dimarts, 1 de novembre de 2011

el paro, la marginación, el papel de los ancianos





Hace pocos minutos estaba leyendo  un artículo semanal que nos regala mi buen amigo  Ramón del blog  elfardemaians. Su blog es sencillamente recomendable, ya sabeis que no acostumbro a aconsejar, pero esta "vez juego a ganar".  Hoy habla de una gran película donde el  paro, la marginación, el papel de los ancianos en una sociedad que los desprecia son sus argumentos.

Al leer el papel de los ancianos enseguida me he acordado de mi madre; la cuidaba más mi mujer que yo, por tener que estar ingresado en un hospital. Como tantos otros la pobre mujer ni siquiera sabía muy bien quien la cuidaba; cuantas cosas para contar, y cuanta tristeza… pero bueno no es solo de mis pensamientos de los que quiero hablar.
Hoy también recordé este escrito que leí en una ocasión en la contraportada de una revista de enfermería del hospital Clìnic de Barcelona. Espero que os emocione tanto como a mí.

¿Qué veis, qué pensáis cuando me estáis mirando?: Una anciana decrépita y obtusa. Con los ojos perdidos, que toma su comida y nunca responde. Cuando alzáis la voz diciéndome: me gustaría que lo intentaras.....
Os diré quién soy, mientras permanezco aquí sentada, inmóvil, mientras me levanto siguiendo vuestro mandato y como, según vuestro deseo.
Soy una niña de diez años, con papá y mamá, hermanos y hermanas que se quieren los unos a los otros. Pronto una novia de 20 años, cuando mi corazón dio un salto recordando las promesas que juré cumplir. Con 25 tuve mis propios niños que precisaron de mí para construir un hogar seguro y feliz. A los cincuenta, de nuevo, nuevos niños corretearon sobre mis rodillas.
Pero los días oscuros se ciernen sobre mí con la muerte de mi hombre. Miro al futuro y me encojo de temor. Los jóvenes de mi familia están todos muy ocupados en sus asuntos. Y pienso en los años de amor que he conocido. Ahora soy una mujer vieja y la naturaleza es muy cruel. (...)
El cuerpo se resiente, la gracia y el vigor se han ido... Ahora sólo hay una piedra donde antes había un corazón.
Pero debajo de esta vieja carcasa una joven adolescente aún alienta. Y ahora, de nuevo, mi castigado corazón renace. Recuerdo las penas, recuerdo el placer, de nuevo amo y vivo otra vez, y pienso que los años son demasiado pocos, han pasado demasiado deprisa. Y acepto el hecho de que nada durará.
Por tanto, abrid vuestros ojos, enfermeras, y mirad. No soy una vieja decrépita, ¡miradme de cerca, vedme...!

Poema publicado en la Gaceta del Hospital Guy de Londres. Está escrito por una anciana internada en la zona geriátrica, considerada como incapacitada para leer y escribir por sus cuidadores, el original fue hallado en su taquilla después de su muerte. Tomado de Alborch, C (1999)




Permitidme añadir esta poesía de Walt Whitman  sobre el paro y  la marginación de la que nos habla Ramón, aunque sea una utopía, o no....


NO TE DETENGAS
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas ...

12 comentaris:

Eastriver ha dit...

Josep, me parece emocionante la carta que nos traes. Miradme, vedme... es como si gritara, miradme, que soy vosotras mismas.

Cuando joven trabajé en un instituto de un pueblo. Cuando pasaba por delante del cementerio no podía evitar leer una redondilla sorprendente: "Esta verdad que oirás, no la pongas en olvido, como como tú eres yo he sido, como yo soy tú serás". Me quedaba estupefacto cada vez que lo leía, pero no podía evitar leerlo. Porque la muerte es eso: una estación que nos espera a todos. Pues bien, la ancianidad es lo mismo: una estación, un futuro. Ni más ni menos. Forma parte de nosotros mismos. Existe, sin embargo, una diferencia fundamental: a los muertos puedes no querer mirarlos, es lícito y no molestas a nadie. Pero a los ancianos debes mirarlos, porque todavía persisten, y por muchos años, en esta misma dimensión nuestra. Con nuestras mismas necesidades, con nuestros mismos deseos, con los mismos temores, con idénticos sufrimientos. Por eso es emotiva la carta que nos traes, porque todos y cada uno de nosotros podría escribirla el día de mañana.

Josep, me honora que hables de mí en tu post. Y me consuela una cosa, te cuento. Cuando escribí la entrada la dejé leer, antes de ponerla, a gente de mi entera confianza. Y me dijeron: pero no dices que se trata de una comedia, o incides poco en ello, probablemente sería interesante que lo dijeras. Lo medité y al final opté por dejarlo tal como estaba. Porque lo de menos era la comedia: lo de más el tema de la ancianidad, que es lo que de verdad me emocionó en esta película, y supongo que por este motivo ha pervivido en mi memoria.

Una abraçada molt forta. Amb afecte i admiració.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Me ha parecido fascinante l escrito de la anciana, me ha llegado al corazón, a veces pienso lo mismo que ella.El poema tambien es precioso Josep, una abraçada ben forta.

Josep ha dit...

Muchas gracias Ramon, Desde hace muchos años he tenido bien claro el tema de la vejez y de la muerte, asi como la jubilación, porque pienso exactamente como tu. Creo que la gente ha de empezar a cambiar de mentalidad ya en la jubilación. Yo pensaba Hacerlo a partir de menos dos años, pero ya sabes que se fastidio todo. Si no te preparas la jubilación acabas mirando obras o jugar a cartas en el bar del barrio. Si no te preparas la vejez igual.(Yo me resisto a ir tres meses a cada casa). Y por supuesto la muerte ya sabes que no me da ningún miedo. Son cosas de la vida y si no las programas te das un susto de muerte, jeje!
Ramón, tu entrada es extraordinaria y yo solo tuve que subir al carro de ella.
Una abraçada ben forta per a tu.

Josep ha dit...

Hay muchas cosas que nos unen Geni, creo que es por la enfermedad. Yo me paso muchos ratos hablando con mi enfermera, porque es un tratamiento que ella tiene que estar alli.
Y es cierto amiga mia, mi enfermera no porque me conoce, pero el resto de la gente no sabe nada de uno, y te ven y les dirias muchas cosas y te callas porque no lo entenderian, no somos viejos ni chocheamos, aun pensamos Geni, aun pensamos..quizas más que ellos.
Un beso querida amiga.

Alonzo ha dit...

Un escrito bien acabado, me gusta la fluidez como narra.


Un saludo,

Mª Trinidad ha dit...

bueno un poco sabes cosas mías y lo que pienso.
Es muy triste y muy fuerte los sentimientos que emanan de este post querido Josep.
Casi me he quedado sin palabras y sabes que tengo mucho vocabulario...
Un abrazo y un beso a tí y a tu sra. Mª Rosa.

Montse ha dit...

Muy, muy emotivo. Cuidé de mi suegra. enferma de alzheimer, en los últimos meses. Su doctora me dijo en una ocasión "Aprovecha y disfruta el tiempo que te queda porque no te darás cuenta y estarás como ella". Esa frase se me quedó grabada, realmente el tiempo pasa muy deprisa y una vejez así me asusta. Un saludo.

Isabel ha dit...

Bueno, pues a mi si me has emocionado, has contado un poco la historia de mi madre, que ahora tiene demencia senil, cuidó de todos nosotros y de sus nietos después, y por su puesto de mi padre, y cuando él murió, empezó a pegar el bajón, y ahora es como una niña, es incluso feliz, y yo intento cuidarla, como ella hizo conmigo, incluso a veces, le tengo que regañar, está muy arropada por sus hijos, y yo que soy la que vivo con ella, espero darle todo el cariño que se merece hasta el último dia de su vida (que espero que esté muy lejos).
Un beso

Josep ha dit...

Hola Montse. A mi también me asusta y mucho, sin embargo en la muerte ni siquiera pienso en ella. Esta frase tan lapidaria de la doctora no es demasiado positiva que digamos, pienso que no forzosamente tengas que acabar igual que tu suegra. De todas formas yo intento memorizar para controlar mi memoria.
Saludos.

Josep ha dit...

Isabel, siento haberte puesto así. Es verdad que he contado la historia de tantas personas que se encuentran como tu madre. Es muy dificil todo esto. Las familias lo pasan muy mal.
Un abrazo.

Diana Puig ha dit...

Josep, realmente es duro leerlo pero también es necesario, ves a un viejo y crees que lo ha sido siempre, no piensas que también fue joven, que también tuvo aspiraciones, que seguro que no fue tan diferente a ti, porque las etapas antes o después has de pasarlas, vivirlas...Un abrazo amigo.
didi.

Josep ha dit...

Didi, es verdad, es duro pero necesario. En la poesía hay una estrofa que me gusta especialmente...

No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
Un beso amiga.