dimecres, 23 de març de 2011

abre la puerta.


El síndrome de Down es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos

Este error congénito se produce de forma espontánea, sin que exista una justificación aparente sobre la que poder actuar para impedirlo. No hay que buscar culpables.

Cuarenta y cinco puertas que se abren. Cuarenta y cinco personas que acceden a una sociedad respetuosa y justa...

Este pasado lunes se celebró el Día Mundial del Síndrome de Down, una cita que reivindica el derecho fundamental a la integración y el respeto a todas las personas que sufren la trisomía del cromosoma 21 -de ahí que el día se celebre el día 21 del tercer mes del año-.
Es triste que, en una sociedad que se supone avanzada, sigamos reivindicando la normalización de una situación a todas luces injusta. Porque no debemos olvidar que hablamos de personas, cuya capacidad intelectual no debiera suponer una traba para su integración social.
Una vez más, la tópica frase 'la sociedad avanza que es una barbaridad', pone de manifiesto lo injusto del progreso, que sigue dejando de lado a su parte más sensible y débil, marginando por defecto a quienes tienen mucho que aportar, pero a los que no les damos ni la más mínima opción.
Hoy es el día para poner a estas personas en valor... Abramos la puerta. Empecemos a cambiar las cosas de una vez.


Si alguien no anda al mismo compás que sus compañeros, quizás es porque percibe el sonido de otros tambores


12 comentaris:

María ha dit...

Hace tiempo que vengo pensando hacer un post dedicado a estas personas, y mira por donde parece que hemos tenido telepatía, aunque no sabía que el lunes es el día internacional del Síndrome Down, por lo que, si dispongo de tiempo, quizá aproveche lo que en mi mente desea escribir sobre ellos, y es que últimamente, debido a circunstancias de mi vida, en los últimos meses me relaciono con estas personas, y tengo que decirte que son encantadores, y muy cariñosos, además, les hay muy inteligentes, y ellos están integrados y realizan trabajos y actividades.

Gracias Josep por este post, de verdad que parece que nuestros pensamientos se han cruzado sobre estas personas tan encantadoras, y ójala disponga de tiempo para dedicarles el post que vengo pensando desde hace tiempo.

Un beso.

Miquel ha dit...

Un buen artículo...

Vicent Maganer Ripoll ha dit...

Quizás, en un futuro próximo, estas alteraciones se puedan corregir mediante las nuevas tecnologias de celulas madre, mientras el individuo esté en el viente de la madre.
De momento, nos toca a nosotros inyectarnos una base de respeto.

Diana Puig ha dit...

Son personas muy especiales, ese cromosoma de más que tienen siempre he pensado que es todo cariño y amor, son personas que dan continuamente sin esperar nada, tuve la oportunidad de coincidir en unas prácticas con personas que tenian como yo siempre les llamo un exceso de humanidad y me di cuenta de lo pobres, ignorantes y vacios que somos aquellos que nos falta ese cromosoma.

Abrir una cuántas puertas nos haría falta Josep.

Un abrazo amigo mío.
didi.

Josep ha dit...

Muchas gracias a ti, Maria por tu comentario.
Si te relacionas con ellos y deseas escribir, te animo a que lo hagas. Yo lo haría más extenso, pero solo conozco a una persona.
Claro que si, ellos tienen una gama completa de emociones y actitudes; son creativos e imaginativos al jugar y hacer travesuras; y al crecer llegan a tener una vida independiente.
Un beso.

Josep ha dit...

Hola Miquel. Me gustaría saber mucho más, par saber explicar que existe una gran variedad: en personalidad, estilos de aprendizaje, inteligencia, apariencia, obediencia, humor, compasión, congenialidad y actitud entre los niños con Síndrome de Down. De todas estas virtudes me quedo con la que no he dicho. Humanidad.
Una abraçada.

Josep ha dit...

Hola Vicent. Seguro que será en un futuro muy proximo tal y como dices. Yo también confio mucho en las células madre.
También te apoyo en lo que dices del respeto. Es fundamental.
Mucha gente tendría que mentalizarse y entender que tener un hijo con Síndrome de Down no es un castigo ni un estigma, es simplemente un trastorno generado por la naturaleza. Por lo que, estos niños no deben de ser aislados porque esto disminuye sus posibilidades de desarrollo e integración sociolaboral a través de cursos especiales o programas de inserción laboral, entre otros.
Una abraçada, amic.

Josep ha dit...

Hola Didi. Tienes toda la razón en tu comentario.De la misma forma que no hay dos personas iguales a pesar de que todas tengamos 46 cromosomas; tampoco hay dos personas con síndrome de Down iguales aunque ambas tengan 47. Su desarrollo, sus cualidades, sus problemas, su grado de discapacidad van a ser muy distintos, pero aun siendo distintos son iguales en cuanto a humanidad.
Al niño que conocemos, vemos que criarlo es un conjunto de gozos y recompensan inimaginables. Este niño enseña a sus padres que aprendan a disfrutar los logros más mínimos.
Por lo general estos niños son plácidos, agradables y rara vez lloran o se quejan.
Tu explicación me ha gustado mucho, amiga mia.
Un beso.

zel ha dit...

Ai, jo en conec, angelets sense ales, però igualment els les podem oferir, les nostres els fan volar lliures. Gaudint de les petiteses.
Humanament tendre, gràcies per recordar-los.

josefina ha dit...

Esta frase me ha gustado un montón, "Si alguien no anda al mismo compás que sus compañeros, quizás es porque percibe el sonido de otros tambores"
El video una preciosidad, he conocido personas con este síndrome y encuentro que son majísimas.
Gracias Josep, por tu labor.
Un beso

:) ha dit...

Preciós article!
I jo deixo dues pregunta en l'aire...Què és normal i què no ho és? Qui posa el tall de lo acceptable o no acceptable?...
Una araçada!

Josep ha dit...

:) Ho sento molt, creu-me, no se com puc contestar a la teva pregunta, només se que son autèntics angelets. Si serveix d’alguna cosa diré que jo en conec un d’ells ben a prop.

Una abraçada.