dijous, 1 d’octubre de 2009

"Abre tu mano y deja caer las nueces"


El puño cerrado

Un mullah desea llevarle nueces a su esposa, pues le ha prometido cocinar "fesenjan", una comida que se prepara con nueces. Anticipando el festín, el mullah hunde la mano en la vasija que contiene las nueces y toma tantas como caben en ella. Al pretender sacar el brazo de la vasija, le es imposible hacerlo por más que tire de él. De nada sirven sus lamentos e injurias.

Tampoco logra retirar el brazo cuando su esposa toma el recipiente y tira de él con todas sus fuerzas. La mano sigue trabada en el cogote de la vasija.

Luego de innumerables intentos llaman a los vecinos. Todos se interesan vivamente por lo que sucede y uno de ellos se dirige al desesperado mullah y le dice: "Te ayudaré si haces exactamente lo que te pido". "Lo haré de mil amores, con tal de que me liberes de esta maldición". "Vuelve a meter la mano en la vasija".

Esto sorprende al mullah. ¿Por qué habría de meter el brazo en las profundidades de la vasija si quiere lograr precisamente lo opuesto?
No obstante, hace lo que se le pide.

El vecino prosigue: "Abre tu mano y deja caer las nueces". Esto disgusta al mullah, pues las quiere para su comida favorita. A regañadientes obedece las indicaciones de su salvador.

Éste dice: "Ahora junta los dedos y sácala lentamente de la vasija". He ahí que el mullah retira la mano con toda facilidad de la vasija. Pero no está totalmente satisfecho. "He logrado liberar mi mano, pero ¿y las nueces?".

Entonces el vecino toma la vasija, la inclina y hace rodar fuera tantas nueces como quiere el mullah. Éste lo observa con gran sorpresa, mientras murmura: "¿Eres mago?".

Me encuentro esta reflexión de Nossrat Peseschkian, y me dice que piense....

Ya he reflexionado¡¡

Pues muchas gracias,y aprovechando la ocasión lo voy hacer en voz alta.

Si usted ve que reflexiono mal, o no tiene nada que ver con su reflexión, aviseme por favor y no me lo tenga en cuenta. Hágase cargo señor Nossrat, que hace mucho tiempo todo este pais estamos muy cabreados.

Bueno... en realidad tampoco somos todos, porque si descontamos a los ladrones, y a sus votantes(que estos no roban), estos solo los votan, a lo mejor nos quedamos en cuadro. Yo para empezar ya estoy cansado de que se hable de fútbol cada día, de corazón-corazón, cada día y de vecinos magos que inclinan la vasija cada día, haciendo rodar tantos millones de euros como desee el corrupto de turno que además de corrupto es el mejor de los patriotas y el mejor de los demócratas -que en realidad nunca lo ha querido ser-.

Los Mullahs que tenemos en este país ya tienen bastantes trajes, joyas, bolsos, fincas (la mas barata 1.5 millones de euros), títulos, cargos y caradura.

Si ustedes lo tienen a bien, abran estas manos blancas que dicen tener, suelten de una vez lo que no es suyo, y retiren las manos de la vasija. A ver si de una puñetera vez podemos adecentar el local.



1 comentari:

Isabel ha dit...

Buenísimo el texto y la reflexión, quizás debamos empezar a hacer algo. Saludos