dimarts, 24 d’abril de 2012

Luis Pastor - ¿Qué fue de los cantautores?




luis pastor





La canción "¿Qué fue de los cantautores?" recorre medio siglo de la canción de autor en España y sirve a Luis Pastor para reivindicar el tipo de composición que comenzó en los 60 y que, según su autor, se mantiene muy viva hoy. Hasta 106 personajes del mundo de la cultura y el espectáculo (entre ellos Pilar Bardem, Pepón Nieto, Miguel Rios o Rosendo) acompañan a Pastor en el videoclip de la canción que surgió en su día como un poema.


Los que tenemos una cierta edad, y vivimos en primera persona aquellos años en los que luchábamos contra el poder establecido de una dictadura, llenos de una fuerza vital  de un  verosímil  plan, proyecto y/o utopía, con el propósito de conquistar una sociedad más libre y apostando por la igualdad de todos los  ciudadanos que acudíamos a las salas de arte y ensayo, y el seguimiento a conciertos seudoclandestinos de los denominados CANTAUTORES, lo que se denominó canción protesta con canciones comprometidas, los que corriamos delante de un "gris".  Los que buscabamos noticias, sobre todo del extranjero.

 El arranque de la canción de autor en España se sitúa en el año 1956, cuando Paco Ibáñez, exiliado en París, decide ponerle música al poema La más bella niña, de Góngora. Medio siglo da para mucho y Fernando González Lucini lo resume en más de mil páginas en...Y la palabra se hizo música (Fundación Autor), dos volúmenes redactados con aires enciclopédicos que van de Paco Ibáñez a Javier Álvarez o Albert Pla, ordenados por áreas geográficas.
Seria muy largo de contar las historias de los cantautores españoles o fuera de España de aquellos tiempos. Ahora solo voy a hablar de los que, por ser de aquí, eran los que más  podía seguir. El fenómeno de la ‘Nova Cançó’[nueva canción] se enmarca dentro del conjunto de iniciativas encaminadas a la recuperación de la lengua y la cultura catalanas que surgen en Cataluña al principio de la segunda mitad del franquismo –en las postrimerías de los 50 y, sobre todo, a inicios de los 60]. Entre los proyectos culturales que coinciden con la ‘Nova Cançó’, sobresalen la revista ‘Serra d’Or’, de 1959; el sello discográfico Edigsa, la entidad Òmnium Cultural, la revista infantil ‘Cavall Fort’ –los tres de 1961– y Edicions 62, cuyo nombre ya indica el año en el que nació.


Entre los precedentes de la ‘Nova Cançó’[nueva canción], prevalecen la tarea de difusión y traducción del cantautor francés Georges Brassens llevada a cabo por el escritor Josep Maria Espinàs a finales de los 50 El artículo ‘Ens calen cançons d’ara’ [Necesitamos canciones de ahora], que Serrahima publicó en 1959 en ‘Germinabit’, embrión de ‘Serra d’Or’, es considerado el manifiesto fundacional de la ‘Nova Cançó’; el abogado pedía que los músicos catalanes compusieran canciones en catalán a pesar de los ‘momentos difíciles’ que atravesaba la nación. Paralelamente, también en 1959, el cantautor valenciano Raimon, que desconocía la campaña, componía la mítica ‘Al vent’. El llamamiento aglutinó enseguida a autores e intérpretes: tras el éxito de los primeros recitales conjuntos de 1961 en el Centre Comarcal Leridano de Barcelona, Miquel Porter, Remei Margarit y Espinàs fundaron ‘Els Setze Jutges’ [los dieciséis jueces]. En 1962, Els Setze Jutges adoptaron nombre y favorecieron el debut de Raimon.


Al grupo de intelectuales inicial se añadieron los cantantes catalanes, valencianos o baleares que despuntaban; fueron, en este orden, Delfí Abella, Francesc Pi de la Serra, Enric Barbat, Xavier Elies, Guillermina Motta, Maria del Carme Girau, Martí Llauradó, Joan Ramon Bonet, Maria Amèlia Pedrerol, Joan Manuel Serrat, Maria del Mar Bonet, Rafael Subirachs y, en 1967, Lluís Llach, el decimosexto y último ‘jutge’ [juez]. Tal como habían previsto, los pioneros se retiraron a medida que algunos de los nuevos miembros, ya profesionalizados, se daban a conocer con el apoyo del colectivo e iniciaban carreras en solitario. Alcanzarían una gran popularidad –y, en algunos casos, repercusión internacional– Pi de la Sierra, Motta, Maria del Mar Bonet, Llach y, sobre todo, Serrat.


A pesar de las dificultades de edición y difusión impuestas por el franquismo, la ‘Nova Cançó’ se convirtió en un auténtico fenómeno de masas a partir de sus primeros discos, de 1962; el primero fue ‘Espinàs canta Brassens’. También desde el primer momento se manifestó en géneros diversos y en dos tendencias diferenciadas: por un lado, la canción de autor, protestataria o folk; por el otro, la popular, bailable o ‘profesional’, sin connotaciones políticas. La primera canción protesta en catalán fue ‘A la vora de la nit’ [En el límite de la noche], de Espinàs, que en 1963 ganó la primera edición del Premio del Disco Catalán. El mismo año Raimon y Salomé ganaron el 5º Festival de la Canción Mediterránea, retransmitido por la televisión y la radio públicas españolas, con una canción en lengua catalana, ‘Se’n va anar’ [Se fue].
La ‘Nova Cançó’ recibió otro empuje mediático a partir de 1964 gracias a ‘Radioscope’, un programa dirigido y presentado por el radiofonista Salvador Escamilla y difundido por las emisoras catalanas y baleares de la SER. El espacio dio a conocer a Serrat, que se convertiría en el decimotercer ‘juez’ en 1965. De manera simultánea al avance de ‘Els Setze Jutges’, aparecieron dos figuras importantes del movimiento: el mallorquín Guillem d’Efak y la barcelonesa Núria Feliu. D’Efak fue el primer artista editado por la nueva discográfica Concèntric, creada en 1965 por un grupo liderado por Ermengol Passola como escisión de Edigsa, el otro gran sello del movimiento, presidido por Josep Espar Ticó. Concèntric fue el caldo de cultivo del local barcelonés La Cova del Drac, otro de los altavoces del fenómeno.



La proyección exterior de la ‘Nova Cançó’ se inició en 1966. Una de sus voces más distintivas, Raimon, actuó en el Olympia de París; la grabación del concierto consiguió el Premio Francis Carco al mejor cantante extranjero de la Academia del Disco Francés. Poco después, el cantautor ofreció un recital ante más de 4.000 personas en el Instituto Químico de Sarrià, el primer acontecimiento masivo de la ‘Nova Cançó’.  Tampoco quiero olvidar a Lluis Llach en el Olimpia de Paris.También en 1966, ‘Els Setze Jutges’ –entonces 13– cumplían cinco años con la edición de su único disco colectivo, ‘Audiència pública’, y con la incorporación de Maria del Mar Bonet, la decimocuarta ‘jueza’.
Al año siguiente, Serrat conseguía, por primera vez, que una pieza en catalán, ‘Cançó de matinada’ [Canción de madrugada], fuera la más radiada en toda España, debutaban Llach y el valenciano Ovidi Montllor y la internacionalización del movimiento se reafirmaba: un grupo de cantantes lo representaban en el primer Mercado Internacional del Disco y la Edición Musical (MIDEM) de Cannes, Núria Feliu actuaba en Nueva York y Raimon participaba en Cuba en el I Encuentro Internacional de la Canción Protesta. Con la circunstancia de que, con Subirachs y Llach, ‘Els Setze Jutges’ ya eran 16, un concierto colectivo los reunió por primera y única vez.

La música de Serrat, Raimon y Luis Lach han logrado popularizar a Miguel Hernández, Antonio Machado, Miquel Marti i Pol,  Màrius Torres (Cançó a Mahalta), Pere Quart (Corrandes d'exili), Joan Fuster (Criatura dolcíssima), Josep Maria de Sagarra (Vinyes verdes vora el mar), Joan Salvat-Papasseit (La casa que vull), Josep Maria Andreu (Temps i temps) y Constantin Kavafis (Itaca),
Las Palabras para Julia de Goytisolo siguen sonando sobrecogedoras en la voz de Paco Ibáñez que  estuvo ligada al activismo antifranquista, a la denuncia de la situación de los colectivos más desfavorecidos (campesinos, obreros, emigrantes), a la reivindicación cultural popular, al rescate de poetas prohibidos por el régimen de Franco, así como a poetas regionales, y, dependiendo de la región, al rescate de lenguas prohibidas y dialectos soterrados por el régimen bajo la idea de la España única. dialectos que su misma gente no la ha querido. Otra canción fantàstica del poeta Cernuda, cantada por Paco Ibañez  es, - La poesia es un arma cargada de futuro.
Creo que me podría extender mucho más. Aunque   no quiero olvidarme de Victor jara, ni sobre todode Luis Pastor
En muchas ocasiones me he preguntado Que fué de los Cantautores?, y buceando en la red me he encontrado con la respuesta:


Qué fue de los cantautores



Éramos tan libertarios,

casi revolucionarios,

ingenuos como valientes,

barbilampiños sonrientes

—lo mejor de cada casa—

oveja negra que pasa

de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
era la nueva canción.


Éramos buena gente,

paletos e inteligentes,

barbudos estrafalarios,

obreros, chicos de barrio,

progres universitarios,

soñando en una canción

y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.


Aprendiendo a compartir

la vida en una sonrisa,

el cielo en una caricia,

el beso en un calentón.

Fuimos sembrando canciones

en esta tierra baldía

y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.

Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.


Patriotas de bandera,

españoles de primera,

de la España verdadera

aquella tan noble y fiera

que a otra media asesinó

brazo en alto y cara al sol

leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.


Toreando en plaza ajena

todo cambió de repente

los políticos al frente

de comparsa y trovador.

Se cambiaron las verdades:

“tanto vendes tanto vales”.

Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de honor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.


¿Qué fue de los cantautores?

preguntan con aire extraño

cada cuatro o cinco años

despistados periodistas

que nos perdieron la pista

y enterraron nuestra voz.

Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:


algunos son diputados,

presidentes, concejales,

médicos y profesores,

managers y productores

o ejerciendo asesoría

en la Sociedad de Autores.

Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.


Jóvenes que son ahora

también universitarios,

obreros, chicos de barrio

que recorren la ciudad.

Un CD debajo el brazo,

la guitarra en bandolera,

diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.


¿Y mujeres? ni se sabe.

Y sobre todo si hablamos

de las primeras gloriosas

que tuvieron los ovarios

y el coraje necesarios

de subirse a un escenario

de aquella España casposa.


¿Qué fue de los cantautores?

aquí me tienen señores

como en mis tiempos mejores

dando al cante que es lo mío.

Y aunque en invierno haga frío

me queda la primavera,

un abril para la espera
y un “Grândola” en el corazón.


¿Qué fue de los cantautores?

aquí me tienen señores

aún vivito y coleando

y en estos versos cantando

nuestras verdades de ayer

que salpican el presente

y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.


¿Qué fue de los cantautores?

De los muchos que empezamos,

de los pocos que quedamos,

de los que aún resistimos,

de los que no claudicamos.

Aquí seguimos,

cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.


Siete vidas tiene el gato

aunque no cace ratones.

Hay cantautor para rato.

Cantautor a tus canciones.
zapatero a tus zapatos

7 comentaris:

Miquel ha dit...

aquello se perdió...y hoy no está de moda...el sistema ganó la partida y hoy podemos admirar el futuro desde la perspectiva de un tunel de metro....salut

censurasigloXXI ha dit...

Pues no hay cosas que reivindicar ahora, amigo Josep!
estamos todos demasiados cómodos y los que no lo estamos, pues cerramos la boca por temor, a mí me lo dirán que han censurado los blogs por decir que no me gustan las fiestas de los pueblos...

Un beso.
Soc Verónica.

Montse ha dit...

No recordaba que "Se'n va anar" fuese tan antigua, del año 63. Y qué bonita "Cançó de matinada", aún se me pone la piel de gallina cuando escucho esas primeras canciones de Serrat. Lluis Llach también me gustaba, pero la sencillez de las letras de Serrat me llegaban más.

Un gran poema el de Luis Pastor, pero como dice Miquel, ahora no están de moda. Y falta que haría que fuese así, y nos sacudieran un poco a ver si reaccionábamos.

Un petó.

Josep ha dit...

Miquel, si como dices, y es posible que tengas razón, todo esto está pasado de moda creo que en esta negación damos todo nuestro poder al sistema y así seguimos transitando ese bucle tan peligroso y desenfrenado.

salut.

Josep ha dit...

Verónica, no sabia nada de tu blog. Te escribiré para que me expliques que ha pasado. Y te anticipo que no podemos tolerar que nos pase esto sin motivo. Tu eres una persona sumamente educada y respetuosa, y por este motivo tan estupido no lo pueden hacer.
El sistema nos ha adoctrinado y nosotros obedientemente hemos aprendido que lo que vemos fuera, a nuestro alrededor no tiene nada que ver con nosotros, la imagen que nos ofrece el mundo es una realidad ajena a nosotros. Creyéndonos esta mentira nos hemos desprovisto de nuestra responsabilidad, de nuestro poder y en definitiva de nuestra divinidad. "la crisis es la culpable de todo, la sanidad, la educación, la economía, el modelo de estado, todo.. todo se viene abajo, parece mentira como el gobierno no hace nada. Protestemos, reivindiquemos, chillemos!", pero no nos quedemos como unos esclavos.

Un petó.

Josep ha dit...

Montse, conocí a Serrat antes de que cantara, eramos dos crios que coincidimos en un bar musical de Gràcia. Solo esto. Serrat me ha emocionado siempre. Para mi escucharlo aun es enamorarme. Lluis Llach también me emociona aun ahora, pero es diferente, por él he corrido delante de un gris, fui al Palau el Gener del 76, y aun me explota el corazón de rabia con Campanadas a morts.
Me duele reconocer que tu y Miquel teneis razón. Aun pienso en el Mayo del 68, que quieres que te diga.

Un petó.

Mª Trinidad ha dit...

Muy bueno este post, como todos los tuyos querido Josep, ahora que es cuando hay que protestar más, ya no quedan o se han vuelto más conformistas.
Un abrazo y muchas gracias Josep.