divendres, 4 de desembre de 2009

la investigación del saqueo


Millet pagó hasta la reparación de una cafetera con dinero del Palau

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OPINIÓN
No sé si en todas partes ocurre lo que aquí, pero a veces somos de una hipocresía que da asco. Ahora a todos nos da rabia lo que ha hecho Fèlix Millet y nos escandalizamos por todo lo que vamos sabiendo, debe ser señal de una injustificable desidia cívica: Ahora estamos moralmente obligados a escandalizarnos. Debe de ser una herencia ineludible de la moral católica: escandalízate pero no te rebeles porque sólo la sumisión nos hará santos. Miserables, pero santos.
Quiero decir que más allá del indiscutible delito cometido por el clan de este hombre, como queréis que me crea que nadie de toda la gente que ha ido gobernando el país, que nadie de la poderosa maquinaria de los partidos que se infiltran en las instituciones, que ningún funcionario público de la Generalitat, Hacienda , ni la prensa -ahora tan voraz- , ni los trabajadores del Palau ni los conocidos de los protagonistas, ni las entidades bancarias, ni los proveedores.
Nadie, absolutamente nadie, no sospechaba nada, no sabía nada?.
Digo yo que es materialmente imposible. Y la razón de todo es simple: ¿quien no conoce un albañil, un fontanero, un carpintero, un médico, un mayorista, que no nos haya propuesto nunca pagar en negro.?
Hacer trampas con las facturas es una práctica habitual y a nadie, si no es que lo mueva un profundo sentimiento de venganza- no se le ocurre correr a presentar denuncias, como nadie se le ocurrió ir a explicar que hacia el equipo de Fèlix Millet
Hinchaba los gastos por procurarse un margen generoso en su favor porque esto, es nuestro país. Se da por entendido que denunciar o no, forma parte de la moral personal de cada cual.
Hemos pecado de ingenuidad decía el consejero . Efectivamente, pero no en el sentido que quería decir él. Pecamos de ingenuidad cuando creemos que estos hechos son excepcionales y que alguien pondrá mano. La realidad es que son frecuentes en nuestra sociedad y que -con fórmulas y apariencias diferentes- los ejemplos son numerosos y sólo el exceso de codicia los desborda y hace que no lleguemos a saber algo mas. Las cosas justas por juzgar a alguien, a quien después señalaremos con el dedo y a quien cargaremos todas las culpas porque nos complace ensañarnos con quien ya está abatido. En cambio, de todos aquellos que activamente o pasivamente han contribuido o han permitido que el asunto llegara a las dimensiones actuales, de todos estos no hablaremos nada.
Nos escandalizaremos pero no nos rebelaremos porque la condición de corderos es tan adentro del subconsciente colectivo que antes de recibir un solo mordisco pactaríamos con el lobo que nos trasquilara de por vida.

AHORA SUPONGO QUE TENGO QUE DECIR PRESUNTO.....


pequeña aclaración sobre la administración del Palau:

El Palau no vive de ninguna donación, tiene su presupuesto anual estipulado por la Generalitat ya que fue declarado monumento histórico, con eso quiero decir que el fraude cometido y declarado por ellos mismos (Millet y Montull) se le hizo a todos los catalanes, de ahí la repulsa de todos nosotros que nos sentimos engañados, que desde hace meses (demasiados) vemos como estos personajes están en libertad y riéndose en nuestras barbas y que la JUTICIA CATALANA como que les importamos un bledo, con lo que da que pensar que esta “liada” la Generalitat, el Ayuntamiento y más de un partido político catalan.


Esta es mi opinión.

5 comentaris:

Abuela Ciber ha dit...

Siempre lo digo que son cortados con la misma tijero o... han bebido la misma leche.

Lo que dices
Nadie, absolutamente nadie, no sospechaba nada, no sabía nada?.

Se aplica tambien por acá.

Pero la propaganda dirigida hábilmente estudiada para convertir a los seres en rebaños, nos hace creeer justamente lo que ellos quieren que creamos o...miremos.

Saludos!!!!!

Fernando Manero ha dit...

Si una administración moderna, con los instrumentos de que hoy dispone para controlar el gasto público, no se enteró de lo que hacia Millet, una de dos: o es incompetente, y debe ser revisada a fondo y penalizada en sus responsabilidad, o era connivente con la corrupción tolerada. He seguido el caso y me parece de una indecencia flagrante. Es un compendio de malas prácticas que sobrepasa la imaginación más desbordante. La ciudadanía asiste atónita a ese espectáculo de bochorno y en su intimidad se rebela contra él, pero me temo que se ha debilitado su capacidad de reacción con el riesgo de quedar inmunizada por impotencia para evitarlo.

josep estruel ha dit...

Hola Abu.
Yo puedo entender que una empresa o una persona particular pueda engañar a muchas personas, pero a todas y durante años no me lo creo.
Un dia habló un importante abogado por TV y decia que la gente en general nunca cree que un señor que ya es muy rico de herencia de sus familiares, robe en una Institución Publica, porque se supone que siendo tan rico no se ensuciará las manos en comisiones que se suponen de poco dinero.
Puede ser cierto, pero este hombre robó millones y su familia le ayudaba.
Un beso.

josep estruel ha dit...

Hola Fernando.
Yo podría admitir que es dificil controlar una Institución como el Palau.
Quiero decir que si yo me compro una camisa en ZARA, todo el mundo sabe que aquella camisa vale 20 € y yo solo podré estafar un par de euros como mucho.
Pero si hablamos de cosas como unos mármoles que son únicos, unos cuadros de pintores famosos, gastos del Orfeón (por ejemplo)
Como se puede valorar? Hasta me hacen pensar que como hay cosas que es casi imposible de controlar, ya ni siquiera miran ni controlan.
Otra cosa: Fíjate que yo pongo a parte de la población que en la medida que puede hace lo mismo.
¿Cuantas veces se oye decir...? Si yo pudiese también lo haría yo.
Y sabes perfectamente que hay cargos en empresas que se venden descaradamente y aun sabiendolo casi nadie denuncia.
Aqui es lo que tu muy bien apuntas. Mientras no se desbordó no pasó nada -porque esto a nivel de la calle - no se sabía pero se sospechaba.
En cuando se ha hecho mas grande de lo habitual ha explotado. Pero él sigue en la calle.

Saludos¡¡¡

Isol ha dit...

Te cuento una experiencia personal,hace un tiempo nos tocó trabajar en la casa de un intendente vimos como construía su mansión la cual con un sueldo de intendente no se puede hacer,no tan lujosa,esta persona nos ofreció hacer casas de barrios con la condición de que disfrazaramos lo números,o sea que si precio era 100 pusiera 300 por ejemplo dijimos que no,no nos dió más trabajo,y nos sentimos bien por no participar de tamaña corrupción ,pero como ciudadanos fallamos ya que nuestro deber era denunciar esto y no lo hicimos por miedo,en cierto modo dejamos que este señor continúe robando.Aqui al menos sucede asi.
A todos nos falta aprender a ser ciudadanos,reclamar y abrir los ojos,tamaña corrupción como la de Millet pasó delante de los ojos de todos y nadie quiso ver,o tal vez estaban prendidos,lo lamentable es que Millet no se si pagará por ello,pero seguro que en el lugar de el hay otros robando,es dificil controlar estas cosas.Que vergüenza no? pero apsa al menos aqui tambien sucede,me pregunto si existen lugares donde no pasen estas cosas?
Un abrazo amigo mio!