dimarts, 5 de novembre de 2013

els rics / los ricos



Al segle XVIII es va produir a França un extraordinari creixement de la riquesa, alhora que un gran creixement del deute de l'Estat. Però, a partir del 1780, anys de mal temps van portar collites escasses i preus alts dels aliments més bàsics. Les perspectives de creixement es van aturar. I ja sabem el que va passar després que Maria Antonieta demanés que els seus súbdits mengessin pastís en lloc del pa que reclamaven a les portes de Versalles. 

Dues setmanes més tard, el seu cap rodava per les voreres. I va néixer una nova era que, en molts aspectes, ha donat origen al món en què vivim i a l'ordenació de les classes socials.

Des de les més prestigioses publicacions econòmiques del món, tots els experts en macroeconomia mundial, des de qualsevol posició política i amb mil teories diferents, auguren exactament el mateix: que el creixement s'ha estancat i que les futures generacions tenen molt menys marge de maniobra per donar el pelotazo i enriquir-se lentament o sobtadament. Si ens creiem al peu de la lletra 'The New York Times', 'The Economist' o 'The Wall Street Journal', el món avança lentament cap a la pobresa generalitzada. I jo em pregunto: ¿a quina riquesa es refereixen aquestes publicacions? ¿A quina pobresa? ¿Signifiquen aquestes prediccions que els milionaris que abans tenien un parell de jets privats només en tindran un? ¿Que s'hauran de vendre algunes de les seves propietats immobiliàries, com la pobra hereva que es va haver de vendre el seu 'loft' a Tribeca per només deu milions de dòlars quan fa tres anys en va pagar 15? ¿Que els trust funds que reparteixen cada any xifres astronòmiques entre joves ganduls de l'alta societat els deixaran amb un barquet i un 'cot­tage' als Hamptons en lloc d'un iot i una mansió? ¿De quina pobresa estem parlant?
Tot aquest lament sobre la pèrdua de la riquesa no altera l'estil de vida de la gent verdaderament rica dels països civilitzats i dels megarics dels països pobres. Canviarà únicament l'ordre en què apareixen a la llista que publica la revista 'Forbes', que sempre em fa sospitar que els bilionaris de la Terra comparteixen el mateix sastre i el mateix perruquer. És indignant que tota aquesta literatura econòmica es refereixi a penes a l'1% de la població mundial i que el 99% restant siguem únicament els danys col·laterals d'un sistema que té unes claus que se'ns escapen, com si estiguessin escrites en un idioma desaparegut.

El que sí que altera és el delicat equilibri de la classe mitjana que, com sempre, ja des de l'endemà que Maria Antonieta perdés els seus macarons i el seu cap, està atrapada entre dos mons: el dels que ho tenen tot i el dels que no tenen res, intentant acostar-se als primers i allunyar-se dels últims. Com diria qualsevol personatge d'El Roto, potser en èpoques com l'actual és quan un gairebé s'alegra de no tenir absolutament res.

CASTELLANO 
En el sigloXVIII se produjo en Francia un extraordinario crecimiento de la riqueza que también llevó parejo un gran crecimiento de la deuda del Estado. Pero, a partir de 1780, años de mal tiempo llevaron a cosechas escasas y a precios altos de los alimentos más básicos. Las perspectivas de crecimiento cesaron. Y ya sabemos lo que pasó después de que María Antonieta pidiera que sus súbditos comieran pastel en vez del pan que reclamaban a las puertas de Versalles

Dos semanas más tarde, su cabeza rodaba por las aceras. Y nació una nueva era que, en muchos aspectos, ha dado origen al mundo en que vivimos y a la ordenación de las clases sociales.
Desde las más prestigiosas publicaciones económicas del mundo, todos los expertos en macroeconomía mundial, desde cualquier posición política y con mil teorías distintas, auguran exactamente lo mismo: que el crecimiento se ha estancado y que las futuras generaciones tienen mucho menos margen de maniobra para dar el pelotazo y enriquecerse lenta o súbitamente. De creer a pies juntillas a The New York Times, a The Economist o a The Wall Street Journal, el mundo avanza lentamente hacia la pobreza generalizada.
Y yo me pregunto: ¿a qué riqueza se refieren estas publicaciones? ¿A qué pobreza? ¿Significan estas predicciones que los millonarios que antes tenían un par de jets privados van a tener solo uno? ¿Que tendrán que vender algunas de sus propiedades inmobiliarias, como la pobre heredera que tuvo que vender su 'loft'en Tribeca por tan solo diez millones de dólares cuando hace tres años pagó 15 por él? ¿Que los 'trust funds' que reparten cada año cifras astronómicas entre jóvenes vagos de la alta sociedad van a dejarles con un barquito y un 'cottage'en los Hamptons en vez de un yate y una mansión? ¿De qué pobreza estamos hablando?
Todo este lamento sobre la pérdida de la riqueza no altera el estilo de vida de la gente verdaderamente rica de los países civilizados y de los megarricos de los países pobres. Cambiará únicamente el orden en el que aparecen en la lista que publica la revista 'Forbes', que siempre me hace sospechar que los billonarios de la Tierra comparten el mismo sastre y peluquero. Resulta indignante que toda esta literatura económica se refiera apenas al 1% de la población mundial y que el 99% restante seamos únicamente los daños colaterales de un sistema cuyas claves se nos escapan, como si estuvieran escritas en un idioma desaparecido.

Lo que sí altera es el delicado equilibrio de la clase media que, como siempre, ya desde el día después de que María Antonieta perdiera sus macarons y su cabeza, está atrapada entre dos mundos: los que lo tienen todo y los que no tienen nada, intentando acercarse a los primeros y alejarse de los últimos. Como diría cualquier personaje de El Roto, quizá en épocas como la actual es cuando uno casi se alegra de no tener absolutamente nada.

fotos de internet.
isabel coixet.

9 comentaris:

Miquel ha dit...

Posiblemente tengas razón, aunque también es triste que solo vivas una vez y lo hagas pauperricamente.
Salut

Josep ha dit...

Y tanto que es triste, Miquel, y tanto. Pero si entras en la Revista FORBES verás cosas que te pondrán los pelos de punta. Las 30 familias españolas más super ricas, o lo que tiene IKEA a costa de sus trabajadores, aunque yo más bien diria esclavos.
Salut.

sentir1907 ha dit...

Estos temas a mí es que me indignan . Y este gobierno que tenemos ahora en España ..... el acabose , al rico más rico y al pobre hundiéndolo aún más en la miseria.... un tema que lo vivo a diario ya que como te dije ( aunque no se si te lo dije ahora que me acuerdo ) soy secretario de cáritas y claro.... a mi que me puedes decir de este tema de pobres y necesitados .
Un saludo compañero ¡¡

Loreto Giralt Turón ha dit...

I els més apocaliptics diuen que la classe mitjana acabarà desapareixent

KRT ha dit...

El problema no es que haya ricos y pobres, sino que cada vez el abismo entre los unos y los otros es mayor: los ricos son más ricos y los pobres son más pobres. España es el octavo país del mundo en aumento de millonarios, y el país de la UE en que más se ha acentuado la diferencia entre ricos y pobres. Hay pobreza derivada de la falta del trabajo: más de la cuarta parte de la población activa está en paro, y más de la mitad de ellos llevan así más de un año; y en 636.000 familias españolas no entró ningún ingreso en el segundo trimestre de 2013. Existe pobreza alimentaria: el 7% de los ciudadanos, y el 12% de los parados conocen a alguien que no come tres veces al día, o son ellos mismos quienes no lo hacen; hay niños y ancianos con malnutrición; y abuelos que no comen para que coman sus nietos. También hay pobreza energética: familias que afrontan el invierno sin electricidad, gas ni calefacción. La reforma laboral no ha contribuido a mejorar la situación, sino todo lo contrario, ha precarizado aún más las condiciones de los trabajadores, han descendido los salarios y la productividad de las empresas no se busca a través de la cualificación profesional sino por la pura y dura explotación laboral, con salarios de miseria (y afortunados los que tienen un salario). La reforma de la Ley de Dependencia y el desmantelamiento de las políticas sociales tienen como consecuencia un incremento devastador de las situaciones de pobreza y exclusión social. (Informe sobre el estado social de la nación. Asociación de directores y gerentes de servicios sociales. ‘La Vanguardia’, 24-10.2013). Gràcies, Josep, sempre hi toques!

censurasigloXXI ha dit...

Pues no sé, pero cuando cada noche reparto la comida de dos entre cuatro, no me resulta grato el no tener, amigo. Hay tantos puntos de vista como personas, pero los que todo lo tienen siguen creyendo que su punto de vista está en las arcas, en sus arcas.

Un abrazo.

Josep ha dit...

Si, José Manuel, en alguna ocasión ya me has comentado en que lugar trabajas, y yo la verdad cada dia saldría de allí enfermo.
Y pensar que toda esta gente si diese un poco de lo que tienen (que ni siquiera lo notarian) podrían solucionarlo todo. Llegará un dia que la gente entrará en los Bancos, Aquí o jugamos todos o rompemos la baraja.

Saludos.

Josep ha dit...

Loreto, doncs jo penso que no són apocalíptics. Quan ens queda perquè no quedi cap diferència entre mil bilionaris i la pobresa de veritat? Sense haver-hi un terme mitjà

Josep ha dit...


Yo, Verónica, me quedaría con dos cosas: o bien lo ocurrido con María Antonieta o estar atrapados entre dos mundos (la clase media): los que lo tienen todo y los que no tienen nada, intentando acercarse a los primeros y alejarse de los últimos. (Que ya verás como esto dejará de existir) para no tener absolutamente nada. Pero no se si te has dado cuenta que no aprendemos nada tampoco. El otro dia vi un reportaje de un atleta: Josef Ajram, Además de sus actividades en bolsa, (obtiene clientes especuladores para los brokers) es un atleta amateur, que participa en carreras de resistencia como de triatlón,ciclismo, bicicleta de montaña o maratones. Ha finalizado varios ironmans (Digo esto porque quizás has visto o quizás sepas algo de él)
“Així que els bancs obrin l’aixeta del crèdit, la gent hi anirà en tromba” No se si esta frase puede ser verdad, él la dijo en el sentido de que nunca aprendemos nada.
De momento querida amiga creo que desgraciadamente no vale lo que hemos sido, sino saber como se pueden repartir cuatro platos en lugar de dos o abuelitos que se quedan sin cenar para que coman sus nietos.

Que tengamos suerte, amiga.

Molts petons.