dilluns, 16 de maig de 2011

las termitas

A raíz de la propuesta de “Democracia Real Ya” de manifestar el descontento y la necesidad de hacerse oír, resurge la vieja ley que reza: “Aquí no cambia nada si no lo haces cambiar”.



La sociedad se enfrenta a un desastre contrarreloj similar a estas catástrofes naturales con las que convivimos en las que una catedral, que ha costado siglos poner en pie, se derrumba en cuestión de segundos. El Estado del bienestar no contaba con la desafección de sus hijos que, seguros en la siesta del ecosistema que no contempla el hambre dentro de sus fronteras, o anonadados por el hipnótico espectáculo cibernético que proporciona una realidad virtual mucho más interesante de habitar que la real, lo dejaron en el abandono como los juguetes cuando pasa el entusiasmo que proporciona la euforia festiva.


Los visionarios de la Nueva Era se nutren de este sueño y, conscientes de la confusión y de que los empleados son poco beligerantes, proponen sin disimulo la sociedad del éxito, el retorno a la aristocracia. A los pobres se les llama “perdedores” y se les hace merecedores de su suerte.


La cuestión es cómo se articula la palanca que mueve el cambio de la calle a las instituciones porque esos conservadores, neocons, liberales, de centro, neofranquistas, xenófobos, patrioteros, y demás especies concentradas en partido único, saben cómo usar su fuerza dentro y fuera de las instituciones, dentro y fuera de las reglas del juego y también que no hay que faltar a la cita electoral, y no faltan. Como termitas, se lo comen todo, se lo quedan todo.


Luego será tarde.




via publico
fotos tomadas del blog "que?"

2 comentaris:

Miquel ha dit...

Insisto : los partidos han hecho la inversa, o sea, te dicen que te explicaran el programa después de las elecciones, cuando debía de ser antes. Con lo que ya nos podemos ir preparando.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Democracia real ?
no saben ni lo que es, vaya país !
Ya podemos ir pidiéndola que no nos hacen ni caso.
Una abraçada estimat Josep.