josep ha dit...

El mateix us desitjo a vosaltres. Mª Trini.
El vídeo es preciós! gràcies.
Bon any nou!!

Josep ha dit...


Si Loreto, ha vegades es confon la caritat amb la solidaritat, i encara més: la solidaritat amb l'obligació solidaria. Val la pena que la vegis, ja se que el cine espanyol és bastant de xaranga i pandereta, però aquesta, igual que gairebé totes les de Berlanga són molt bones, i alguna actual també. En definitiva, de totes les que s’han fet fins ara, aquesta és la setena millor.

Bon Nadal!

Josep ha dit...

Princesa, y ahora en los tiempos que vivimos mucho más. la Navidad fastidia bastante porque estos dias cubren los restantes. A partir del nuevo año casi nadie se acuerda de ser amable, de la misma manera que se ha deseado.
Yo también aprovecho estos dias para desearte toda una vida de felicidad.
Un abrazo.

Josep ha dit...

Miquel, y ahora que vais hacer, la cosa se complica mucho. Que año nos espera verdad?.
Salut.

Franziska ha dit...

A vueltas con el tema del cultivo de la hipocresía a la que hemos sido y somos tan aficionados los españoles.

En el momento en que se estrenó no pude ver esta película de Berlanga.
Acabo de ver los spots ¿se dice así? o las pequeñas partes y me han impresionado por lo realistas. Con esos dialogos, actitudes y personas, nos hemos encontrado y nos encontramos (aunque se hable de otro modo, se vistan de distinta manera y finjan ser democratas), siguen mirando con fingida educación a los que creen socialmente inferiores.

Lo que recuerdo muy bien fue aquella campaña de "Siente a un pobre a su mesa". Cosa que era de una violencia tal, que creo poca gente la llevó a cabo.

Es un día en el que tocaba ser bueno, incluso se saludaba a quien le negabas la palabra durante los restntes días del año y al que mañana, si te lo volvías a encontrar, le ibas a negar el saludo. Era, como tú muy bien dices que se denuncia en la película, el mundo del esperpento, de la hipocresía y del absurdo.

Buscaré la película y trataré de verla aunque ahora no es fácil: han desaparecido todas las tiendas que se dedicaban al alquiler.

Se podría salir a la calle a pedirle a la gente de la Iglesia (también al nuevo Papa) que hicieran todo lo que su gran poder y riquezas permiten, para que este mundo fuera más justo. Para exigir que las toneladas de alimentos que se destruyen (se producen más alimentos de los que podemos consumir) fueran a parar a gentes y países en los que existe una desnutrición y hasta la muerte por hambre.

En fin, creo que estamos de acuerdo, Navidad debe ser los trescientos sesenta y cinco días del año, incluso un día más, si fuera bisiesto.

Un fuerte abrazo. Franziska

Josep ha dit...

Franziska, ya recuerdo esto que dices. Efectivamente se buscó un día, como si fuera el día del padre, para que todo el mundo fuese bueno, que claro está fue un auténtico fracaso. En la película Plácido era más o menos lo mismo pero el día de Navidad, y se trataba de que el rico sentara a un pobre en su mesa. Por cierto que hay una escena (hablando de hipocresía) que la familia rica se come los mejores trozos de pavo relleno y al pobre le dan unas migajas y continuamente le recuerdan que tiene que ser educado y repetir varias veces gracias, gracias. España siempre ha sido un país donde la hipocresía ha sido el deporte favorito.
En el tema de la desnutrición es otro caso de hipocresía. Ya no solo por parte de la iglesia del Vaticano sino también del mundo que no muere de hambre. No harían falta muchos ricos para ello, pero entonces el mundo rico donde iría a tirar todos los deshechos que no queremos? a poco que te informes verás como media África hay países enteros que malviven de lo que nosotros no queremos reciclar; porque sale caro, por peligroso o porque no vale la pena. Si les salvamos de la miseria a partir de aquel momento ellos tampoco querrán hacerlo. Y ya no digamos de esta Europa desagradecida que después de recorrer 3000 o 4000 kilómetros y llegar como pueden en estas pequeñas balsas no nos gusta que entren en nuestros países, pero sin embargo sus riquezas naturales si que nos gusta ir a buscarlas.

Un beso.

Tamara VN ha dit...

Ya queda poco!!!! Si, ya queda poco!!!! Esta noche llega Papa Noel jejejeje, bueno que yo no hice la carta, confío en mandar mis propios regalos, así que te quería mandar algo super especial para esta Navidad, pero me he encontrado con un problema ¿Cómo envuelvo un abrazo y un beso?

Lo he solucionado con un comentario jejejeje, así que Felices fiestas!!!!!!

Y no te olvides pasar por mi blog a por el regalito navideño, mi libro gratis.

Un besazo.