dimarts, 17 de setembre de 2013

el pizarrín [3]

antiguo pizarrín
Al poco tiempo de abrir el blog  una señora  mayor, más que yo, escribió un post en su bloc que me llamó tanto la atención que yo hice otro  parecido pero verídico, esto si, con un poco de burla de aquellos tiempos  donde  los cánticos patrióticos  y religiosos, y las tablas de multiplicar eran el pan nuestro de cada día, y  de  todo ello no hay nada que quede en el olvido . 

Decía la señora del bloc que ella era del tiempo del pizarrín. Del Pizarrín!.Dios mío!. Del pizarrín! Cuando leí esto me dio un ataque de envidia por  la suerte que tuvo usted señora de tener en su clase un pizarrín. Yo en cambio tenía una pizarra grande, muy grande, tanto como mi clase. Tenga en cuenta señora, que tenía que ser así por dos razones:”Que tenía que verse desde todos los sitios y  para todos los 60 niños, y que en ella había que escribir la lista de los Reyes Godos. Si señora, si. La lista de los Reyes Godos! con sus glorias y sus miserias.
Señora, como la envidio. Mire usted, mientras yo tenía que escribir los treinta y tres nombres con sus vidas y sus milagros, que estoy seguro que ni  ellos sabían de donde venían y a donde iban....Usted señora, con escribir en su pizarrín: Rey Wamba (672-680) usted señora, usted ya cumplía y aprovaba.
[Tengo el placer de conocer a Josep María Albaigès i OlivartJuneda (Lleida).Él nos explicará algo sobre los Reyes Godos 
(Ex presidente y actual vicepresidente honorario de la asociación cultural Mensa (rama española), dedicada al estudio y fomento de la inteligencia).
Aquí podéis ver la famosa lista de estos reyes, y si clicáis encima de su página Web podeis leer su biografía.

Yo en cambio me tenía que esconder por el centro de la clase para no salir a la pizarra a escribir toda la historia de Ataúlfo (Del 410 al 412  y prácticamente no se conoce nada más )
Yo, amiga mía, créame, me camuflaba todo lo que podía, para no salir a escribir, o algo peor, no salir por no borrar, que también era duro. Cuando borraba, señora, te caía todo el polvo encima, y a veces era tanto que luego tenía que borrarme  a mi  mismo, y rápido porque como en estos casos se pierde la orientación era impensable no saber en que lugar se encontraban las dos famosas fotos.
A veces se escuchaba la voz de algún niño que decía: “Anda han desaparecido los cuadros”!  
- Noooo, esto no desaparece. Aun tardará unos años..... --Decía yo desde dentro de la nube de yeso--.
A mi lo que más me gustaba era el pupitre con sus carcomas y lo peor  una regla que antes de servir como un arma de destrucción masiva de manos había sido una regla milimetrada, por supuesto mucho más útil que una porra... (O sea que esto de reciclar ya viene de lejos)
 [Para la juventud, divino tesoro les diré que el pizarrín era una barrita de lápiz o de pizarra no muy dura, generalmente cilíndrica, que se usaba para escribir en una pequeña pizarra de piedra]
Todo esto viene al caso porque hoy felizmente un amigo me ha mandado en un correo una canción  que también la cantábamos. No, no era el “Cara al sol” pero ojo! que nadie se equivoque, de ella solo he reconocido el estribillo.

[continuaremos en el siguiente post, y lo haremos en serio, más en serio]




2 comentaris:

Miquel ha dit...

Muy bueno ¡¡¡¡

salut ¡¡¡

KRT ha dit...

Josep, hi ha una expressió que em sembla curiosa. Quan de petit jugàvem a futbol al pati de l’escola (que era la plaça de l’església, perquè l’escola no tenia ni pati), quan un feia un gol d’estratègia dèiem que era “un gol de pissarrí”: volia dir que era una jugada complexa, artística, dissenyada a la pissarra de l’entrenador. D’aquí va passar a dir-se “gol de pissarrí” qualsevol gol que fos bonic, fruit d’una jugada o rematada maca. Però un dia vaig descobrir que es deia “gol de pissarrí” també al contrari: un gol fàcil, “tonto”, en què la defensa i el porter fallen estrepitosament. Què té a veure això amb el pissarrí? Res: crec que era la confusió amb l’expressió “gol de pixarrí” (mot que no figura als diccionaris), que connotaria la “cagada” de la defensa, que el davanter “se l’ha pìxat”. Perdona la digressió! Segurament que l’amic Albaigés ho explicaria millor.