divendres, 23 d’octubre de 2009

esto es lo que no permiten. nacidos para salvar


Ahora hace un año publiqué este post. Tenía la esperanza que con el tiempo las cosas cambiarian. Pero veo que no.

Somos muchos los que hemos seguido y publicado estos casos. Solo la Iglesia y algún partido politico, lo llama asesinato.

Desde mi punto de vista- Diana Puig
Diario de una vida-Rachel
Cecilia en el balcón-Cecilia Alameda
Isol - Isabel D'Mayo
-[ también otros han escrito sobre ello, si me dejo alguno os pido perdón y por favor hacédmelo saber]

Yo no soy religioso, pero según los Evangelios, Dios tuvo un hijo porque lo necesitaba para una finalidad. Jesucristo tenía que redimir a la Humanidad, y nació para eso. Y él mismo, salvó de la muerte a su amigo Lázaro y a la hija del centurión. ¿Por qué unos padres no pueden tener un hijo con la finalidad de salvar a su hermano de la muerte? Que la iglesia cumpla las tareas para las que fue fundada, que parece que las tiene olvidadas y se dedica más a las cosas mundanas. A ver cuándo se enteran de que los embriones destruidos son sólo células indiferenciadas. En todo caso, siempre nos queda la opción de ignorar olímpicamente sus opiniones. Y mi enhorabuena para esos padres que han luchado para salvar a sus hijos.

La selección genética de embriones para tener bebés que sirvan de donantes a hermanos enfermos es una técnica que se apoya en el denominado diagnóstico genético preimplantacional (PGD), aunque implica un proceso más complejo. Todo parte de una fecundación in vitro, ya con 30 años de rodaje. La mujer se somete a un tratamiento hormonal para potenciar la maduración de ovocitos, que se extraen y se fecundan con el esperma de la pareja. Hasta aquí, ninguna innovación.

Los embriones con más probabilidades de salir adelante se transfieren a la madre. En las clínicas con mejores resultados, las tasas de éxito rondan el 40%. Con el diagnóstico preimplantacional, lo que se pretende no sólo es tener descendencia, sino que los hijos no hereden la enfermedad genética de los padres. De esta forma, cuando tienen ocho días, a los embriones fecundados se les extrae una célula para analizar cuáles de ellos están libres de la patología y se pueden transferir. Si lo que se pretende es curar a hermanos enfermos, es necesario que, además, los donantes sean compatibles. Se ha de cumplir entonces otra condición: que estos óvulos fecundados presenten los mismos marcadores HLA (compatibilidad de tejidos) que su hermano, para tratar de evitar problemas de rechazo tras el trasplante de médula.

Estos dos requisitos, a los que se añade el que los embriones sean viables, convierten esta técnica en un proceso mucho más exigente que la fecundación in vitro, lo que rebaja las probabilidades de éxito, en muchos casos, al borde del 10%. Y ello sin tener en cuenta la dureza del trasplante de médula, que consiste en reprogramar la médula ósea enferma anulando primero con quimioterapia su capacidad de producir glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Con las defensas literalmente a cero, se transfunden las células regeneradoras obtenidas del hermano, y ellas mismas van directamente a los lugares de formación de la sangre, donde reactivan la médula y la hacen funcionar correctamente.

La técnica tiene más condicionantes. Es fundamental contar con un riguroso estudio genético que sirva para identificar exactamente las alteraciones genéticas de los padres, de forma que en la biopsia se pueda descartar con certeza que esta mutación está presente en el embrión destinado a salvar a un hermano. Este trabajo es distinto en cada pareja y puede tardar hasta un año. Pero además, la técnica sólo es aplicable a determinadas enfermedades oncológicas (algunas leucemias), hematológicas (betatalasemia, anemia de Fanconi), producidas por inmunodeficiencias (enfermedad linfoproliferativa ligada al cromosoma X frágil, inmunodeficiencia combinada severa) y errores congénitos del metabolismo (leucodistrofias, mucopolisacaridosis).

Es un camino complejo, laborioso y largo, pero, de momento, representa la única puerta que se les abre a muchos padres para curar las enfermedades de sus hijos.

"Yo he salvado una vida y he creado otra, ¿qué más quieren, qué más se me puede pedir?", contesta Esther, quien, gracias al nacimiento de la pequeña IZEL -que ahora tiene diez meses- ha logrado la curación de ERINE, de cuatro años y medio. "Deberían informarse bien, estamos hablando de pre-embriones, ¿cómo se pueden comparar con niños?", se pregunta Esther.

A más de 1.200 kilómetros, en Tenerife, Cristina comparte el argumento. "No dan ninguna opción; según los obispos, haga lo que haga, cometo un asesinato", comenta. Esta mujer, cuya hija Clara vive gracias a las células de cordón de su hermana María, que repoblaron su maltrecha médula, ve así el dilema: "O me quedo sentada a esperar a que muera mi hija, o mato embriones para salvarla".

Esta técnica es la única opción con la que cuentan decenas de padres para curar a un hijo. Y es real. Tanto como lo son Izel, Pol, Lucas y María; los hijos de Esther, Yolanda, Blanca y Cristina, concebidos mediante este procedimiento. O las hermanas mellizas de Lucas, de siete meses, que crecen ahora en el vientre de Blanca, su madre, sin conocer aún su primera misión vital: que las células de sus cordones umbilicales permitan salvar a sus hermanos.


11 comentaris:

Isol ha dit...

Que cosa no haría un padre por la salud de sus hijos? y en este caso en particular una mamá que decide llevar un hijo en su vientre 9 meses con la esperanza de que este nuevo y amado hijo sin hacer ningun sacrificio le donará a su hermanito las células del cordón umbilical que le aumenten la esperanza de vida,traer a este mundo un ser que desde antes de nacer ya ha venido al mundo a hacer un bien al projimo,no es algo malo,yo sé que los otros embriones son vidas pero sé que en estos casos como en muchos otros valoraría el costo beneficio,nadie desea matar embriones pero tampoco que el niño enfermo pierda todas sus posibilidades de vivir,es una situación desesperante,y en casos así pues porque sentenciar? que sentido tiene juzgar?todo lo que tenga que ver con la manipulación de embriones no es bien visto,con el aborto pasa igual pero cada caso en particular es una historia de vida y sentimientos que no merecen tanto discurso de quienes son ajenos a esas personas.
En el mundo hay hambre y las iglesias de muchas religiones tienen mucho lujo,hay dinero que se mueve y no siempre es para salvar esas vidas,pero estos niños no han merecido marchas ni manifestación alguna a los cuatro vientos de sus desgracias,si se habla es por lo bajo,tambien son vidas,y defenderlos tambien es estar a favor de la vida.
Es mi opinión,un abrazo!

Isol ha dit...

Lo de la bebita y las tetas no es idea mía Josep,me lo envío Adrisol por correo y yo te lo reenvié a ti,un beso.

Josefa ha dit...

Hola josep: Para mi este problema es muy complejo para comentar. Estoy de acuerdo en que todo avance de la ciencia que sirva para curar
no debe tener travas. Pero tambien creo que debe de haber unas leyes tanto éticas como morales que sirvan para protegernos a todos.de los abusos que puedan derivarse del avance de la ciencia. Perdona si no he sabido expresarme correctamente. Un abrazo querido amigo

Alfonso ha dit...

Yo haría lo imposible por salvar la vida de mi hijo si lo necesitara.
A la Iglesia yo la distingo entre la gente normal y la jerarquía. Y a la jerarquía hace mucho tiempo que no les hago caso, porque literalmente, se han vuelto locos, y el evangelio de Jesús no lo cumplen, sólo trabajan en sus propios beneficios.
Ni caso. Eso es lo bueno de nuestra sociedad. Que aunque quieran, ya no mandan como antes.
Aunque se resisten.

Abuela Ciber ha dit...

Creo que quedo mi comentario en otro post.

Diana Puig ha dit...

Efectivamente existe una gran ambigüedad entre opiniones, los mismos que no están de acuerdo con el aborto están en desacuerdo al mismo tiempo con ayudar a la otra vida a vivir.
Bueno para que vamos a perder más tiempo hablando de esta gente.
La ciencia que evoluciona para mejorar, salvar, proteger la vida de otro ser humano, es magnifica, grandiosa, estupenda, estas son las noticias que me elegran la vida.
Un abrazo muy fuerte y muy buen post.
didi.

m.eugènia creus-piqué ha dit...

Estoy completamente a favor de la ciencia, quien no haría lo imposible para salvar un hijo ?, ya sabemos por eso que la ciencia y la iglesia no han sido nunca muy amigos.Petonets.

Anònim ha dit...

le gane la partida

Isol ha dit...

Que significa el anónimo,a que le han ganado que cosa? no entiendo,tu entiendes? que te quiso decir????
besos!

zel ha dit...

"No els escoltis, pare, que no saben el que diuen..." De vegades més val no escoltar les males i nefastes llengües que destrossen possibles.
Un petonàs!

Mariaisabel ha dit...

Joep, aunque algo tarde te pongo un comentario.
En primer lugar, me parece increible que ya haya pasado un año desde que escribiste ese post.
No recuerdo el comentario que te puse entonces. Fuera el que fuera seguro que te decía que yo haría lo imposible para que un hijo mío pudiera vivir.
No entiendo ese afan de ir siempre a la contra de todo, que pretende la Iglesia Católica?
Yo soy creyente, pero cada vez veo que estoy menos de acuerdo con ellos.
Mi religión es otra; menos rezos, menos palabras y más hechos.
Una abraçada company!