dimecres, 6 de gener de 2010

propósitos 2010


Ya sé que sirven de poco, pero he decidido hacerlos. Aunque no sea más que para descubrir que no los he cumplido. Recuerdo que, cuando era chaval, me hacían ser de derechas y nacional-católico. Por supuesto que yo me resistía y en mi casa no querían. Y en mi barrio los odiaban. Y al final entre unos y otros lo conseguimos.
Yo tenía que confesarme con frecuencia (creo que una vez por semana) y tal acto requería estas tres condiciones: contrición, propósito de la enmienda y decir los pecados al confesor. La cosa resultaba bastante difícil de cumplir porque pecar, lo que se dice pecar, a ver qué pecados podía cometer un crío más ignorante que el mango de una sartén y sin maldades de las que echar mano, aunque solo fuera para darse importancia en el confesionario. A falta de tenerlos, me inventaba los pecados, con lo que hacer contrición por pecados no cometidos era algo complicadísimo y no digamos lo del propósito de la enmienda. Durante años nunca dejé de inventar pecados; el sentido de culpa que nos inculcaban en aquel entonces era una fuente inagotable. Fijaros que aun ahora digo:!Canastos¡en vez de decir una palabrota (palabrota que quizás haya dejarlo de serlo, porque la dice todo dios)
Ahora que no me confieso ni con el psicólogo de guardia, sigo teniendo problemas de contrición y de propósito de la enmienda. La fase vital en la que me encuentro –jubilado y en mi tercera y última juventud– no da para grandes pecados; si acaso, para pequeños y que resultan inocentes de puro reiterarlos. Pecata minuta de los que uno no se puede arrepentir sin riesgo grave. Pudiera ocurrirle a cualquiera en mi situación que, a fuerza de no pecar, descubriera que no es que sea un santo, sino que está muerto y por eso ni peca ni nada de nada. Pero, bueno, casi mejor no me meto en teologías tan complicadas, porque este año es el año de Rouco y su panda, y no vayamos a hacernos daño.
Por esa razón, he decidido confeccionarme una lista más o menos imprecisa de buenos propósitos, para tener algo de qué arrepentirme. Como sé que no los voy a cumplir, tendré una estupenda excusa para mostrarme contrito y enmendarme, haciendo nuevos propósitos que tampoco cumpliré; y así de forma indefinida a todo lo largo del año. O sea, que ya tengo un objetivo para este 2010 recién estrenado.
Ah, os preguntareis queridos amigos: ¿Pero, por fin, qué propósitos son esos? Pues, la verdad, tampoco los tengo muy claros. Pero tengo el firme propósito de hacerme algunos buenos propósitos que no me esforzaré en cumplir. ¿Queda claro?
De momento solo tengo uno: quiero ser malo aunque solo sea por un dia.

foto y texto de internet

5 comentaris:

Isabel ha dit...

Yo siempre he pensado, que lo mejor es actuar sobre la marcha, sin propósitos, así no tengo que arrepentirme de no cumplir ni uno solo de los propósitos. Un beso

María ha dit...

Yo tampoco suelo cumplirlos, por eso mismo, este año no pienso hacer ningún propósito, porque el año pasado no los cumplí.

Ese propósito tuyo no está mal, seguro que no lo vas a cumplir jajaaj.

Un beso, Josep.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Jajaja, que tiempos aquellos aiempre bajo el yugo del terror, no hagas eso porque es pecado ! No hagas lo otro porque vas a ir al infierno,buf ! Que hartos quedamos Josep ! Hace años que no hago propósitos ni los voy a hacer.Un petó.

Juan José Aguirre ha dit...

Estimado Josep, gracias por la nota que has dejado en mi blog. Respecto al texto publicado, los goliardos, por poner un caso, no reclamaban derechos de autor.
A lo más que podría aspirar uno sería a convertirse en el autor anónimo más conocido (por sus obras, no por su minuta)
Saludos y que tu bitácora siga adelante,

Anònim ha dit...

Hola, Josep
!CANASTOS! me lo has quitado de la boca, a veces empiezo a tirar cosas a mis compañeros de trabajo
o contesto irónicamente en modo pinchante y me dicen ¿pero que te pasa? y les digo que estoy practicando para ser mala, que estoy harta de ser
buena, que es muy aburrido.
¿Nos proponemos? No cesar en la lucha, No perder la ilusión por las pequeñas cosas, No perder el entusiamos por escribir, NO al desánimo, en definitiva NO nos dejes sin tus palabras.
¿Aceptas algunos de estos propósitos para empezar la lista de los que SI tienes que cumplir? - espero que digas SI QUIERO.
Un beso (Soy yo, Pili)