diumenge, 18 de setembre de 2011

ilusiones ópticas y de cómo nos pueden hacer comer de más o de menos.




Dando una “vuelta” por internet  me ha llamado la atención este escrito. No dice  quien es el autor, es una pena porque me hubiese gustado decirle que aunque todos sabemos como funcionan las ilusiones ópticas, no me había detenido nunca a pensar que también funcionan  para lo que el explica. Felicidades para quien lo haya escrito. Si queréis leerlo…

Pasado el verano todos suelen hacer buenos propósitos. Los gimnasios tienen un gran número de nuevos clientes decididos a mantenerse en forma, y ​​se dispara el número de personas que empiezan una dieta para contrarrestar los excesos que hemos hecho durante las vacaciones. Después ya veremos cuánto tiempo duran las buenas intenciones, pero, al menos en el tema de las dietas, vale la pena tener presente algunos descubrimientos que se han hecho sobre la psicología de los humanos a la hora de comer.

En realidad son cosas que muchos ya hemos visto o experimentado como curiosidades pero que nunca hemos pensado que tuvieran aplicaciones en la vida real. Y el caso es que si que tienen. Y muchas. Hablo de las ilusiones ópticas y de cómo nos pueden hacer comer de más o de menos.

Muchos habréis visto figuras de aquellas en que dos líneas iguales nos parecende tamaños diferentes en función de cómo acaben. Hace gracia, pero nada más. Pero al revés también funciona la ilusión. Cosas de la misma medida nos pueden parecer diferentes. Por ejemplo, si tomamos dos vasos con la misma capacidad, pero con diferente forma, siempre nos parecerá que el más alto contiene más líquido. Esto es una ilusión tan fuerte que terminó con un escándalo en el Qwest Field, un estadio de fútbol y de fútbol americano que hay en la ciudad de Seattle.

Hace unos meses se hizo una promoción. Podías elegir comprar cerveza en vasos de plástico de dos tamaños. Los grandes, de 20 onzas y los pequeños de 16. (Los americanos utilizan diferentes tipos de onzas, y unas sirven para medir volumen). Como es normal, el vaso grande era más caro, concretamente 1,25 dólares. Ningún problema hasta el día que alguien decidió volcar el contenido del vaso pequeño en el vaso pequeño y encontró que en realidad... contenían exactamente el mismo volumen! (Aquí lo podéis ver en video). 

El engaño (o el error) es fácil porque aparentemente los vasos son bastante diferentes. Uno es mucho más alto y por tanto debe contener más líquido. Pero todo ello no es sino una ilusión óptica al igual que las líneas de tamaño igual pero que parecen diferentes. Lo que esto nos dice es que en realidad somos muy malos a la hora de calcular qué cantidad de alimento ingerimos. Siempre decimos que los restaurantes caros tienen un gran plato con una miseria de comida en medio. En parte debe ser cierto, pero hay que tener presente otra ilusión óptica. Dos círculos iguales nos parecen diferentes si están rodeados por otro círculo un poco más grande o mucho más grande. En un plato grande la misma cantidad de comida nos parece más pequeña. 

Hay más cosas que tienen que ver con la psicología de la comida. Por ejemplo, cuanto más caro sea, tendremos tendencia a comer más. Pensamos que no, pero cuando se hacen experimentos se ve que para una misma comida (pizza eneste caso) quienes pagaban más comían más cortes que los que tenían una oferta del 50% de descuento. Un fenómeno del que no eran conscientes pero que cuando se grababa lo que hacían en el restaurante resultaba evidente. Por eso hay restaurantes con barra libre. Pagas un precio y puedes comer tanto como quieras. Parece que debe ser muy barato y ruinoso por el restaurante, pero la mayoría tenemos tendencia a comer menos... ya que nos parece barato.

Tampoco somos muy (de hecho nada) hábiles calculando calorías. Se ha visto que instintivamente damos mucho valor a las calorías de platos pequeños. Miremos el azúcar del café y lo sustituimos por sacarina, pero no tenemos muy en cuenta las calorías del plato principal, que hacen que el efecto del café sea irrelevante. Y basta con considerar un alimento "bajo en calorías" como para inmediatamente comer más cantidad. Al igual que si nos dicen que es un alimento "natural" o "saludable". Una simple palabra hace que comamos más.

Y lo mejor de todo es que ni nos damos cuenta y si nos lo dicen, habitualmente lo negamos. Pero identificar el problema es el primer paso hacia la solución, por lo tanto una buena estrategia para controlar el peso podría ser: Olvida las dietas. Limitate a comer variado y equilibrado... pero compra una vajilla con platos más pequeños. Así, la misma cantidad de comida te parecerá más grande y, inconscientemente, quedarás satisfecho antes! Como dijo alguien, la mejor dieta es la que no eres consciente de estar haciendo.

13 comentaris:

APU ha dit...

Hola!
He actualizado el logo. Ahora reivindica la conservación del legado romano. Se hace extensible a todos los hallazgos pasados , presentes y futuros.
Además os paso un enlace viquipèdia sobre la vil·la romana de la Sagrera.

http://ca.wikipedia.org/wiki/Vil%C2%B7la_romana_de_la_Sagrera

Gracias por colaborar.
Un saludo.

http://veodigital.blogspot.com/2011/09/barcelona-debe-preservar-la-villa.html

Miquel ha dit...

Curioso el hecho, pero los americanos son expertos en estos métodos. Salut

Hada Isol ♥ ha dit...

Esto es como cortar las galletitas en varios pedacitos y esparcilos en un plato asi de la sensación de estar desayunanado más galletitas,pues da algun resultado,igual con platos más chicos como mejor que antes cantidades más sanas pero no logro un peso sano aun,que increible es nuestro cerebro,que podamos engañarlo a conciencia me encanta,un abrazo!

Vicent Maganer Ripoll ha dit...

Si que es cert això de que en el menjar hi ha psicologia, de manera que jo he aplegat a beurem una botella d'aigua abans de sopar quan era a règim i gràcies a això, evitava els aliments mes pesats.
Un abraç!

Mª Trinidad ha dit...

Siempre hay cosas sorprendentes, el caso es engañar al personal, un abrazo Josep.

Josep ha dit...

APU, me parece una buena idea, yo también lo pondré.
Saludos.

Mª Trinidad ha dit...

Mi comentario anterior no está Josep, abrazos

Josep ha dit...

Miquel, los americanos siempre nos llevan 4 lunas de ventaja.
Saludos.

Josep ha dit...

Isol,aparte de que tienes razón te diré una cosa; me gustaría saber engañar al cerebro para tener 25 años.
Un beso.

Josep ha dit...

Vicent, pues no es mala idea la que comentas, está muy bien.
Una abraçada.

Hada Isol ♥ ha dit...

Jajajajajaja! yo igual!!!!!!!!!!!!!!!

APU ha dit...

Hola!
Tenemos dos nuevos blogs colaboradores para añadir a la lista.

"Barcelona debe preservar la villa romana de La Sagrera"

16 Esfera Wifi
http://esferawifi.blogspot.com
17 El Rincón de Anna
http://ajorbaricart.blogspot.com

Muchas gracias por colaborar. Un saludo.

Franziska ha dit...

Hola, soy Franziska ¿puedo dejar un comentario? Es curioso pero yo conocí a una persona que se engaña con las pequeñas cantidades. Se podía comer un kilo de higos pero jamás los veía todos juntos en su plato porque se los iba comiendo de uno en uno. Con cualquier fruta hacía lo mismo y, lo más curioso, era que no era consciente de lo que hacía.

Un abrazo. Franziska