dijous, 31 de gener de 2008

objetos perdidos

Hace ya muchos años,un día de verano estabamos mi hijo y yo esperando que abriesen una comisaria en la calle Santaló(Barcelona) para renovar mi d.n.i . y observo que el niño está jugando con el sobre de una carta en el suelo.Yo voy a recojer el papel para tirarlo a la papelera y enseñarle al niño que aquello ensuciaba la calle y que el tenía que hacer lo mismo que yo.Cual sería mi sorpresa cuando veo al policia que controlaba la entrada que él habia visto lo mismo que yo.En aquel sobre habian 4000 pesetas. Solo dinero,sin nombre ni dirección.

Subimos los dos a las oficinas del primer piso,entrego el dinero,y nos hacen un papel de buena conducta a mi hijo y a mi,con la recomendación de que otra vez que me encuentre alguna cosa lo lleve a Objetos Perdidos del Ayuntamiento,y al cabo de dos años,si no aparece el dueño me será devuelto el dinero.

Siempre he sido honrado,pero en aquella ocasión pensé durante los dos años que había hecho mal

¡Que aquello era mío y no lo vería más¡

A los dos años me llamaron del Ayuntamiento,para devolverme el dinero.

Ya casi no me acordaba de esta anecdota,hasta hoy que leo esto en el periodico:

Un gran rótulo preside la entrada del local de objetos perdidos."Quien va a Sevilla pierde su silla"

-Como se puede devolver a un equipo que ha perdido por goleada.?

-Y al párroco que ha perdido el oremus?

-El general que ha perdido su guerra.

-El señor que ha perdido los mejores años de su vida.

También hay el profesor que sus alumnos le han perdido el respeto,y el enamorado que ha perdido a su novia.

Un abogado que ha perdido el juicio,y un jinete que ha perdido los estribos

El emigrante que busca sus papeles(que seguramente aun no tiene)

Una brújula que ha perdido el norte y una cañería que pierde agua

¿A qué paraiso perdido va a parar lo que perdemos:los idiomas-por falta de práctica-,los kilos de más,la fé,la credibilidad,el turno,el apetito,las apuestas ,el paso ,los valores ,el compás la memoria,el último tren,las oportunidades...?

¡Y pensar que yo recuperé 4000 pesetas,que no eran mías¡

11 comentaris:

Xesca ha dit...

¿A dónde van a parar los sueños rotos, las ilusiones perdidas y las lágrimas que ya se secaron?

Tal vez no haya un lugar físico donde encontrar todo esto, sin embargo todo está en el país de las esperanzas, del qué pasará mañana y el tal vez sí...

Nunca debemos perder ese puntito de ilusión que nos hace vivir el día a día mucho mejor.

Diana Puig ha dit...

Buenos días Josep, primero decirte que es una actitud la tuya ejemplar, espero que cuando pierda algo importante lo encuentres tú, así sabré seguro que lo volveré a recuperar.
Un historia anecdótica se ha convertido en una moraleja, finalizando en un poema, estupendo y divertido; un abrazo, didi.

josep estruel ha dit...

Hola Xesca¡
Hay cosas que no se donde van,y me gustaría saberlo para rescatar alguna...si puedo.
Las lágrimas de mi nieta se las guardo yo en una flor mágica que tenemos mi mujer ella y yo.
Que inocencia ¿verdad?
Yo quisiera que durara siempre.
Fins despres¡¡

josep estruel ha dit...

Diana¡
Seguro que en honradez te puedes fiar de mí,pero aquel día...no se que decirte.
De todas las personas que van a objetos perdidos,no a todas les tendrían que devolver lo que piden:
A un militar no tendrían que devolverle su guerra perdida,sino un manual de inteligencia.Y a un párroco una fotografía de un misionero,que estos si me merecen mi respeto
Una abraçada DIDI¡

Xesca ha dit...

Qué razón tienes, ojalá esa inocencia durara siempre.

Yo la vivo en mi hija que siempre dice que le gustan las sonrisas, y cuando se le cae una lágrima la recoge y me la da... en fin... votemos por esa inocencia!

Diana Puig ha dit...

Hola josep, no tiene nada que ver con tu escrito, es que me ha llamado la atención además de gustarme haber visto el diario de ibiza, en tu blog apartado "para vosotros", me ha sorpendido mucho, gracias, un abrazo muy fuerte.

josep estruel ha dit...

Diana,tenía que poner este periodico,sino...como te "espio"
BONA NIT¡¡

flamenquin ha dit...

Nada se pierde ni se destruye, solo cambia de manos, -caco dixit-

Mariaisabel ha dit...

Josep, tu escrito me ha hecho recordar que hace como dos semanas,en la estación de tren de Tarragona, me encontré un fabuloso teléfono móvil, último modelo. Alguien me dijo que donde yo me senté había una chica que se levantó cundo llegó el tren (parece que iba a viajar dirección Reus). Corrí para pillarla, pero no la vi, entonces le dije al revisor, (aún estaba en la estación) que diera aviso al entrar, a ver si alguien lo había perdido, me dijo que no, que no podía hacerlo y que fuera a Información y lo dejase allí.
Pues bien, no me fié, esa es la verdad y empecé a mirar si el telef. me daba alguna pista. La encontré, dí con la abuela de la chica. Al poco tiempo me llamaba la interesada, yo ya estaba en Barcelona y ella en Reus. Pero quedamos en encontrarnos por la tarde, ella estaría en Barcelona, puesto que vivía allí. Yo me marchaba ya a Tarragona.
La verdad, me quedé más tranquila cuando devolví el móvil, pensé que si podía solucionarlo yo, mejor que en objetos perdidos.
Ahora veo que quizá desconfié de esa entidad y no debí hacerlo, pero...ellos hubieran buscado a la chica? Creo que no, hubieran esperado si iba a buscarlo.
Bueno, un anécdota, nada más.
Una abraçada

Monica ha dit...

Primero que te lo merecés por la actitud que tomaste y segundo un bello ejemplo para tu hijo.
Las otras cosas la verdad no se donde van.
dice el poeta...

Los suspiros son aire
y van al aire
las lágrimas son agua
y van al mar,
dime mujer
cuando el amor se olvida,
sabes tu donde va ???

Pido perdón sino es copia textual, lo tengo en mi memoria y es de Gustavo Adolfo Becker
Besos

.:*:.Hada Isol .:*:.¸.¸.•*´¨***¨ ha dit...

Sabes Josep pués que bueno que allá sea así, en tres ocasiones yo encontré dinero,aquí en el pais de la picardía criolla la gran mayoría considera un crímen devolver dinero encontrado,y yo en ese sentido soy una brutal criminal,un día encontré una billetra muy abultada,pero mucho en serio,fuí a la comisaría y la entregué,previo me fijé de quién era y su dirección,cuando me acerqué al dueño de dicha billetera me enteré que se la devolvieron vacía,en otra ocasión encntré un billete de los grandes en calle y me quedé por allí como una hora esperando hasta que una ancianita llegó pálida ,le pregunté que le sucedía y me dijo que había perdido un billete de $100,se lo devolví y la buena dama se dió vuelta sin decir ni gracias,encima mis amigas se reían por mi ingenuidad,aun sigo siendo así,ser honesto es un orgullo para mí.
Felicidades!!!!!que bueno está vivences!!!