dissabte, 6 d’octubre de 2012

El Gernika en Madrid



 Para quienes todavía niegan la autoría del bombardeo de Gernika y otras 29 poblaciones vascas, por los fascistas y a las órdenes de Franco, existe una anécdota de Picasso mismo, que confirma quienes lo hicieron.
La historia cuenta que al estudio Parisino de Picasso vino un ciudadano Alemán. Cuando el alemán vio "El Guernica" y le pregunto a Picasso si había hecho aquello, a lo que el pintor Malagueño respondió: "No. Eso lo habéis hecho vosotros."

Por qué pido que el “Guernica”, y no es la primera vez, que por lo menos sea  a partes iguales entre Madrid y Gernika, cuando fue allí donde bombardearon?




Señores  del Madrid Oficial de siempre.
Aunque pueda parecer que no me importa en absoluto, pienso que ahora que el del cuadro del pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso, en momentos en los que arranca el Parlamento Vasco, no piensan nada en aquello que ocurrió, porque fundamentalmente el lugar elegido para su ubicación definitiva demostrará si en este país hay voluntad o no de superar aquella cruel e innecesaria guerra y si algunos herederos directos de quienes le obligaron a Picasso a vivir y morir en el exilio van a imponer nuevamente su voluntad.
Digo esto porque sospechosamente anteayer apareció la noticia de que el cuadro "Guernica" estará en Madrid a finales de año y será alojado en el edificio próximo al Prado, que hoy alberga a la pintura española del siglo XIX. Una vez más hay gentes que pretenden dejar a los vascos con aquel bombardeo, con aquella destrucción, con aquella infamia, con aquella tragedia y quedarse ellos con la obra de arte, con el prestigio internacional, con el negocio. Y los vascos  no estarán  por la labor.

No deseo entrar en los detalles técnicos del testamento del pintor, porque no entiendo nada y no  saldría en nada en claro. Y esto, entre otras cosas, es una decisión política. El Parlamento Vasco, representación genuina de su nacionalidad, al tratar por primera vez de aquella tragedia todavía sin reparación, creo que es el órgano adecuado para pedir con autoridad moral a quien competa que el cuadro que lleva por título el nombre de la Villa Foral se instale en Gernika.
Pienso que el "Guernica" debería de estar en Gernika por lo menos la mitad de lo que Madrid lo hace  todo el año, y no en otro lugar, por muchos méritos que ostente.
De lo contrario, todo este planteamiento sería un juego verbal más, un testimonialismo sin contenido y un fraude a una colectividad a quien se le dice una cosa pero se hace otra.


Es una pena lo que hace la Capital del Reino, porque Gernika no nace y se agota en el cuadro y porque además Gernika no solamente es Gernika por ser una ciudad destruida por un bombardeo, sino la Villa Foral es un símbolo de libertad universal de democracia siglos antes de que Franco y Hitler se pusieran de acuerdo para masacrarla y siglos antes de que Picasso universalizara su nombre.
No debemos olvidar pues que si Gernika fue elegida como banco de pruebas, no lo fue por su famoso puente, sino porque se pretendía asestar un golpe de muerte a la causa de los vascos en su lucha.
De toda manera esto no es la primera vez que ocurre.
Alguien puede olvidar a la famosa Dama de Elche los problemas que hubieron para trasladarla de La Capital Oficial a su sitio de origen: Elche?.aunque supongo que está en Madrid de nuevo.
Y yo me pregunto. Si el Gernika se llamara Zarzuela verdad que nadie abriría la boca para buscarle un lugar de por vida?.

6 comentaris:

Miquel ha dit...

Sería lo lógico. Slaut

FG ha dit...

Lo cierto es que tienes toda la razón, porque es incompresensible que algo que pertenece a un lugar esté en todas partes menos precisamente ahí donde debería. No discuto que pueda trasladarse a otros lugares para que más personas puedan verlo, sin embargo también pienso que la mayor parte del tiempo debería estar donde merece por ser la que se representa.

Petonets

Josep ha dit...

Yo creo que deberia de ser deesta forma. Todo no claro, por esto de vez en cuanto hay una exposición importante que recorre los museos del mundo. Y también eligen los mejores.
Pero este sitio es muy especial. Yo pienso que los vascos se lo merecen. Por otra parte y sintiendolo mucho si el museo de Madride le interesa ya procurará tenerlo, ya. Mots petons FG.

Estic molt content de llegir-te.

Petons.

Josep ha dit...

Miquel, es que estamos hablando de un cuadro que para mi representa más que cualquier otro. Si, creo que un buen reparto seria lo justo. Y con esto no creo que se molesten ni los malageños ni los catalanes ni los parisinos.

Salut.

Mª Trinidad ha dit...

El Guernica, es más que un cuadro, es un símbolo, lo que ocurrió allí fueron asesinatos...Que no tendría que repetirse más nunca.
Y debe de estar en todo el mundo, en todos los museos siempre rodando, porque hay gente joven que no sabe lo que significa ese cuadro.

Lunes, 26 de abril de 1937, poco después de las cinco de la mañana. El cielo sobre Guernica está casi despejado, la borrasca de los últimos días se ha retirado por el golfo de Vizcaya. Sólo unos cuantos cirros reflejan los rayos del sol. El joven panadero Andoni Arzanegi ha dormido mal. Ha pasado la noche encima de los sacos de harina almacenados en el cobertizo detrás de su tahona, situada en la calle Goyen número 11. Estaba tumbado, dos de sus gatos le daban calor, y una y otra vez, el lejano ruido de cañones le arrancaba de su sueño. Pero al menos ha impedido que los ladrones se aprovecharan de la oscuridad para llevarse su harina. Los alimentos escasean en Guernica. Ya al principio de la Guerra Civil, en el verano de 1936, toda la región se había alineado con el Gobierno republicano. Pero ahora el ejército sublevado, encabezado por oficiales falangistas y nacionalistas, ha separado los territorios vascos del resto del país. Y el bloqueo empieza a surtir efecto.
Para comprar un kilo de café en Guernica
Un jornalero tendría que gastarse el sueldo de casi tres meses. Algunos carniceros han comenzado a sacrificar gatos y venderlos como conejos. La situación ha empeorado más con la creciente llegada de refugiados y soldados dispersos que se han retirado precipitadamente del frente y han ido hacia la ciudad. Hambrientos y con los uniformes andrajosos, cientos de ellos pasan el día en la plaza de la Estación. Invaden el Arrién y la Taberna Vasca, los dos mejores restaurantes de la ciudad, e interrumpen el baile vespertino en la plaza delante del colegio. De noche, cuando sopla el frío viento, buscan abrigo tras las lápidas del cementerio y hasta en el convento de monjas de Santa Clara. Ahora, Andoni Arzanegi tiene que constatar que también duermen en su Ford, un modelo de 1929 aparcado delante de la panadería. Han dejado sus fusiles, mochilas y cinturones de balas sobre el capó. Los exhaustos guerreros se han estirado sobre los asientos manchados con la sangre de sus camaradas heridos, para cuyo transporte requisaron el vehículo el día anterior. Diciendo maldiciones, Arzanegi tira el equipamiento al suelo y echa a los soldados del coche. Lo necesita para fingir que hoy es un lunes como cualquier otro. Primero conseguirá gasolina en el taller (a cambio de una tarta de manzana), después, como siempre, comenzará su ronda. 650 clientes están esperando el pan recién horneado. En la tarde de ese 26 de abril, un centenar de sus clientes estarán muertos.
Un petó Josep.

Josep ha dit...

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Mª Trini. El Gernika lo supera todo, y coincidimos que tendría que ser de forma que estubieracontinuamente o en forma prudencial en los mejores museos del mundo un tiempo. Yo me limito a estos dos solo pensando en que no se estropee. A veces se me ha ocurrido, para lo que dices de que todo el mundo deberia saber que pasó hacer reproducciones y muchas dosis de explicaciones.

Un petó.