divendres, 14 de juny de 2013

otro final de curso

A principios del pasado curso te dije que entre el maestro y tú os unía una tiza, verdad? No lo entendiste muy bien, y  quedo pendiente para hoy, te acuerdas?
 También te dije que un maestro te observa tratando de entender cómo puede hacer llegar todo eso que lleva dentro y que tantas satisfacciones le  da cuando lo consigue. Su objetivo no es fortalecer tu memoria, sino tus ganas de aprender. Siempre encuentran la manera de despertar tu curiosidad, de abrir tu mente al mundo, de dejar que la belleza del mundo la entiendas a través de él. Y lo hace con humildad, con amor y con paciencia. Es tu espejo. Lo sabe. No puede fallarte. Siempre está alerta, observando y analizando esos pequeños detalles de tu forma de ser que indican que puedes tener algún problema.
No son salvadores de la patria ni curan las almas, son personas anónimas, héroes que deciden entregar su vida a hacer crecer las de los demás. Enseñan Historia, ayudan a crearla, pero saben que sus nombres jamás saldrán en los libros de Historia. Su profesión, la de maestro, es la más hermosa que existe. Ellos viven en nosotros, en lo que nos enseñan a hacer y en lo que nos indican no hacer, en lo que nos muestran y en lo que no esconden, en lo que dicen y en lo que callan, en todas esas pequeñas cosas que nos ayudan a ser seres humanos.
Mireia, alguien dijo que el aprendizaje más largo es el de aprender a ver. Eso es lo que nos ayudan a hacer los maestros: aprender a ver, a verlo todo con claridad, desde diferentes perspectivas, a cuestionarnos una y otra vez lo que vemos, a ver más allá de lo que en apariencia vemos. En el mundo del conocimiento y de la sabiduría todos nacemos ciegos. Los maestros son, por así decirlo, nuestros lazarillos. Una gran escritora, definió el aprendizaje diciendo que aprender es entender algo de repente que te hace entender toda tu vida de una forma nueva. Eso es lo que hacen los maestros con nosotros, enseñarnos a captar esos fogonazos que, de repente, iluminan nuestra vida y la cambian para siempre. También por eso los maestros son faros, faros que iluminan en la niebla de la vida.
Tu aun no lo “conoces”, pero no falta mucho para que sepas que  Aristóteles no lo dudo cuando dijo que: «Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir más honores que sus propios padres, porque aquellos solo les dieron vida, pero éstos el arte de vivir bien». Y Pitágoras decía “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres y “educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”. Esto a un no lo entiendes, pero también lo entenderás.
Los maestros no pretenden hacernos sabios ni vanagloriarse de su sabiduría.  Simplemente están ahí para ayudarnos a aprender a vivir y a ser felices, o cuando menos a enseñarnos que tenemos derecho a serlo y que podemos llegar a serlo. Nos dan el mejor regalo que alguien nos puede dar: aprender a pensar. El pensar es lo que nos hace tener opinión propia, lo que nos hace libres. Eso es lo que nos dan los maestros: la libertad., “Educar es formar personas aptas para gobernarse a sí mismas, y no para ser gobernadas por otros”. Aprende estas frases de estas  personas sabias, cariño, apréndelas.


Y aquí dos inolvidables secuencias de esa joya que es “La lengua de las mariposas”: la del discurso de la libertad y la durísima e imprescindible secuencia final.

He puesto estos videos de la película “La lengua de las mariposas” porque aunque afortunadamente es exagerado,  creo que refleja perfectamente lo que siento hoy por todos esos maestras y profesores de nuestro país que están siendo atacados desde el poder por pretender hacer bien su trabajo y defender sus, nuestros, derechos. Especialmente en Catalunya. La educación no es un gasto, sino una inversión, la inversión más rentable y segura que existe: nuestro futuro. 

11 comentaris:

Miquel ha dit...

Hoy me he despedido de los crios a los que doy clases de repaso y de apoyo...Muchos problemas, muchos fracasos y muy poca atención por parte de los padres y de mas de algún maestro...Ser padres y ser maestros son oficios que se han de saber hacer bien, de ello depende el futuro de las personas.
Salut

sentir1907 ha dit...

Vivo mucho de cerca el tema del " aprendizaje " mi abuela fué profesora en los salesianos , mi hermana es licenciada en matemáticas y un primo que tengo es profesor tbn de secundaria .
Miguel dice una frase al final que es una verdad como un templo eso de " Ser padres y ser maestros ( ... )
Un saludo.

KRT ha dit...

Muy de acuerdo, como de costumbre, con tus observaciones tan certeras. Defines muy bien lo que debe ser (y en muchos casos es) la tarea del maestro; por muchos que leyes como la de Wert quieran desnaturalizarla.

Yo tuve la suerte de tener muy buenos maestros. Alguno bastante malo también, pero desde luego el buen recuerdo me queda de los buenos. Y los buenos no son los que transmiten conocimientos y aptitudes (que también), sino sobre todo actitudes. Los que, como bien dices, te enseñan a pensar por ti mismo y a sacar tus conclusiones. Seguro que nuestro amigo Alfonso nos ilustraría mucho sobre eso, pues él es de esa escuela.

Pones ejemplos de dos grandes películas. Lo de ‘La lengua de las mariposas’ no es tan exagerado: hubo una represión brutal sobre los maestros de la República, y no fue un hecho aislado ni casual.

En mi pueblo, Balsareny, hubo un maestro que dejó un gran recuerdo: Eloi Regné. Tuvo que salir del país por piernas, pero por suerte, pudo volver del exilio y ser homenajeado por sus exalumnos antes de morir. Hay un buen libro de Salomó Marqués (‘Els mestres de la República’, 2009) que habla, entre otros muchos, de él.

Gracias, Josep, por tus acertadas reflexiones.

Josep ha dit...

Los padres son los primeros educadores de sus hijos y no deben pensar que es una tarea del gobierno y de los profesores el educar a sus hijos, ellos son parte importantísima de este proceso.
Miquel, más de una vez escucho conversaciones entre padres a la salida del colegio. Son los problemas y reproches cruzados entre la institución educativa y la familia. Hasta hace unos años padres y profesores eran aliados, y hoy están en bandos opuestos.
Es cierto que los padres tienen que enfrentarnos a diario a duros y largos días de trabajo y que, con la crisis, viven tan pendientes de la hipoteca, que se olvidan de imponer en casa un orden claro y racional, lo que en opinión de educadores y psicólogos, tiene consecuencias graves sobre la educación de los hijos.

Y es que, por un lado, muchos se han negado a instaurar en casa el modelo autoritario bajo el que se educaron, pero tampoco han sabido encontrar uno nuevo. Y por otro, la ausencia del hogar crea un acuciante sentimiento de culpa, que tratan de compensar con concesiones, mimos y compensaciones materiales de todo tipo, lo que acaba forjando niños un poco inmaduros.
Y por parte de los profesores hay muchos que tampoco se salvan de la quema. Ya has visto estos dias en el exámenes de selectividad. Es cierto, hay algunos (no se cuantos) que no están a la altura. Y si esto sigue así será peor porque en informatica mismo que un niño ya nace sabiendo manejar un ordenador tendrán trabajo los pobres.
De todas formas yo sigo diciendo que hay que estar al lado del maestro siempre.

Salut.

Josep ha dit...

José Manuel, me alegro que parte de tu familia pertenezcan a este grupo de educadores que tan mal se los trata actualmente. Por lo que dices de la frase de Miquel te diré que tiene razón. Los padres y los profesores han de ser una "piña" alrededor del alumno. En mi contestación para él ya lo digo. Lo que no puede ser es que sean a veces reproches cruzados. El alumno tiene que salir de casa ya educado (esto es trabajo de los padres) todo el resto que explico es del maestro.
Muchas gracias y un buen fin de semana.

Josep ha dit...

KRT, el ejemplo de "la lengua de las mariposas" solo lo tomo como exagerado si lo comparo con la actualidad en el segundo video. El primero no, ni mucho menos. Aun hay quien le gustaria que nos pusieramos la libertat donde termina la espalda.
Si, a mi también me gustaria que entrase Alfonso porque de alguna manera este post también está dedicado a él. De esta forma nos comentará que relación tiene con los padres, aunque creo que no es igual en un pueblo como en una ciudad. En el caso que explicas de Balsareny es una buena muestra. En Barcelona no era igual que aquí. Era mucho peor porque tanto la Iglesia como la Falange eran piezas fundamentales para la educación de aquella criatura.
Muchas gracias, KRT.

Abuela Ciber ha dit...

Me ha encantado leerte y comprobar sentires amenos.
Lamentablemente los tiempos han cambiado y......los maestros tambien.


......... al igual que los padres!!!!!

Cariños

Josep ha dit...

Es verdad, Abuela, hay cosas que cambian, esta vez creo que por desgracia, sobretodo por parte de los padres, aunque ellos digan que son los profesores.

Un abrazo.

FG ha dit...

Siempre he pensado que la figura del maestro es importantísima para los niños, y lo es porque de ellos aprenden y van asumiendo los conocimientos. Pero no tan sólo ellos tienen esa labor, es también muy importante que los padres sean un apoyo fuera de las aulas sino, no es nada fácil. En estos tiempos el fracaso escolar es increíble, pero considero que quieren culpar a los maestros y al sistema de educación, cuando lo importante es el entorno de los niños comenzando por el familiar. Ambas partes son y seguirán siendo siempre el pilar principal para la educación de un niño, pero siempre conjuntamente sino, mal vamos.

Bon diumenge!!! Petons!

Alfonso Robles Motos ha dit...

Josep es una alegría que del maestro/a se digan palabras como las tuyas. Parece un concepto más de acuerdo con una cultura oriental, en la que todo el que transmite sabiduría es considerado maestro y goza del prestigio de la comunidad.
Pero aquí, los maestros/as de escuela, parece que, desgraciadamente, estamos dentro de un sistema educativo. En el que hay, y pienso que muchos, grandes profesionales, pero que en su conjunto, en su todo es un cúmulo de despropósitos.
Nos movemos sin una auténtica ley de educación. Puede que desde 1971, con la de Villar Palasí no se ha hecho otra. Las supuestas que hemos tenido son leyes imaginarias cuyo fin, no era hacer una ley, si no desmontar otra hecha anteriormente por los otros. Pero un ley que organice todo el proceso educativo, lo suficientemente abierta para permitir las oportunas reformas, surgidas de la experiencia y la adecuación al cambio de los tiempos y, nunca obedeciendo a la ideología e intereses de los gobernantes de turno.
El hecho más bonito de la escuela es el encuentro que se da maestro-alumno con el intercambio del saber. Por desgracia se va diluyendo, cada vez más, en un acto meramente administrativo. En el intento de controlar, cada vez más, la tarea educativa y lo que se transmite en la misma, convierten al maestro en un funcionario, como parte del mobiliario de la clase. Crece además la manía, en la escuela nos movemos por manías y modas, de que las nuevas tecnologías son la panacea y casi por sí solas suficientes para completar la formación.
Trato de ser escueto. Observemos la televisión: ¿Cuántos programas educativos, de divulgación, culturales dirigidos a los niños, vemos? ¿Cuántos sabios, científicos, investigadores, estudiosos, artistas (fuera de las estrellas rutilantes y cantantes impresentables) son presentados y divulgados como modelos de vida? ¿Cuántos macarras, corruptos, sinvergüenzas del 3 al 4 aparecen como los grandes triunfadores de la vida?¿Cuánto gana un ingeniero, médico, maestro y cuánto gana cualquier contertulio de la televisión que solo tiene por mérito vociferar y hablar mal de los demás? ¿Quién triunfa en la misma, el que argumenta, opina con respeto, demuestra sus conocimientos, o el que más grita, establece verdades, insulta, enjuicia a todos …?
Si en un país estos son sus valores, poco prestigio puede tener un maestro que debe ser un pozo del saber. En “Salvados” hablando de la escuela en Finlandia, se decía que para acceder a la carrera de magisterio se pedía la nota más alta, por lo que iban los mejores. Equivocaban, para mí, la razón. La nota de acceso es alta, no por ponerla, sino porque la profesión goza de gran prestigio, allí no es el que no vale para otra cosa a magisterio, allí es una distinción ser maestro/a, por eso los mejores la eligen.
Continua...

Alfonso Robles Motos ha dit...

Aquí la formación del maestro es una asignatura pendiente. En la escuela hay grandes profesionales que están pidiendo a gritos que les dejen ser y ejercer de maestros; pero las administracions educativas buscan funcionarios que formen a personas anodinas, sin inquietudes culturales y adocenadas, para nada quieren personas libres y críticas, con conocimientos y pensantes por ellas mismas.
Esa escuela que se ve en Finlandia se pudo ver aquí durante la II República, los maestros eran aclamados, venerados y cuidados por la adminitración. Cuando había tantas ganas por saber y desarrollar la cultura, el maestro, el que poseía el saber, el que transmitía sabiduría, los conocimientos, es considerado casi un dios. Ahora tres minutos de televisión, te desmontan toda una semana de trabajo y los valores que tú transmiten caen desplomados al suelo.
Hace un tiempo le hablaba a Ramon de unos artículos de Javier Marías sobre Mourinho y Guardiola. Hoy en la radio me lo han recordado. Al hablar decía que en este país el que realiza bien su trabajo, el que progresa en el conocimiento, si lo hace educadamente, con sencillez, de forma honrada, sin avasallar con las palabras, no triunfa. Para tener éxito, fama, hay que vociferar, insultar, presentarse como un chulo, tener cierto aire de sinvergüenza, en resumidas cuentas ser algo grosero.
Lo paradójico es que la solución está, entre otras, en la escuela y me temo que los gobernantes y la sociedad en general no están por darle ese papel.
Hay más pero me impongo acabar aquí. Josep es un placer intervenir en tu blog. Perdón por la extensión y una abraçada.
(Parece que excedía de lo publicable, viendo que no salís lo he vuelto a mandar partido).