dilluns, 28 de febrer de 2011

dos noticias


Tumba donde descansa el poeta


Hace varios días, leí  dos noticias que me llamaron mucho la atención.  No  me refiero a la subida del precio de la gasolina,  el hambre en el mundo, o que  traje se pondrá el señor  Camps para celebrar su próxima victoria electoral.
Bien, la noticia es que el Tribunal Superior de Justicia ha denegado la cancelación de la pena de muerte del poeta Miguel Hernández, por entender que la Ley de la Memoria Histórica ya anulaba las sentencias de muerte por motivos políticos o ideológicos.

Si, así me encontraba yo, pensando lo jodido que resulta negarle a un muerto la razón.  En casos como  este,  quisiera saber buscar por los rincones legales  el motivo  por lo cual  se impide reconocer que los fascistas eran unos asesinos.  Recordé que un  amigo de mi familia yace en una fosa común, desde que lo fusilaron el mismo año que al poeta, junto con varias decenas más. Éste amigo de la familia, que no era poeta, no era intelectual, y por no pegar, parece ser que no había pegado un tiro en toda la guerra, creyó en el bando que anunciaba a bombo y platillo la amnistía para los sindicalistas una vez acabada la guerra.  Dicho señor se presentó en la comisaría y ya no salió hasta unas semanas más tarde, encima de  un camión junto a otros, en dirección al “Camp de la Bota” o a la pared del cementerio (que era donde los fusilaban, supongo que por cercanía al cementerio o por vergüenza cristiana).  España es un país de crédulos inocentes y mentirosos (o hijos de puta, como diría Pérez Reverte). Los que se creyeron la milonga de los fascistas,  están muertos y enterrados, unos en casa y otros en cualquier lugar. Aquellos que no se lo creyeron se hicieron maquis, o se exiliaron a Francia, Méjico…, y hasta ahí llega la memoria.
La segunda noticia que me ha llamado la atención es la venta de  cien mil pipas de girasol de porcelana.(fabricadas  a mano), por la cantidad de medio millón de dólares. La obra, que pertenece al autor chino Ai Weiwei, es una copia reducida de la que expuso en la Tate de Londres, donde los visitantes caminaban sobre las pipas de porcelana y las rompían bajo su peso. Bien, pues en esta ocasión fueron cien mil de pipas de porcelana las que cubrieron el suelo de la sala. Claro está  que no fue Weiwei el que pintó las pipas una a una, sino que mil seiscientos artesanos las pintaron por él. El dinero que ha sacado de la venta de las cien mil pipas no lo va a repartir con ellos porque ya han cobrado su salario mínimo chino.
Así pues, después de leer estas dos noticias iba a leer  la tercera que hablaba de  Piero Manzoni.
Para los que no sepan quién es el señor Manzoni, -yo tampoco lo sabía-  es un tipo que allá por los años sesenta, harto de no vender un cuadro, decidió enlatar su propia mierda  y venderla como “Mierda de artista”. El “invento”  le salió perfecto, y  en lugar de resultar un ejercicio de autocrítica, las dichosas latas de excrementos  en conserva llegaron a alcanzar un precio desorbitado en las subastas.

Aparentemente no tiene mucha relación una cosa con la otra. Un poeta fusilado por sus ideales y un artista chino que se forra poniendo a trabajar  a un montón de artesanos que le pintan las pipas. El arte es una cosa extraña,  -viéndolo así- o quizá se hizo extraño en el momento en que a alguien se le ocurrió firmar un cuadro por primera vez, otro lo compró, lo vendió, lo expuso, lo revendió y acabó en las manos  de un marchante, traficante, vendedor, o en el almacén del Vaticano.
Después de leer lo escrito y repasar las cuentas del precio de mierda de artista, sólo puedo llegar a una conclusión: Los poetas como Miguel Hernández serán asesinados ahora y siempre, en España o en cualquier otra parte del mundo. Años después se harán homenajes a su figura y obra, se descubrirán placas en su honor y las autoridades se darán una comilona a su salud. Por otra parte el señor Weiwei ha regalado su obra al vender cada pipa de porcelana a tan sólo cinco dólares la unidad y nunca será fusilado a pesar de vivir en China, el país con más penas de muerte al año.


Todas las imágenes están recogidas de internet.
Serán retiradas de inmediato si así lo prefiere.

5 comentaris:

Miquel ha dit...

Sigue siendo un poeta poco leído...

Verónica Marsá ha dit...

Lo de que en este país en particular, mejor barremos nuestro patio antes de analizar los patios ajenos, siempre se experminará cualquier expresión lúcida de conocimiento, es sabido aunque no muy reconocido, no interesa y es más práctico no buscarse conflictos hablando de esa democracia inexistente recubierta de la represión más fascista que he vivido jamás.

Por otra parte, tus referencias son erróneas. Se desconoce el salario de los artistas chinos, pero no se desconoce el salario que pagan las empresas de renombre españolas porque se les fabriquen en China sus productos. Cada vez que España solicita una rebaja en un producto determinado, implica que las personas que los confeccionan deberán trabajar el doble y por menos dinero para que el empresario de turno no pierda ni un yuan. Nadie está libre de culpa y menos España. Pero eso ya lo sabemos, Josep.

Un abrazo.

Antonio ha dit...

Dos buenas noticias para no creer en la justicia humana ni divina...
Estuvimos, estamos y estaremos en un mundo injusto mientras lso justos no estén en el poder y actuen justamente...
Un saludo

Camino a Gaia ha dit...

Es difícil hablar de arte cuando es el dinero quien conforma los mensajes. Si conseguir vender consagra al artista, las revistas del corazón son obras maestras, la mierda en su vertiente simbólica o real, triunfa por encima de las maravillas.

Diana Puig ha dit...

Es injusto vivir en un mundo donde parece que lo importante quede en vano y lo que no vale nada se aprecie, se valore. Somos incapaces de cuidar nuestra Tierra, los valores humanos quedan por debajo de intereses realmente importantes y así están las cosas, estas dos noticias representan que fuimos, somos y seremos como sigamos así, pero todo tiene un límite y como alguna vez y hace tiempo no digo "SOMOS UN VIRUS".

Un abrazo amigo mío.
didi.