divendres, 24 de maig de 2013

La noche era una hoja de guadaña.



Foto: Carlos Pérez Siquier 





 En el hospital vaig conèixer una noia de Mali, que deia que va arribar a Barcelona als 18 anys, i ara en tenia 30. Allà parlava el francès i el bomu, però hi ha un total de 50 llengües totes vives, deia,  i no podia comprendre com aquí tenien tants problemes amb el català.  Deia que estimava a Catalunya com jo la podia estimà, però recordava als nens del seu país, als vius i als morts, que eren més.. Anava com molts altres a les “sessions de cinequimio” com dèiem nosaltres. Moltes cadires anatòmiques una al costat del altre i una pel·lícula davant nostre. Ella sempre estava al meu costat. Un dia em va dir  que la mort era quelcom constant. Inseparable de la vida. Que moríem constantment, que el fet de viure era una mort constant. Que no calia esperar fins la mort definitiva per conèixer la mort. Amb el temps se’ns van morint parts nostres i ens anem regenerant.
Va arribar un dia que ja no la vaig veure més... La mort dona espai a la vida. I em vaig quedar amb aquesta idea, em va semblar interessant.


 De fet, Joan Margarit, a Joana, parla d’alguna cosa semblant.

"[...] A la Joana li agradava escoltar-me recitar els seus poemes, els que durant aquests anys vaig anar escrivint per parlar d’ella. Ara li ofereixo aquest llibre, que és, també, seu, però que mai no sentirà recitar. Són els poemes escrits durant els seus últims vuit mesos. Necessito tancar aquest temps per retrobar, si és possible, la Joana d’abans. Mentre moria ens deia: Sóc feliç. I des de la mort continua fent-nos sentir el seu consol."
Fragment del pròleg de Joana

 Un amigo mio me mando una foto que hizo en el Jamboree, Era un concierto de jazz con el nombre de: PARAULA DE JAZZ

Joan Margarit poemas, Pere Rovira poemas, Perico Sambeat saxo alto y direcció musical, Xavier Monge piano, Rai Ferrer contrabajo.
Es una sala especial, una cava en la Plaza Real de Barcelona que funciona como club de jazz hace 53 años.
JoanMargarit i Consarnau, nacido en Sanaüja (Lleida) en 1938, es poeta, arquitecto y catedrático jubilado de la Universidad Politécnica de Cataluña en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona.

Aprovecho la circunstancia de este “Paraula de Jazz” para comentar algunos de sus libros de poemas. 


joana

JOAN MARGARIT, Joana.

Joana, hija de Joan Margarit, murió a los treinta años. Este es el prólogo del estremecedor libro de poemas que le dedica su padre:

De lo que siento acerca del mañana, lo más parecido a una certeza es que Joana y yo no volveremos a vernos. Cuán distinta sería la vida si la muerte fuese a esperar muchos millones de años para podernos encontrar de nuevo, aunque fuese tan sólo durante unos breves instantes. Pero el abismo que nos separa es el abismo del nunca más. Los treinta años que hemos vivido juntos son ahora el único contrapeso y mi tesoro. Fue desde muy temprano una persona muy especial: por una parte –a causa de sus minusvalías, que le dejaban el amor como única herramienta para sobrevivir- era incapaz de rencor, de orgullo, de cualquiera de las más ínfimas señales de la maldad. Por otra parte, la pasión por la vida y su sensibilidad le permitían entender y utilizar todas las conexiones sentimentales con las personas. Ser su padre ha significado estar siempre junto a lo más delicado y bondadoso que puede ofrecer la vida. Esto no quiere decir que haya sido un tiempo sin dificultades, sufrimiento y ráfagas de desesperación, sobre todo hasta que la salud encontró el punto de equilibrio necesario dentro de sus déficits. No hay nada comparable a poder cuidar de una persona a la que se ama, pero es difícil encontrar a alguien como Joana con quien establecer unas relaciones a la vez de alegría y una ternura tan profundas que, al cabo de los años, ya no se sepa quién cuida a quién. El sentimiento que ahora me domina es el desamparo. 

 El mundo sin Joana se parece al que vivimos juntos, pero no es el mismo. Unas mínimas diferencias me ponen de manifiesto que las personas, los lugares, las cosas, no son las familiares. Me enfrento, pues, al terror más puro, cuando las cosas cotidianas no se reconocen y se vuelven amenazadoras. Por eso a veces lloramos, Mariona y yo, perdidos en el extraño paraje en el que nos ha abandonado la muerte de nuestra hija. El cuervo de Poe ya no dejará de repetir dentro de mí su eco Nevermore.

 A Joana le gustaba escucharme recitar sus poemas, los que durante estos años fui escribiendo para hablar de ella. Ahora le ofrezco este libro, que es, también, suyo, pero que nunca me oirá recitar. Son los poemas escritos durante sus ocho últimos meses. Necesito cerrar este tiempo para volver a encontrar, si es posible, la Joana de antes. Mientras se iba muriendo nos decía: Soy feliz. Y desde la muerte continúa haciéndonos sentir su consuelo. 
 Sant Just Desvern, septiembre del 2001 

NO HAY MILAGROS
Llovía con desidia.
Diecinueve de octubre, las nueve de la noche.
Joana iba asustada hacia el quirófano
rodeada por nosotros, que quedamos
en la salita mal iluminada junto a los ascensores.
Dicen que en un intento
de salvarse le dijo te quiero al cirujano.
Creíamos que un hada podría devolvernos
la Joana tranquila, la de siempre,
con sus confiados ojos centelleantes.
A las once mirábamos
las gotas de la lluvia en el cristal
como si resbalaran por la noche.
La noche era una hoja de guadaña.
descansi en pau



Fotos de internet. Serán retiradas a petición.


7 comentaris:

KRT ha dit...

Joan Margarit és, per a mi, el poeta català viu més interessant. Fa anys que vaig llegir 'Joana' i encara recordo com em va colpir, com em va emocionar.

No he tingut mai valor de tornar-lo a llegir sencer (algun poema solt, sí, com ara) perquè m'encomanava aquell sentiment profund de tristor sense límits, d'acceptació resignada (per força) d'un destí tan dur i tan irremissible; i alhora reflex d'un amor tan, tan gran.

'Joana' és un llibre extraordinari, com ho és també 'Casa de misericòrdia', al qual ja vas dedicar algun post, i com altres d'aquest gran autor.

Gràcies, Josep. En Margarit (com tu, i avui gràcies a tu, que ens el presentes) també ens ensenya a reflexionar, i a tirar endavant com sigui en la vida, encara que a vegades ens sembli (o sigui) cruel, inútil, o buida de sentit. Gràcies.

Miquel ha dit...

También me emocionó. Es un libro para leer en la intimidad.
Salut

Josep ha dit...

Miquel, tienes razón, es para leerlo como tu dices, pero yo añadiria que pocas veces se puede hacer sin emocionarse y no poder terminar. Que un padre escriba algo así de su hija,y para su hija es un acto de amor increible.

Salut.

sentir1907 ha dit...

A mi esto me llena de mucha emoción , es un libro a tener en cuenta , no sé si sería capaz de leerlo entero si lo tuviese.
Josep un saludo enorme ¡¡

KRT ha dit...

Sentir 1907, si quieres leer a Joan Margarit es muy fácil: tiene una página web con una amplia selección de sus poemas (incluidos bastantes de 'Joana') en versión castellana, traducidos por él mismo. Personalmente pienso que vale la pena leerlos. Puedes verlos aquí:

http://www.amediavoz.com/margarit.htm

Un abrazo!

FG ha dit...

JO no l'he llegit però ho faré, amb el que ens has compartit en aquest post sols puc dir que les paraules sovint emocionen, doncs transmeten un sentir que és part nostra, la part més íntima. I evidentment no és gens fàcil per a un pare sobreviure una filla. Tot i que tots sabem que dia a dia anem mimvant la vida i augmenta la mort.

Cercaré el llibre, m'ha arribat al cor, i és que tú fas els teus posts amb el cor, d'aixó no n'hi ha cap mena de dubte.

Petons!

Josep ha dit...

Hola José Manuel. Dice KRT que Joan Margarit es para él el poeta catalán vivo más interesante. Yo con su permiso y con humildad, diria que no solo es esto. A mi me hace el afecto que Joan Margarit es un hombre comprometido consigo mismo, y con su entorno. Habla con vivacidad y desde una humildad que me parece aleccionadora.
Me gustaría que lo leyeras. Su Obra la puedes encontrar en castellano ya que escribe también en esta lengua. KRT te contesta de nuevo y te deja una página web que ya conocia, de hecho muchos poemas de él los leo allí mismo.
También te he dejado otra de una de las veces que he escrito de él. Está en castellano. Se llama " 'Casa de misericòrdia"
Si lees lo que te explica KRT verás de en alguno habla de su hija JOANA. Yo a pesar de su crudeza no me lo perdería. Habla de la muerte, y es sumamente triste y profundo, es verdad, tan verdad como la muerte. Pero la muerte forma parte de nuestra vida, José Manuel, no lo olvidemos.
KRT también habla de una poesia que puse en una ocasión, se llama "La casa de misericordia". Donde yo nací habia una que le llamaban Protección de Menores y los chicos le llamabamos la "Prote" Hace unas semanas que cada viernes, más o menos Mª Trini (la conoces del blog de Miquel) le escribe un señor que de pequeño habia estado ingresado allí.

Casa de Misericordia en edición en lengua catalana termina con un Epílogo en el que Margarit disecciona vida y poesía y en el que explica el título del libro de poemas. Copio de él:

"El título de este libro es el de uno de los poemas que contiene y que comenzó a concebir mientras visitaba una exposición sobre la Casa de Misericordia, donde podía verse fotografías y documentos ligados a la historia de esta institución. Tres cosas quedaron en su mente: en primer lugar, el edificio, enorme, austero y bruñido de tan limpio, con los niños siempre graves y en orden, en pie o sentados, en un orden casi militar. En segundo lugar, las solicitudes, muchas de las cuales eran de viudas de asesinados en la represión del final de la guerra civil, que pedían el ingreso de sus hijos por imposibilidad de mantenerlos. En tercer lugar, los informes de los jueces y otros funcionarios del nuevo régimen sobre aquellas solicitudes.

Las Casas de Misericordia fueron instituciones de gran severidad, rayana a veces en la maldad, recordando aquellos años de posguerra, los años de mi infancia, cuando eran referentes familiares en nuestra vida cotidiana. Y en este punto, me venían a la mente las solicitudes de las madres, y la conclusión era clara: la intemperie era mucho más espantosa. Por esto se afanaban para hacer que sus hijos entrasen en aquel lugar. Y en este punto, la mente daba un salto hacia la poesía, hacia lo poco que quizá servía un poema para ayudar a soportar el dolor y las carencias. Pero no hay nada más, y si esto es triste, mucho más triste es la intemperie sin los versos. La poesía: una especie de Casa de Misericordia"

El poema es éste:

Casa de Misericordia

El padre fusilado.
O, como dice el juez, ejecutado.
La madre, ahora, la miseria, el hambre,
la instancia que le escribe alguien a máquina:
Saludo al Vencedor, Segundo Año Triunfal,
Solicito a Vuecencia poder dejar mis hijos
en esta Casa de Misericordia.

El frío del mañana está en la instancia.
Hospicios y orfanatos fueron duros,
pero más dura era la intemperie.
La verdadera caridad da miedo.
Igual que la poesía: un buen poema,
por más bello que sea, será cruel.
No hay nada más. La poesía es hoy
la última casa de misericordia.

Suludos desde Catalunya,bético!!